En las alturas del coteau de l’Ermitage, en Agen (sudoeste de Francia), Louis Ducos du Hauron realizó en 1877 una de las imágenes más importantes de la historia de la fotografía: una vista de la ciudad obtenida mediante su sistema de tricromía. Hoy, el lugar permite reconstruir aquella experiencia y recorrer una historia que une ciencia, arte, paisaje y turismo cultural.
Hay lugares que pueden visitarse para contemplar un paisaje y otros que permiten mirar, al mismo tiempo, hacia el pasado. El coteau de l’Ermitage, en Agen, en el departamento francés de Lot-et-Garonne, pertenece a esta segunda categoría. Desde sus alturas, Louis Ducos du Hauron realizó en 1877 una fotografía que ocupa un lugar central en la historia de la imagen: una vista de Agen obtenida mediante su procedimiento de reproducción del color.
La imagen, conocida como “Vue d’Agen” o “Vue des coteaux d’Agen”, es considerada por la ciudad y por los especialistas vinculados a su obra como la primera fotografía en color realizada en exteriores. En términos más amplios, se encuentra entre las fotografías en color más antiguas que se conservan. El Museo de Bellas Artes de Agen conserva una versión original de 1877, restaurada en 2022, que actualmente forma parte de su patrimonio fotográfico.
La precisión histórica es importante: la fotografía en color no nació de un único experimento. Ya en 1861 Thomas Sutton había realizado, a partir de las investigaciones de James Clerk Maxwell, una imagen en color visible por proyección. Lo que convirtió a Ducos du Hauron en una figura fundamental fue el desarrollo de un sistema práctico basado en la tricromía, capaz de registrar y reproducir los colores mediante tres componentes. El CNRS lo considera uno de los pioneros fundamentales de la fotografía en color.

El inventor que quiso reproducir la luz
Louis Ducos du Hauron nació en Langon en 1837 y murió en Agen en 1920. Autodidacta y particularmente interesado por la relación entre arte, ciencia y luz, dedicó buena parte de su vida a experimentar con la reproducción de imágenes.

En 1868 obtuvo una patente francesa, número 83.061, titulada “Les couleurs en photographie, solution du problème”, en la que desarrollaba sus ideas sobre la reproducción fotográfica del color. La patente fue registrada el 23 de noviembre de ese año; sus trabajos y experimentaciones se desarrollaron durante el período en que residió en el sudoeste francés, incluida Agen.
El principio era ingenioso para su época. En lugar de intentar obtener directamente una placa fotográfica que registrara todos los colores, Ducos du Hauron separaba la información cromática en tres componentes. Realizaba exposiciones utilizando filtros de diferentes colores y después superponía las imágenes obtenidas para reconstruir visualmente la escena.
El procedimiento puede resultar familiar porque el principio de separar y recomponer colores continúa presente, con tecnologías completamente diferentes, en sistemas de impresión y en las pantallas digitales. El CNRS destaca precisamente que la lógica de la tricromía de Ducos du Hauron está relacionada con principios que siguen siendo fundamentales para las imágenes contemporáneas.


La “Vue d’Agen”: un paisaje convertido en documento histórico
La fotografía tomada desde el Ermitage muestra Agen desde una posición elevada. Entre los elementos reconocibles aparece la catedral de Saint-Caprais, mientras que la ciudad y el valle de la Garonne se extienden por debajo.
La primera foto y el mismo paisaje en la actualidad:


El Museo de Bellas Artes de Agen conserva una “Vue des coteaux d’Agen” fechada en 1877. Se trata de una prueba fotográfica original en color mediante héliochromie, de pequeño formato, cuya conservación y restauración permitieron estudiar en detalle tanto los materiales utilizados como la técnica empleada.
La comparación entre aquella imagen y el paisaje actual es precisamente uno de los atractivos turísticos del lugar. Más de un siglo después, el perfil general de Agen continúa pudiéndose reconocer desde las alturas, aunque la ciudad se haya expandido considerablemente.
La experiencia resulta especialmente interesante porque no se trata solamente de contemplar una fotografía antigua en un museo: es posible situarse prácticamente en el mismo paisaje que observó el inventor y comprender cómo una escena cotidiana de Agen terminó convertida en un capítulo de la historia mundial de la tecnología.

El mirador que permite comparar 1877 con el presente
El coteau de l’Ermitage se ha convertido en uno de los puntos panorámicos de Agen. La oficina de turismo destaca el sector por sus vistas sobre la ciudad y la Garonne, y propone recorridos que atraviesan el antiguo barrio conocido como “Petit Nice”, caracterizado por sus villas de la Belle Époque.
En el punto relacionado con Ducos du Hauron se instaló una reproducción de la antigua cámara fotográfica que permite comprender el procedimiento y relacionar la fotografía histórica con el paisaje contemporáneo. La estructura había sido destruida por actos vandálicos en 2023, pero fue reconstruida y volvió a instalarse en el Ermitage en 2025.
El resultado es una suerte de mirador del tiempo: el visitante puede contemplar la Agen actual desde el mismo sector desde el que Ducos du Hauron registró la ciudad en color.
Un recorrido que une fotografía, patrimonio y paisaje
La experiencia no se limita al mirador. Agen desarrolló distintas iniciativas para recuperar la figura del inventor y vincularla con el patrimonio urbano. Una de ellas es el recorrido “Sur les traces de Louis Ducos du Hauron”, que lleva desde lugares relacionados con su juventud hasta las pendientes del Ermitage. En septiembre de 2026, por ejemplo, se organizó un juego de pistas familiar de aproximadamente una hora y media, destinado a mayores de ocho años.
La ciudad también ha integrado la historia de Ducos du Hauron a su oferta cultural. El Musée des Beaux-Arts d’Agen llegó a crear una sala permanente dedicada al inventor, con obras que se exhiben de manera rotativa debido a la fragilidad de los materiales. El Centre de recherche sur la conservation de las colecciones francesas estudió 55 obras de Ducos du Hauron y señala que alrededor de treinta pertenecientes al museo de Agen fueron acondicionadas para garantizar su conservación.


La colección es particularmente valiosa porque estos primeros procedimientos de fotografía en color utilizan materiales muy sensibles a la luz y al paso del tiempo. Por eso, algunas piezas no pueden permanecer expuestas permanentemente.
Agen y una historia que anticipó otras tecnologías
La fotografía en color no fue la única frontera tecnológica que interesó a Ducos du Hauron. El inventor también trabajó sobre la imagen en relieve y desarrolló procedimientos relacionados con los anaglifos, además de formular ideas sobre la imagen animada décadas antes de la consolidación del cinematógrafo.
Su figura permite así leer la historia de Agen desde una perspectiva diferente. La ciudad no solo aparece como un destino del sudoeste francés vinculado a la Garonne, la gastronomía y el patrimonio arquitectónico, sino también como escenario de una serie de experimentos que anticiparon tecnologías que hoy forman parte de la vida cotidiana.
Una visita que combina ciudad y paisaje
El recorrido puede integrarse fácilmente en una visita a Agen. El coteau de l’Ermitage ofrece panoramas sobre la ciudad y puede combinarse con el centro histórico, la catedral Saint-Caprais (fotos), el canal de Garonne y el célebre pont-canal (abajo).



Agen está conectada por tren con Burdeos, Toulouse y París, mientras que la autopista A62 permite llegar desde Burdeos y Toulouse. También es posible acceder por el Canal des Deux Mers y por la vía verde que acompaña el canal.
Para quienes quieran recorrer el itinerario a pie, conviene tener en cuenta que el coteau de l’Ermitage tiene desniveles y algunos recorridos no son accesibles para personas con movilidad reducida. La oficina de turismo clasifica la “boucle verte” del Ermitage como no accesible para PMR.

Información útil
Museo: el Musée des Beaux-Arts d’Agen se encuentra actualmente cerrado por un proceso de renovación que se desarrolla durante 2026-2028. La ciudad prevé mantener parte de sus actividades y presentar obras seleccionadas en la iglesia de los Jacobins durante este período. Por eso, antes de viajar específicamente para ver las obras de Ducos du Hauron, conviene comprobar qué piezas están actualmente disponibles para el público.
Ermitage: el acceso al coteau permite disfrutar del panorama de Agen y localizar el sitio histórico relacionado con la fotografía de 1877. La reproducción de la cámara de Ducos du Hauron fue reinstalada allí en 2025.
Agen ofrece, en definitiva, una particular forma de turismo cultural: visitar el lugar donde un paisaje se convirtió en experimento científico y, al mismo tiempo, en una de las primeras imágenes en color de la historia de la fotografía. La vista desde el Ermitage permite entender que aquella innovación no ocurrió en un laboratorio aislado, sino frente a una ciudad concreta, un río, una catedral y un paisaje que todavía pueden observarse hoy.








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