Cómo funciona ZuckOff: la app que detecta lentes con cámara y abre una nueva discusión sobre privacidad durante los viajes

La herramienta desarrollada por el programador polaco Pawel Szydlowski utiliza las señales Bluetooth de determinadas lentes inteligentes para advertir que hay un dispositivo con capacidad de grabación cerca. No determina si está filmando ni quién lo lleva, pero propone una capa adicional de información para quienes quieren saber si hay cámaras discretas en su entorno.

Las gafas inteligentes con cámara están dejando de ser una rareza tecnológica. Modelos como las Ray-Ban Meta, Oakley Meta y Snap Spectacles permiten tomar fotografías y grabar videos sin necesidad de sacar un teléfono del bolsillo, pero esa misma característica plantea una cuestión de privacidad: a diferencia de una cámara convencional, el dispositivo puede parecer a simple vista un par de anteojos común.

En ese contexto apareció ZuckOff, una aplicación independiente creada por el desarrollador polaco Pawel Szydlowski que busca ofrecer una herramienta sencilla para saber cuándo hay determinadas gafas con cámara cerca. La aplicación está disponible para iPhone y Android y trabaja a partir de las señales que estos dispositivos emiten mediante Bluetooth.

¿Cómo funciona?

ZuckOff no necesita acceder a las cámaras de otras personas ni intenta interceptar imágenes o videos. Su funcionamiento es más sencillo: escucha los anuncios Bluetooth que emiten determinados dispositivos y compara sus identificadores con una base de firmas asociadas a modelos de gafas con cámara.

Actualmente puede reconocer, entre otros dispositivos, Ray-Ban Meta, Oakley Meta y Snap Spectacles. La aplicación muestra además qué elemento de la señal permitió identificar el dispositivo y establece distintos niveles de confianza —posible, probable o fuerte— en lugar de presentar cada detección como una certeza absoluta.

Esto resulta relevante porque la herramienta no funciona como un detector de cámaras convencional. No “ve” una cámara: reconoce la huella digital inalámbrica de determinados dispositivos que pueden incorporar una cámara.

El sistema también registra los demás dispositivos Bluetooth que encuentra en las proximidades y permite consultar un historial de las señales detectadas. Según el desarrollador, el procesamiento principal se realiza en el teléfono, sin necesidad de crear una cuenta ni enviar los datos del escaneo a un servidor.

Una capa adicional de privacidad

La propuesta surge en un momento en que la privacidad de las personas que aparecen delante de estas cámaras se convirtió en uno de los principales interrogantes alrededor de las gafas inteligentes.

Meta ha incorporado mecanismos para advertir a quienes rodean al usuario. En sus gafas con IA existe un LED frontal de captura que parpadea cuando se toma una fotografía o se graba un video destinado a la galería. La compañía afirma además que, en sus modelos de segunda generación, si el sistema detecta que ese LED fue cubierto o manipulado, la cámara se desactiva.

Ray-Ban también explica que el LED frontal permite a las personas que están alrededor saber que se está tomando una fotografía o grabando un video.

ZuckOff plantea otra estrategia: en lugar de depender exclusivamente de que el usuario vea el pequeño indicador luminoso, procura informar que hay cerca un dispositivo capaz de registrar imágenes.

La diferencia es importante. La aplicación no afirma que alguien esté grabando. De hecho, sus propios desarrolladores advierten que una detección no demuestra que se esté realizando una grabación, mientras que la ausencia de una señal tampoco demuestra que nadie esté registrando imágenes. Algunos dispositivos pueden emitir señales Bluetooth de manera diferente y la intensidad de la señal solo permite estimar una distancia aproximada, no la dirección exacta.

¿Qué protección puede ofrecer realmente?

El principal aporte de la aplicación es, por lo tanto, aumentar la información disponible para la persona que está siendo potencialmente filmada. Si aparece una alerta, el usuario puede saber que hay cerca unas gafas compatibles con la detección y decidir, según el contexto, si quiere prestar atención a la situación, cambiar de ubicación o consultar las normas del establecimiento.

No se trata de una herramienta de vigilancia ni de una garantía contra las grabaciones no consentidas. Tampoco permite identificar al usuario de las gafas, conocer exactamente dónde está ni determinar qué está haciendo con ellas.

La cuestión de la privacidad también se extiende a la propia aplicación. ZuckOff afirma que no requiere una cuenta y que el procesamiento se realiza localmente; su versión para Android declara además que no comparte datos con terceros. Al mismo tiempo, la aplicación permite enviar voluntariamente información al desarrollador para reportar dispositivos que no reconoce, de modo que conviene distinguir entre el funcionamiento habitual del detector y el envío opcional de reportes.

Una aplicación que también puede tener interés para el turismo

La relación con el turismo aparece de manera bastante directa. Hoteles, restaurantes, museos, aeropuertos, excursiones, parques temáticos y atracciones turísticas son espacios donde coinciden grandes cantidades de personas y donde las fotografías y los videos forman parte habitual de la experiencia. La expansión de las gafas capaces de registrar imágenes agrega una nueva dimensión a esa convivencia.

Para un viajero, por ejemplo, la aplicación podría resultar especialmente interesante en espacios donde existe una expectativa elevada de privacidad o donde las personas permanecen cerca unas de otras durante períodos prolongados. También puede ser relevante durante visitas guiadas, eventos, espectáculos o experiencias gastronómicas en las que el visitante no necesariamente sabe qué dispositivos utilizan quienes están alrededor.

En el ámbito hotelero, la discusión puede extenderse a habitaciones, áreas de bienestar, vestuarios, gimnasios y piscinas, donde la posibilidad de realizar grabaciones discretas tiene implicancias diferentes a las de una calle o un monumento turístico. Más que convertir la aplicación en un mecanismo de control, estos escenarios plantean la necesidad de que los establecimientos definan políticas claras sobre el uso de dispositivos de grabación y las comuniquen a sus huéspedes.

Para museos y atracciones, el desafío es diferente: algunos establecimientos ya restringen la fotografía o la filmación en determinadas salas, mientras que las gafas inteligentes pueden hacer que una cámara resulte mucho menos evidente. Una herramienta como ZuckOff podría aportar información al visitante, pero la responsabilidad de establecer y hacer cumplir las reglas continúa correspondiendo al establecimiento.

Del smartphone a las gafas: una nueva cuestión para la industria

El crecimiento de las gafas inteligentes está modificando la relación tradicional entre quien registra una imagen y quien aparece en ella. Con un teléfono, normalmente existe una señal visual relativamente evidente: sacar el dispositivo, apuntarlo y tomar una fotografía. Con unas gafas, el gesto puede ser prácticamente imperceptible.

La respuesta tecnológica está empezando a desarrollarse en dos direcciones. Por un lado, fabricantes como Meta incorporan indicadores físicos y mecanismos destinados a impedir su manipulación. Por otro, aplicaciones como ZuckOff intentan ofrecer herramientas a las personas que están delante de la cámara, y no solamente a quienes llevan el dispositivo.

Para el turismo, esta evolución abre una cuestión que probablemente gane importancia a medida que las gafas inteligentes se vuelvan más habituales: cómo mantener la experiencia de viajar, fotografiar y compartir momentos sin que la incorporación de cámaras cada vez más discretas reduzca la expectativa de privacidad de quienes comparten esos mismos espacios.

En ese sentido, ZuckOff no resuelve el problema de las grabaciones no consentidas, pero introduce una idea que puede adquirir relevancia para viajeros y prestadores turísticos: saber que existe un dispositivo capaz de grabar alrededor puede convertirse en una nueva forma de información sobre el espacio que habitamos mientras viajamos.