A partir de hoy, Nueva York y su comunidad italiana celebran San Gennaro, una fiesta que cumple 100 años en 2026

Del 17 al 27 de septiembre de 2026, Little Italy volverá a llenarse de luces, música, puestos de comida y tradiciones napolitanas con la Feast of San Gennaro, que este año celebra su centenario. Nacida en 1926 como una pequeña fiesta de inmigrantes en honor al patrono de Nápoles, hoy ocupa 11 cuadras del Bajo Manhattan y combina procesiones religiosas, espectáculos, gastronomía italoestadounidense y el ambiente de una feria callejera. Qué días conviene ir, dónde se realiza, cómo llegar y qué comer para aprovecharla mejor.

Durante once días de septiembre, uno de los barrios históricos más conocidos de Nueva York cambia completamente de ritmo. Las mesas salen a la calle, se encienden guirnaldas de luces sobre Mulberry Street, aparecen puestos de zeppole, salchichas, pizza y dulces italianos y el aroma de la comida se mezcla con música en vivo, juegos de feria y procesiones religiosas.

Es la Feast of San Gennaro, una celebración que en 2026 tiene un significado especial: se cumplen 100 años desde aquella primera fiesta organizada en 1926 por inmigrantes napolitanos instalados en Little Italy. Lo que empezó como una reunión de un solo día en honor al santo protector de Nápoles terminó convirtiéndose en una de las fiestas callejeras más famosas de Nueva York.

La edición del centenario se realizará entre el jueves 17 y el domingo 27 de septiembre de 2026 y volverá a extenderse por Mulberry Street y varias calles transversales del corazón histórico italiano de Manhattan.

Para quienes estén viajando a Nueva York durante esas fechas, San Gennaro ofrece además algo cada vez más difícil de encontrar en los grandes destinos urbanos: una fiesta popular que sigue teniendo una dimensión comunitaria y religiosa detrás de su enorme atractivo turístico.

De Nápoles a Mulberry Street

San Gennaro —San Jenaro o Januario en español— fue obispo de Benevento y, según la tradición católica, murió como mártir alrededor del año 305. Es venerado como patrono de Nápoles, donde cada septiembre miles de personas siguen la ceremonia relacionada con la célebre reliquia de su sangre, que según la tradición religiosa se licua periódicamente.

Cuando grandes cantidades de inmigrantes italianos llegaron a Nueva York a fines del siglo XIX y comienzos del XX, diferentes comunidades regionales fueron concentrándose en determinadas calles del Lower East Side. Los napolitanos se instalaron especialmente alrededor de Mulberry Street. En septiembre de 1926 organizaron allí una pequeña fiesta de una jornada dedicada a su santo.

La tradición no se interrumpió. Con el tiempo, la celebración se amplió hasta convertirse en un acontecimiento de 11 días y aproximadamente 11 cuadras, conservando simultáneamente tres identidades: fiesta religiosa, celebración de la cultura italoestadounidense y enorme feria gastronómica al aire libre. En su centenario, esa superposición continúa siendo justamente su principal atractivo.

Dónde se celebra San Gennaro

El epicentro permanece en Mulberry Street, en Little Italy, Lower Manhattan. Para 2026, la organización oficial delimita la celebración sobre Mulberry entre Canal Street y Houston Street, además de sectores de Hester Street entre Baxter y Centre Street y Grand Street entre Baxter Street y Centre Market Place.

No hace falta buscar demasiado al llegar. Durante los días del festival, las calles cerradas al tránsito, las luces y la sucesión de puestos convierten toda la zona en una gran feria peatonal.

La entrada a la fiesta es gratuita; cada visitante paga por separado las comidas, bebidas, juegos u otras actividades que consuma.

El 19 de septiembre: el día más religioso

Aunque el festival dura once días, el sábado 19 de septiembre es especialmente importante porque corresponde a la festividad religiosa de San Gennaro.

A las 14, la Shrine Church of the Most Precious Blood, en 113 Baxter Street, realizará la misa solemne dedicada al patrono de Nápoles, seguida por una procesión religiosa con la estatua del santo.

Es probablemente el mejor momento para comprender que San Gennaro es bastante más que una feria gastronómica.

Durante unas horas reaparece con mayor claridad la tradición que dio origen a la fiesta hace un siglo: la imagen del santo sale a la calle, las bandas acompañan el recorrido y la celebración conecta directamente Little Italy con las costumbres religiosas del sur de Italia.

Más tarde, la programación continuará con la histórica Giglio Band y otros espectáculos musicales.

La Grand Procession: otra fecha que conviene marcar

Quien no pueda asistir el día 19 tiene otra oportunidad especialmente atractiva el sábado 26 de septiembre.

Ese día, entre las 14 y las 16, se desarrollará The Grand Procession, una de las grandes procesiones públicas de la fiesta.

Participarán carrozas, bandas y la estatua de San Gennaro, además de otros elementos de la tradición italiana y militar estadounidense.

Para un visitante que quiera combinar el componente tradicional con el ambiente más festivo del fin de semana, probablemente sea uno de los mejores días de toda la edición 2026.

Después de la procesión habrá actuaciones musicales, incluida una presentación especial de artistas llegados desde Nápoles dentro de las actividades del centenario.

Qué comer: la otra gran razón para ir

San Gennaro es también una celebración de la comida callejera italoestadounidense.

Y buena parte del ritual turístico consiste precisamente en caminar sin demasiado apuro y probar diferentes cosas en lugar de sentarse inmediatamente en un restaurante.

Uno de los clásicos son los zeppole, pequeñas masas fritas y aireadas que suelen servirse calientes y cubiertas con azúcar impalpable.

También abundan los sandwiches de salchicha italiana con pimientos y cebolla, albóndigas, pizza, arancini, calamares fritos, pasta, mozzarella, cannoli y distintos dulces.

No todo responde exactamente a la cocina que un viajero encontraría actualmente en Nápoles. San Gennaro representa sobre todo la cocina italoestadounidense desarrollada por generaciones de inmigrantes en Nueva York, que terminó formando una identidad gastronómica propia.

Los concursos de comida —especialmente los relacionados históricamente con cannoli, pizza, zeppole y albóndigas— forman desde hace años parte del imaginario de la fiesta, aunque las fechas y modalidades pueden cambiar en cada edición. La propia galería histórica del festival conserva imágenes de las competencias de albóndigas y otros desafíos gastronómicos.

Mulberry Street después de oscurecer

La experiencia cambia bastante según la hora.

Durante el día se perciben mejor los restaurantes históricos, edificios de ladrillo y detalles del barrio.

Al caer el sol, en cambio, las luces sobre Mulberry Street, los carteles, los juegos y la música convierten al festival en una escena mucho más cinematográfica.

Para quienes buscan fotografías y ambiente, una buena estrategia es llegar alrededor de las 16 o 17, recorrer con algo de luz diurna, comer temprano y permanecer hasta después del anochecer.

Los fines de semana por la noche son también los períodos de mayor congestión peatonal.

Quien quiera caminar tranquilamente, fotografiar y detenerse frente a los puestos sin grandes multitudes debería elegir un día laborable durante la tarde.

Quien busque la fiesta en su máxima intensidad debería hacer exactamente lo contrario: viernes o sábado después del atardecer.

Cómo llegar

El transporte público es claramente la mejor opción. Little Italy se encuentra inmediatamente al norte de Chinatown y a pocos minutos caminando de SoHo y Nolita. Canal Street es una de las estaciones más prácticas para empezar el recorrido; NYC Tourism recomienda justamente llegar en subte hasta Canal Street para explorar Chinatown y Little Italy.

También resulta cómodo llegar por Spring Street, especialmente si se comienza desde el extremo norte de Mulberry Street.

No conviene intentar llegar en automóvil. Además de los habituales problemas de estacionamiento de Lower Manhattan, durante la fiesta existen cierres de calles y una enorme circulación peatonal. Una vez en la zona, todo se recorre caminando.

Una buena entrada es comenzar desde Canal Street y avanzar hacia el norte por Mulberry. De esa manera, el visitante atraviesa progresivamente el corazón del festival y puede desviarse hacia Grand y Hester. Vale la pena acercarse también a la Most Precious Blood Church, incluso fuera del horario de la procesión, porque conserva la dimensión religiosa de la celebración.

Después puede continuarse hacia el escenario de Grand Street, donde se concentra buena parte de la programación musical.

Si se dispone de varias horas, la fiesta se combina perfectamente con Chinatown, que comienza prácticamente a pocos pasos, y con Nolita y SoHo hacia el norte y oeste.

Ese contraste es también muy neoyorquino: en apenas unas cuadras pueden recorrerse un antiguo enclave italiano, uno de los mayores barrios chinos del mundo occidental y algunas de las calles comerciales más sofisticadas de Manhattan.

El centenario tendrá música todos los días

La agenda oficial de 2026 contempla programación durante prácticamente toda la celebración.

La apertura del 17 de septiembre incluirá música italiana e italoestadounidense; el 21 está prevista una Opera Night, y los días posteriores habrá distintos cantantes, bandas y espectáculos hasta el cierre del 27.

La jornada final tendrá actuaciones de City Rhythm Orchestra y Jenna Esposito, conocida dentro del circuito como “The Voice of Little Italy”.

El festival no obliga, sin embargo, a organizar la visita alrededor de un espectáculo concreto.

Muchas veces lo mejor es simplemente caminar, escuchar lo que está ocurriendo y dejar que el recorrido cambie según el puesto, la música o la multitud.

Nuetros consejos para disfrutar San Gennaro

Para aprovecharlo mejor conviene tener en cuenta algunas cuestiones prácticas:

  • Elegir la hora según el objetivo: tarde de lunes a jueves para caminar con mayor tranquilidad; viernes y fines de semana por la noche para vivir el ambiente más intenso.
  • Llegar con hambre, pero probar de a poco: las porciones pueden ser abundantes y compartir distintos platos permite conocer más puestos.
  • Comparar antes de comprar: hay decenas de opciones y los precios pueden variar bastante entre puestos y restaurantes.
  • Llevar algo de efectivo además de tarjeta: muchos vendedores aceptan pagos electrónicos, pero en una feria callejera el efectivo todavía puede resultar útil.
  • Usar calzado cómodo: aunque el recorrido no es largo, se pasa mucho tiempo caminando o de pie.
  • No llevar auto: subte y caminata son mucho más prácticos.
  • Controlar las pertenencias en horarios de mucha concurrencia: Mulberry Street puede quedar extremadamente llena.
  • Reservar si se quiere comer sentado: los restaurantes más conocidos de Little Italy reciben mucha demanda durante el festival.
  • Consultar el calendario oficial antes de ir: actuaciones, procesiones y horarios pueden sufrir modificaciones.
  • No reducir la visita únicamente a la comida: el 19 de septiembre y la Grand Procession del 26 permiten comprender mucho mejor el origen cultural de la celebración.
Qué día elegir si solo se puede ir una vez

Hay tres respuestas posibles. Para experimentar la tradición religiosa, el mejor día es el 19 de septiembre, con la misa solemne y la procesión de la estatua.

Para combinar espectáculo, procesión y gran ambiente callejero, el 26 de septiembre, día de la Grand Procession, es probablemente la opción más completa.

Para quienes simplemente quieran comer, sacar fotografías y recorrer Little Italy con menos presión, una tarde de semana entre ambos fines de semana puede ofrecer una experiencia mucho más agradable.

Una fiesta que sobrevivió al propio Little Italy

El centenario tiene además un significado urbano. Little Italy ya no posee las dimensiones que tuvo durante la gran inmigración italiana. Chinatown y otros barrios fueron ocupando parte del territorio, mientras muchas familias italoestadounidenses se trasladaron a Brooklyn, Queens, Staten Island, Nueva Jersey y otros lugares.

Pero San Gennaro sobrevivió. De hecho, se convirtió en uno de los mecanismos que mantienen visible la identidad italiana del barrio incluso cuando su realidad demográfica cambió profundamente.

La organización Figli di San Gennaro sostiene además una dimensión solidaria: desde 1996 afirma haber destinado más de US$2 millones a organizaciones benéficas, instituciones educativas y proyectos comunitarios. Así, la celebración que comenzó con un pequeño altar y una reunión de inmigrantes napolitanos terminó transformándose en uno de los grandes acontecimientos culturales del septiembre neoyorquino.

La polémica por la ausencia de Little Italy en un mapa oficial

El centenario de San Gennaro llega además pocos meses después de una controversia que volvió a poner sobre la mesa la visibilidad de la comunidad italoestadounidense en la Nueva York contemporánea. En julio de 2026, la administración del alcalde Zohran Mamdani difundió para orientar a los visitantes de los grandes eventos internacionales una selección de 30 “enclaves de inmigrantes” de la ciudad que incluía, entre otras, Little Palestine, Little Yemen, Little Bangladesh y Little Poland, pero omitía a Little Italy y no incorporaba ningún barrio históricamente italiano. La decisión generó fuertes críticas de organizaciones italoestadounidenses y comerciantes de Mulberry Street, que la interpretaron como una señal de pérdida de reconocimiento hacia una comunidad decisiva en la historia de Nueva York; también quedaron fuera enclaves tradicionales irlandeses y judíos. Mamdani rechazó que se tratara de una exclusión deliberada, explicó que la lista no pretendía representar a las más de 200 comunidades étnicas de la ciudad y, tras la polémica, anunció que Little Italy sería incorporada al mapa. Más que demostrar un intento probado de “invisibilización”, el episodio reveló hasta qué punto sigue siendo sensible el lugar que ocupa la herencia italiana dentro del relato multicultural de Nueva York. En ese contexto, que San Gennaro reúna multitudes justamente en su centenario adquiere también una dimensión simbólica: recuerda que, aunque el territorio físico de Little Italy se haya reducido, su legado cultural continúa siendo una de las identidades históricas más reconocibles de la ciudad.

Una oportunidad especial en 2026

En una ciudad donde prácticamente todo parece cambiar con rapidez, cumplir cien años tiene un peso particular.

La Feast of San Gennaro atravesó guerras, crisis económicas, cambios migratorios, transformaciones urbanas y la reducción territorial de Little Italy.

Sin embargo, cada septiembre vuelven las luces sobre Mulberry Street.

Para un turista, resulta fácil disfrutarla únicamente como una enorme feria de comida italiana. Pero detenerse en la iglesia, presenciar la salida de la estatua o recordar que aquella tradición comenzó entre familias napolitanas recién instaladas en Nueva York transforma la experiencia.

En 2026, cuando San Gennaro celebre exactamente un siglo en Little Italy, habrá una razón adicional para hacerlo.

Datos clave 2026

Fechas: 17 al 27 de septiembre de 2026.
Lugar: Little Italy, Manhattan; principalmente Mulberry Street entre Canal y Houston.
Acceso: gratuito; comidas y actividades se pagan aparte.
19 de septiembre: misa solemne a las 14 y procesión religiosa con la estatua de San Gennaro.
26 de septiembre: Grand Procession, de 14 a 16.
Cómo llegar: subte hasta Canal Street o estaciones próximas y continuar a pie.