El “Flightradar de los trenes”: el nuevo mapa que permite seguir viajes ferroviarios por Europa

Una nueva plataforma permite visualizar sobre un mapa los trenes que circulan por Francia, España y Bélgica, consultar demoras, recorridos y estaciones y seguir determinados servicios internacionales. TrainTracker24 busca trasladar al ferrocarril la experiencia de Flightradar24, aunque con una diferencia importante: gran parte de las posiciones no proviene del GPS de los trenes, sino que se calcula a partir de datos ferroviarios abiertos.

Seguir el recorrido de un avión sobre un mapa se volvió un hábito cotidiano gracias a plataformas como Flightradar24. Saber por dónde vuela un familiar, comprobar si un vuelo está llegando a destino o simplemente observar el movimiento aéreo mundial son posibilidades que hace apenas unas décadas hubieran parecido reservadas a los controladores de tránsito aéreo. Ahora, tres jóvenes franceses quieren trasladar esa experiencia al mundo ferroviario.

TrainTracker24, lanzado oficialmente el 26 de agosto de 2026, muestra en un mapa interactivo buena parte de los trenes de pasajeros que circulan por Francia, España y Bélgica, además de determinados servicios internacionales. El proyecto nació con una ambición considerable: convertirse progresivamente en una suerte de “Flightradar del tren” y extender su cobertura primero por Europa y, eventualmente, hacia otros continentes.

Para quienes viajan por Europa, la propuesta puede resultar especialmente útil. En lugar de consultar de manera separada las aplicaciones de distintas compañías ferroviarias, es posible observar sobre una misma cartografía cómo se desplazan los servicios, buscar un tren determinado, comprobar retrasos o visualizar la situación general de una red.

Un mapa para ver Europa moverse sobre rieles

La interfaz sigue una lógica conocida para cualquiera que haya utilizado alguna vez un rastreador de vuelos. Sobre el mapa aparecen los trenes que están en circulación y el usuario puede desplazarse, acercarse a una ciudad o línea determinada y seleccionar un servicio para obtener más información.

La cobertura inicial comprende los servicios de pasajeros de Francia, Bélgica y España, junto con algunas conexiones internacionales operadas por compañías como Eurostar, Renfe, Deutsche Bahn o Trenitalia. Los trenes de carga, los convoyes de mantenimiento y otros movimientos ferroviarios sin pasajeros generalmente no aparecen, debido a la ausencia de información pública suficiente.

También se pueden realizar búsquedas por estación o número de tren y consultar recorrido, horarios, llegadas, salidas, retrasos y perturbaciones. Para el viajero que debe realizar una conexión, por ejemplo, el mapa permite visualizar dónde se encuentra aproximadamente su tren y cómo evoluciona el servicio que deberá tomar después.

Otro uso evidente es seguir el viaje de otra persona. Familias y amigos pueden comprobar cuánto falta para que un tren llegue a destino, de forma similar a como hoy se sigue un vuelo internacional.

Pero hay una diferencia fundamental con Flightradar24

La comparación con el famoso rastreador de vuelos es atractiva, pero también puede inducir a un equívoco. La mayoría de los trenes que aparecen en TrainTracker24 no está transmitiendo al sitio su posición GPS exacta.

En aviación, los aviones utilizan sistemas como ADS-B que transmiten de manera permanente información sobre posición, altitud y velocidad. Una red mundial de receptores permite recopilar esos datos y situar las aeronaves sobre un mapa con gran precisión.

El ferrocarril europeo no cuenta con un sistema público y universal equivalente. En Francia, por ejemplo, TrainTracker24 trabaja fundamentalmente con datos abiertos procedentes de operadores y administradores ferroviarios, que incluyen horarios programados, información sobre circulación, retrasos, modificaciones e incidencias.

A partir de esa información, un algoritmo calcula dónde debería encontrarse el tren. Para realizar la estimación tiene en cuenta variables como el itinerario, el retraso registrado, los tiempos de parada, las características de la línea y los perfiles de aceleración y frenado. La posición se recalcula repetidamente para producir la sensación de movimiento continuo sobre el mapa.

Eso significa que el pequeño tren que avanza por la pantalla puede no encontrarse exactamente en ese punto de la vía. Un frenado imprevisto, una detención no informada inmediatamente o una modificación de recorrido pueden generar diferencias entre la representación digital y la posición real.

España constituye una excepción parcial, ya que algunos datos ferroviarios disponibles permiten incorporar posiciones GPS con mayor precisión.

Para qué puede servir durante un viaje

Más allá de su atractivo para los aficionados al ferrocarril, la herramienta tiene aplicaciones prácticas para el turismo.

Un viajero que esté recorriendo Europa en tren puede utilizarla para visualizar una conexión internacional, comprobar si una línea acumula retrasos antes de dirigirse a la estación o entender qué está ocurriendo cuando una perturbación empieza a afectar a varios servicios simultáneamente.

También puede ser útil en viajes complejos. Quien realice, por ejemplo, un recorrido entre Francia, Bélgica y España puede ver distintos sistemas ferroviarios reunidos sobre un único mapa, algo especialmente interesante en un continente donde cada país conserva operadores, aplicaciones y fuentes de información diferentes.

La plataforma incorpora además datos relacionados con la infraestructura ferroviaria y permite explorar estaciones y líneas. Para los llamados trainspotters —aficionados que fotografían, identifican y siguen trenes— la propuesta tiene una dimensión adicional: saber qué material ferroviario se aproxima a un determinado punto puede ayudar a organizar una sesión fotográfica.

De hecho, sus creadores explicaron que el proyecto pretende atender a dos públicos muy distintos: el pasajero corriente y el apasionado por los trenes.

De un proyecto personal a decenas de miles de visitas

La historia detrás de la herramienta también es poco habitual. Su impulsor, el francés Elric Battello, comenzó el proyecto después de terminar sus estudios secundarios. Apasionado desde niño por el ferrocarril, decidió dedicar un año al desarrollo de una plataforma que reuniera en un mismo lugar información que hasta entonces se encontraba dispersa entre diferentes servicios nacionales.

Más tarde se sumaron otros dos colaboradores. El resultado de ese trabajo fue una plataforma que, según contaron sus responsables a la prensa francesa, recibió alrededor de 40.000 visitas durante su primera jornada pública, un volumen que incluso puso a prueba la capacidad de sus servidores.

El objetivo ahora es ampliar la cobertura. Entre los mercados mencionados por sus desarrolladores aparecen Reino Unido y Países Bajos, antes de intentar abarcar progresivamente una porción mayor del sistema ferroviario europeo.

No es el único “radar” ferroviario

TrainTracker24 tampoco parte de un terreno vacío. Existen otras plataformas que permiten visualizar trenes o consultar información ferroviaria en tiempo real.

Signalbox, por ejemplo, dispone de un mapa específico de Gran Bretaña que permite seguir trenes, consultar horarios, plataformas previstas y estado del servicio. Su tecnología también es utilizada por operadores británicos para ofrecer información de viaje a los pasajeros.

Otra alternativa es TrainsTracking, que reúne horarios e información ferroviaria de decenas de países y utiliza datos en tiempo real cuando los operadores nacionales los ofrecen. La plataforma afirma cubrir actualmente información ferroviaria de 76 países, aunque el nivel de seguimiento varía considerablemente según la disponibilidad de datos de cada red.

La novedad de TrainTracker24 reside sobre todo en su intención de construir una cartografía ferroviaria multinacional integrada, con una experiencia visual deliberadamente cercana a la que popularizaron los rastreadores de vuelos.

Una herramienta complementaria, no la información oficial

Para el turista hay, sin embargo, una precaución importante. Estas plataformas pueden ser muy útiles para visualizar un recorrido y anticipar problemas, pero no deberían reemplazar las aplicaciones y comunicaciones oficiales del operador ferroviario.

Ante un cambio de andén, una cancelación, una pérdida de conexión o una modificación de último momento, la información que debe prevalecer es la proporcionada por la compañía que opera el tren o por la estación correspondiente. Incluso los propios análisis del nuevo servicio advierten que las posiciones representadas pueden ser estimaciones y no coordenadas exactas.

Esa limitación no resta interés al concepto. Al contrario: muestra hasta qué punto la apertura de datos está modificando también la manera de viajar por tierra. Durante décadas, un pasajero veía desaparecer su tren por la vía y perdía prácticamente todo contacto visual con él hasta la estación siguiente. Ahora puede contemplar en una pantalla miles de servicios moviéndose simultáneamente por el mapa europeo.

La experiencia que Flightradar24 convirtió en habitual para los aviones comienza así a trasladarse al ferrocarril. Y para quienes consideran que parte del atractivo de un viaje en tren está precisamente en seguir la ruta, reconocer las líneas y entender el territorio que atraviesan, el mapa puede terminar siendo algo más que una herramienta para consultar retrasos: una nueva forma de mirar los viajes ferroviarios por Europa.