Kandinsky llega a Roma: una gran retrospectiva conecta el Palazzo Bonaparte con los orígenes de la abstracción en Múnich

Del 15 de septiembre de 2026 al 14 de febrero de 2027, el Palazzo Bonaparte reunirá cerca de 70 obras de Vassily Kandinsky procedentes del Centre Pompidou de París. La exposición recorre el camino que llevó al artista desde sus primeras experiencias figurativas hasta convertirse en uno de los pioneros del arte abstracto. En torno a la muestra, dos hoteles de Roma y Múnich proponen además un itinerario cultural que permite seguir las huellas de Kandinsky entre Italia y Alemania.

Roma recupera este otoño a una de las figuras fundamentales de la vanguardia europea. Más de 25 años después de la última gran exposición dedicada a Vassily Kandinsky en la capital italiana, el Palazzo Bonaparte presentará desde el 15 de septiembre una retrospectiva centrada en la evolución artística del pintor ruso y en el proceso que desembocó en la abstracción.

La muestra, organizada por Arthemisia, podrá visitarse hasta el 14 de febrero de 2027 y reunirá alrededor de 70 obras procedentes del Centre Pompidou de París. El recorrido permitirá observar distintas etapas de la producción de Kandinsky, desde sus composiciones todavía vinculadas con la figuración hasta las investigaciones sobre color, forma y ritmo que lo convirtieron en uno de los nombres centrales del arte moderno.

La exposición se integra además en una propuesta turística que conecta Roma con Múnich, ciudad decisiva en la trayectoria del artista. Rocco Forte Hotels desarrolló para la ocasión un viaje cultural entre el Hotel de Russie, en Roma, y The Charles Hotel, en la capital bávara, con visitas privadas, recorridos guiados y experiencias vinculadas con los lugares y movimientos artísticos que marcaron el itinerario de Kandinsky.

Una retrospectiva para seguir el nacimiento de la abstracción

Nacido en Moscú en 1866, Kandinsky desarrolló buena parte de su carrera fuera de Rusia. Su paso por Múnich resultó decisivo para abandonar progresivamente la representación tradicional y explorar una pintura construida a partir de colores, líneas y formas con autonomía propia.

La retrospectiva romana busca reconstruir precisamente ese proceso. El conjunto prestado por el Centre Pompidou permitirá seguir una transformación que fue tanto estética como conceptual: la pintura deja de reproducir necesariamente objetos reconocibles y empieza a funcionar como un lenguaje visual capaz de generar sensaciones mediante relaciones cromáticas y compositivas.

Esta evolución convirtió a Kandinsky en una figura clave dentro de los movimientos de vanguardia de comienzos del siglo XX y en uno de los artistas más influyentes para la posterior expansión del arte abstracto.

Roma suma una nueva cita a su calendario cultural

El escenario elegido es el Palazzo Bonaparte, ubicado en Piazza Venezia y convertido en los últimos años en uno de los espacios expositivos más activos del centro histórico romano.

La localización permite además incorporar la muestra fácilmente a un recorrido urbano por el patrimonio cultural de la ciudad. El edificio se encuentra cerca del Campidoglio, los Foros Imperiales, el Vittoriano, Via del Corso y varios de los principales circuitos monumentales de Roma.

La exposición de Kandinsky se diferencia, sin embargo, de buena parte de la oferta artística tradicional de la ciudad. Frente al enorme peso de la Antigüedad, el Renacimiento y el Barroco, propone acercarse a un momento mucho más reciente: el de las vanguardias que transformaron el lenguaje artístico europeo durante las primeras décadas del siglo XX.

Una experiencia privada desde el Hotel de Russie

En torno a la exposición, el Hotel de Russie creó junto con Stellavision Travel una experiencia que combina la visita a la muestra con un recorrido por otros espacios vinculados con la creatividad moderna de Roma.

Los huéspedes podrán acceder de manera privada a la retrospectiva del Palazzo Bonaparte y continuar luego con una visita guiada por un historiador a los barrios de Flaminio y Parioli.

La propuesta busca mostrar una Roma menos centrada en sus monumentos clásicos y más relacionada con la arquitectura, el diseño y las expresiones culturales de los siglos XX y XXI.

El itinerario termina en el Stravinskij Bar del Hotel de Russie. El nombre del espacio recuerda al compositor ruso Igor Stravinsky, otra de las grandes figuras asociadas con la renovación artística europea de comienzos del siglo pasado. Para la ocasión, el bar propone un Stravinskij Spritz como cierre de la experiencia.

El hotel mantiene históricamente una estrecha relación con el mundo cultural. Ubicado en Via del Babuino, entre Piazza di Spagna y Piazza del Popolo y cerca de Via Margutta, nació en un edificio diseñado a comienzos del siglo XIX por Giuseppe Valadier.

A lo largo de su historia recibió a artistas, intelectuales y figuras como Sergei Diaghilev, Vaslav Nijinsky, Jean Cocteau y Pablo Picasso. Su nombre está relacionado precisamente con la presencia histórica de miembros de la Casa Imperial Rusa y otros viajeros e intelectuales procedentes de ese país.

Múnich, donde Kandinsky cambió la historia del arte

El segundo capítulo del recorrido se desarrolla en Múnich, ciudad estrechamente relacionada con los años formativos del artista.

Allí Kandinsky participó en la creación de Der Blaue Reiter —El Jinete Azul—, el grupo formado junto con Franz Marc y otros artistas que desempeñó un papel fundamental en la transformación de la pintura europea. Sus exposiciones de 1911 y 1912 se consideran momentos centrales en la aparición de nuevas formas de expresión que terminarían conduciendo hacia la abstracción.

La propuesta cultural organizada desde The Charles Hotel incluye una visita privada a la Lenbachhaus, museo situado a poca distancia del establecimiento y poseedor de la mayor colección mundial relacionada con El Jinete Azul.

La institución conserva numerosas obras que permiten comprender el ambiente artístico en el que Kandinsky desarrolló sus investigaciones sobre el color y la forma.

El recorrido puede ampliarse hacia la Pinakothek der Moderne, otro de los grandes museos de arte moderno y contemporáneo de la ciudad y una parada relevante para observar el contexto en el que se desarrollaron las vanguardias del siglo XX.

Viajar siguiendo una historia del arte

Roma ofrece el conjunto excepcional prestado por el Centre Pompidou y el marco del Palazzo Bonaparte. Múnich aporta el contexto histórico de El Jinete Azul y colecciones permanentes directamente relacionadas con los años en que Kandinsky empezó a cuestionar las reglas tradicionales de la representación.

Para quienes organizan viajes alrededor de exposiciones temporales, la muestra romana abre así una posibilidad adicional: convertir la retrospectiva en el punto de partida de una ruta por las ciudades que marcaron la trayectoria del artista.

Entre septiembre de 2026 y febrero de 2027, Kandinsky vuelve de ese modo a ocupar un lugar destacado en la agenda cultural europea. Y la muestra del Palazzo Bonaparte propone algo más que contemplar sus obras: seguir el recorrido intelectual y geográfico que llevó a uno de los grandes protagonistas del siglo XX desde la figuración hacia un nuevo lenguaje abstracto.

El Palazzo Bonaparte y dos obras de Kandinski: