La Galería de los Uffizi, uno de los museos más visitados de Italia, avanza con un amplio programa de renovación que alcanzará salas, accesos, iluminación, climatización y servicios para el público. Las intervenciones también incluyen el Palazzo Pitti y los Jardines de Boboli, mientras algunas novedades —como la reapertura de las salas de Botticelli y la histórica entrada principal— ya pueden verse durante una visita a Florencia.
La Galería de los Uffizi se prepara para atravesar dos años de importantes transformaciones. El complejo museístico de Florencia desarrolla un programa de obras por alrededor de 50 millones de euros, destinado a modernizar instalaciones, mejorar la experiencia de los visitantes y adaptar sus edificios históricos a nuevas necesidades de conservación y climatización.

La magnitud de las intervenciones está relacionada también con la presión turística que recibe el museo. Los Uffizi registraron alrededor de 5,3 millones de visitantes en 2025, una cifra que los mantiene entre los principales atractivos culturales de Italia y obliga a revisar permanentemente accesos, circulación, seguridad y servicios.
El plan no implica el cierre general del museo. Las obras se desarrollan por etapas y varias de ellas ya están terminadas, por lo que quienes visiten Florencia durante 2026 y 2027 podrán encontrarse con sectores renovados y otros todavía en proceso de transformación.

La entrada histórica vuelve a recibir visitantes
Uno de los cambios más visibles llegó en marzo de 2026, cuando los Uffizi recuperaron su entrada histórica después de casi ocho años cerrada.
La restauración permitió reabrir la monumental Escalera Lorenesa, vinculada con la transformación del edificio impulsada durante el gobierno del gran duque Pedro Leopoldo de Toscana. El nuevo acceso busca recuperar la apariencia que tenía el museo cuando abrió sus puertas al público en 1769.

Además de los trabajos estructurales, se reorganizó la presentación de los bustos históricos de los Médici, reforzando la relación entre la entrada y la historia de la familia que desempeñó un papel fundamental en la formación de las colecciones.
Botticelli, en salas completamente renovadas
Otra de las principales novedades de 2026 es la reapertura de las salas dedicadas a Sandro Botticelli, donde se encuentran dos de las obras más famosas del Renacimiento italiano: El nacimiento de Venus y La Primavera.
Las galerías fueron rediseñadas y los dos cuadros ocupan ahora posiciones enfrentadas, una disposición concebida para establecer un diálogo visual entre ambas composiciones.
También cambió el sistema de protección. Las pinturas fueron colocadas en vitrinas herméticas con condiciones de conservación controladas, lo que permitió retirar las grandes superficies protectoras que anteriormente generaban una mayor separación visual entre las obras y el público.

La reorganización forma parte de una transformación de más largo plazo. En 2021 ya se habían inaugurado 14 nuevas salas, que incorporaron más de 2.000 metros cuadrados de superficie expositiva y permitieron mostrar 129 obras, algunas de ellas hasta entonces fuera del circuito habitual.
El Corredor Vasariano vuelve a formar parte del recorrido
Otra recuperación importante ocurrió a fines de 2024, cuando el Corredor Vasariano volvió a abrir después de ocho años cerrado.
Este pasaje elevado construido en el siglo XVI conecta el Palazzo Vecchio con el Palazzo Pitti, atravesando los Uffizi y pasando sobre el Ponte Vecchio. Fue encargado por Cosme I de Médici y diseñado por Giorgio Vasari para permitir que la familia gobernante se desplazara entre sus residencias sin mezclarse con el tránsito urbano.
Su reapertura sumó nuevamente al circuito turístico florentino uno de los espacios arquitectónicos más singulares de la ciudad.


Palazzo Pitti también cambia sus accesos
El programa de renovación se extiende al Palazzo Pitti, en la margen sur del río Arno.
Desde julio, el palacio cuenta con un nuevo sistema de ingreso para visitantes. Los controles de seguridad y acceso se trasladaron hacia una puerta lateral, separando las entradas de las salidas.
El cambio permitió liberar de equipamientos técnicos el monumental Patio Ammannati, recuperando parcialmente la percepción original de este espacio renacentista.

Las intervenciones continuarán en otras zonas del edificio y está previsto convertir sectores del último piso en nuevos espacios de exposición.
Los Jardines de Boboli miran hacia 2030
Los Jardines de Boboli, situados detrás del Palazzo Pitti, forman parte de otro programa específico de largo plazo.
El denominado Boboli 2030 contempla inversiones superiores a los 50 millones de euros para restaurar esculturas, fuentes, sistemas hidráulicos, edificios históricos y sectores paisajísticos.

Uno de los espacios recuperados es el Jardín de las Camelias, reabierto en 2023 después de una restauración integral. Las siguientes fases incluyen nuevas intervenciones sobre estatuas, vegetación y servicios destinados a los visitantes.
El objetivo es preservar un jardín histórico que funciona a la vez como museo al aire libre y como uno de los principales espacios verdes monumentales de Florencia.
Climatización para afrontar veranos más extremos
Parte de las obras será prácticamente invisible para el visitante, pero resulta fundamental para el futuro del museo.
Los Uffizi prevén instalar nuevas torres de refrigeración y actualizar sus sistemas de climatización. Las crecientes temperaturas estivales y las olas de calor europeas obligan a mejorar el control ambiental tanto para conservar las obras como para mantener condiciones adecuadas dentro de las salas.
También están previstas intervenciones sobre iluminación, señalización, áreas de recepción y servicios.
Uno de los proyectos contempla una nueva zona de recepción en la Sala Magliabechiana, además de posteriores renovaciones de galerías.

Qué deben saber quienes visiten los Uffizi durante las obras
El museo continuará funcionando mientras avanza el programa, aunque determinados sectores pueden cerrar temporalmente o modificar sus recorridos.
Para quienes viajen a Florencia durante los próximos dos años, conviene comprar las entradas con anticipación y verificar pocos días antes qué salas están abiertas, especialmente si la visita tiene como objetivo una obra determinada.
También es recomendable reservar varias horas. Las colecciones de los Uffizi incluyen obras de Giotto, Botticelli, Leonardo da Vinci, Miguel Ángel, Rafael, Tiziano y Caravaggio, entre numerosos artistas, y una visita rápida difícilmente permite recorrerlas con detenimiento.
Quienes deseen sumar Palazzo Pitti, los Jardines de Boboli y el Corredor Vasariano deberían considerar distribuir el recorrido en más de una jornada.
El conjunto se encuentra en pleno centro histórico de Florencia, a pocos pasos de Piazza della Signoria, Palazzo Vecchio y Ponte Vecchio, por lo que resulta sencillo combinarlo con otros grandes monumentos sin utilizar transporte.

Un museo histórico adaptado a nuevas demandas
Las intervenciones plantean un desafío común a algunos de los museos europeos más visitados: modernizar edificios históricos sin alterar el carácter que constituye parte de su atractivo.
En los Uffizi, el programa combina restauración arquitectónica, nuevas tecnologías de conservación, reorganización de salas y mejoras destinadas a controlar flujos de millones de visitantes.
El resultado definitivo se verá dentro de aproximadamente dos años. Mientras tanto, la transformación ya empieza a ser visible: la entrada histórica ha vuelto a abrir, Botticelli se presenta de una manera diferente y espacios que estuvieron cerrados durante años vuelven progresivamente a incorporarse al recorrido.









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