La Ciudad incorporó doce cafés, bares y confiterías al programa que protege y difunde establecimientos vinculados con la memoria y la identidad porteñas. Con los nuevos reconocimientos, Buenos Aires cuenta con 90 Bares Notables. La lista suma históricos almacenes, cafés literarios, bares de barrio y espacios asociados con la música, el fútbol y la inmigración, desde La Boca y San Telmo hasta Caballito, Almagro, Núñez y Colegiales.
Buenos Aires amplía uno de sus circuitos culturales y gastronómicos más característicos. Doce establecimientos fueron incorporados oficialmente al programa de Bares Notables, que identifica y promueve cafés, bares, billares y confiterías con valor histórico, arquitectónico, cultural o barrial.
El reconocimiento se formalizó el 4 de agosto durante un encuentro realizado en el Salón Dorado de la Casa de la Cultura. Con estas incorporaciones, el catálogo porteño alcanza los 90 Bares Notables, distribuidos por distintos barrios y capaces de funcionar, además de como establecimientos gastronómicos, como una forma de recorrer la historia cotidiana de Buenos Aires.
Los nuevos integrantes son Bar Portuario, Josephina’s Café, Vía 71, Confitería El Greco, Bar Conde, La Escuela, La Orquídea, Café Plaza, Café Rivas, La Ópera, Boca a Boca y Café Cortázar.
La selección está a cargo de la Comisión de Protección y Promoción de los Cafés, Bares, Billares y Confiterías Notables. Entre los criterios considerados se encuentran la antigüedad, las características arquitectónicas, los acontecimientos sucedidos en el lugar, sus visitantes históricos y el vínculo construido con el barrio.
“Muchos creían que estos espacios ya eran Bares Notables porque forman parte de la vida de sus barrios y son reconocidos por quienes los frecuentan. A partir de ahora, ese valor también cuenta con un reconocimiento formal que permite seguir preservando y difundiendo su historia”, señaló la ministra de Cultura porteña, Gabriela Ricardes.

Bar Conde: una esquina de Colegiales desde 1902
En Conde 701, esquina Federico Lacroze, Bar Conde representa el antiguo modelo porteño de bar y almacén. Funciona desde 1902 y conserva una relación particularmente estrecha con Colegiales.

Sus techos altos y su atmósfera de café tradicional remiten a los establecimientos de principios del siglo XX. Buena parte de su clientela continúa siendo barrial, a la que se suman quienes llegan por su cercanía con el Sanatorio Colegiales.
Más que reinventarse como atracción turística, conserva una característica central del programa de Notables: sigue funcionando como un bar utilizado cotidianamente por sus vecinos.
Café Rivas, una esquina histórica de San Telmo
Estados Unidos 302, en San Telmo, permite sumar a la experiencia gastronómica una particular dimensión urbana. La esquina se encuentra en uno de los límites del antiguo damero diseñado por Juan de Garay en 1580, cerca de lo que entonces era la barranca hacia el Río de la Plata.
Café Rivas (en la foto de apertura de esta nota) funciona en una antigua casona con salón de doble altura, pisos de madera, boiserie, grandes ventanales tipo guillotina y un entrepiso que balconea sobre la barra.
La marquesina de hierro, el reloj exterior, la Santa Rita sobre la calle Estados Unidos y el mobiliario interior convierten al establecimiento en una buena escala para quienes recorren el San Telmo histórico más allá de Plaza Dorrego.
El Greco: café, política y rock argentino en Caballito
La Confitería El Greco, en Avenida Rivadavia 5353, suma más de siete décadas con ese nombre, aunque la historia gastronómica del lugar se remonta todavía más atrás.
En 1906 comenzó a funcionar allí El Campidoglio. El actual edificio fue construido en 1952 y el establecimiento pasó entonces a llamarse El Greco.
Sus salones fueron escenario de reuniones políticas y sociales, pero uno de sus episodios más recordados está relacionado con la música argentina: allí coincidieron estudiantes del Instituto Dámaso Centeno que participaban en diferentes grupos, entre ellos Charly García, en el proceso que terminaría dando origen a Sui Generis.
La confitería conserva además su condición de establecimiento de barrio, vinculado durante generaciones con reuniones familiares, celebraciones y encuentros de vecinos de Caballito.
Josephina’s Café y una pequeña París en Recoleta
La incorporación más reciente en términos históricos es Josephina’s Café, en Guido 1532, frente a la plazoleta Pedro Miguel Obligado.


El establecimiento abrió en 2001 impulsado por el empresario alemán Bernd R. Hettel, quien desarrolló un café de inspiración parisina que rápidamente se convirtió en espacio de encuentro de residentes, empresarios, visitantes y figuras de la vida cultural y política.
Su inclusión demuestra que la categoría de Bar Notable no depende únicamente de una antigüedad centenaria. También puede reconocer espacios que adquirieron relevancia en la vida social de un barrio.
La Orquídea, del Mercado de las Flores a la noche de Corrientes
En Avenida Corrientes 4101, esquina Acuña de Figueroa, La Orquídea forma parte de Almagro desde 1953.
Su nombre recuerda a sus primeros clientes: los trabajadores del antiguo Mercado de las Flores. Cuando el mercado se trasladó, el bar quedó como testimonio de aquel paisaje comercial y fue incorporando nuevas generaciones de parroquianos.
Su interior mantiene elementos del café porteño tradicional, con mesas y sillas de madera, barra revestida y ventanas guillotina. Los vidrios fileteados por Gustavo Ferrari refuerzan la estética local.
Es también un establecimiento donde todavía se mezclan públicos muy distintos: escritores, habitués del tango, vecinos, jóvenes que frecuentan la avenida Corrientes y personas vinculadas con los espacios religiosos instalados en el antiguo mercado.
La Escuela: Platense y Goyeneche en una esquina de Núñez
En Manuela Pedraza 2803, La Escuela reúne gastronomía, fútbol y memoria barrial.
El nombre proviene de la Escuela Nº 12 Profesor Rodolfo Senet, situada enfrente, en una zona estrechamente vinculada con la historia del Club Atlético Platense: allí se encontraba antiguamente uno de sus campos de juego.
El bar conserva fotografías, camisetas, vajilla y diferentes objetos relacionados con el barrio. Entre sus piezas se encuentra un corbatín atribuido a Roberto “Polaco” Goyeneche, vecino emblemático de la zona, además de objetos provenientes del desaparecido Bar La Sirena, que el cantante frecuentaba.
La Escuela funciona así como un pequeño archivo informal de la cultura futbolera y tanguera del norte porteño.
Bar Portuario: más de un siglo junto a la identidad de La Boca
En Pinzón 102, el Bar Portuario nació en 1915 como almacén con despacho de bebidas en una zona marcada por la actividad portuaria y la llegada de inmigrantes europeos, particularmente italianos.
El establecimiento conserva buena parte de la configuración del edificio y una gran barra de madera vinculada con los antiguos oficios del barrio.
Su propuesta gastronómica continúa ligada a la cocina de bodegón, pero el lugar también funciona como espacio cultural independiente. Tango, folklore, milongas, cine, teatro, pinturas, fotografías y murales forman parte de una programación que prolonga el carácter comunitario del establecimiento.
Boca a Boca: un bar de 1902 en el Distrito de las Artes
También en La Boca, Boca a Boca, en Avenida Benito Pérez Galdós 207, ocupa una esquina de arquitectura italianizante cercana a la Usina del Arte.
El local existe desde 1902 y comenzó como una antigua despensa de barrio a la que posteriormente se añadió el despacho de bebidas. Su fachada, el mostrador de madera y distintos elementos interiores conservan características históricas que hicieron que el lugar fuera utilizado como escenario para películas, series y producciones de época.
Actualmente combina gastronomía, especialmente pastas, con exposiciones, música, teatro y clases de tango y folklore.
Su ubicación permite incorporarlo a un recorrido por el Distrito de las Artes, junto con la Usina del Arte y el Galpón de Catalinas.
Vía 71: jamón crudo, tortilla y raíces españolas
El pequeño Vía 71, en Viamonte 1771, es uno de los establecimientos más vinculados con la tradición española de la nueva lista.

Abrió en 1971 de la mano del matrimonio formado por Dina Muñiz y Manuel Fernández. Desde entonces, los sándwiches ocupan un lugar central: el fiambre se corta en el momento y una de las especialidades históricas combina pan francés, manteca y jamón crudo.
Patas de jamón colgadas, antiguas botellas, latas y elementos de fileteado porteño forman parte de un interior donde las banderas argentina y española resumen la mezcla cultural del establecimiento.
La tortilla de papas completa una propuesta que permite rastrear otro de los componentes esenciales de la gastronomía porteña: la herencia de las distintas migraciones.
La Ópera, casi un siglo frente a Corrientes y Callao
La Ópera, en Avenida Corrientes 1799, ocupa una esquina bautizada en homenaje al poeta Horacio Ferrer y funciona desde 1928.

Entre sus antiguos parroquianos aparecen nombres de la cultura, la política y el espectáculo argentino: Enrique Santos Discépolo, Alberto Olmedo, Jorge Porcel, David Viñas, Arturo Frondizi, Fernando de la Rúa y el propio Ferrer.
Una tradición del establecimiento sostiene además que Eva Perón tomó allí su primer té al llegar a Buenos Aires.
Su ubicación, prácticamente en Corrientes y Callao, la convirtió también en lugar de encuentro después de espectáculos teatrales, movilizaciones políticas y acontecimientos públicos ocurridos en una de las zonas de mayor actividad cultural de la ciudad.
Café Cortázar: literatura en una casona de Palermo
En José A. Cabrera 3797, Café Cortázar trasladó la figura y la obra del escritor argentino a una antigua casona de 1889.

El establecimiento abrió en 2014 y distribuye referencias literarias por sus dos plantas. Fotografías, ilustraciones, caricaturas y libros conviven con un menú cuyos nombres recuerdan personajes y obras de Julio Cortázar.
El logo del café, realizado por Horacio Spinetto, se inspiró en una conocida fotografía del escritor realizada por Sara Facio, mientras que la gráfica reproduce referencias a la máquina Olivetti Lettera 22 utilizada por Cortázar.
Además del servicio gastronómico, organiza exposiciones, talleres y actividades culturales y mantiene una biblioteca abierta que reúne su obra.
Café Plaza: frente al Parque Rivadavia
La lista se completa con Café Plaza, en Avenida Rivadavia 4732, uno de los cafés tradicionales de Caballito.
Ubicado frente al Parque Rivadavia, combina las vistas hacia uno de los principales espacios verdes del barrio con el movimiento de una de las avenidas más transitadas de Buenos Aires.
Originalmente se llamó Bar Lezica, en referencia a la familia propietaria de una antigua quinta de la zona. Su interior conserva una boiserie sobria y pisos de mosaicos blancos y negros.
Entre quienes frecuentaron sus mesas figuran el escritor y periodista Conrado Nalé Roxlo, el poeta Antonio Requeni y los artistas Rodrigo Bonome y Manuela Arrieta.
Una ruta para descubrir Buenos Aires a través de sus bares
La ampliación del programa permite también diseñar nuevos recorridos turísticos. Los doce establecimientos no están concentrados en un único sector: aparecen en La Boca, San Telmo, Recoleta, San Nicolás, Palermo, Almagro, Caballito, Colegiales y Núñez.
Ese reparto permite pensar la visita no únicamente como una búsqueda de cafés históricos, sino como una manera de ingresar en la identidad de distintos barrios.
“Los Bares Notables expresan la esencia cultural de la Ciudad y, al mismo tiempo, la identidad particular de cada barrio. El trabajo sostenido entre el sector público, el sector privado y la sociedad permitió fortalecer este programa y convertir a estos espacios en atractivos turísticos que son visitados por sí mismos”, expresó Camilo Suárez, presidente de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés.
Una serie documental recorre los Notables
Durante la presentación también se dio a conocer La Ruta de Los Notables, una serie documental dedicada a recuperar historias, personajes y patrimonio relacionados con algunos de los cafés emblemáticos de Buenos Aires.
La producción fue realizada por la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés, a través de su Cámara de Bares, con apoyo de Mecenazgo y auspicio de la Fundación Santander.
Dirigida por Samir Bitar y con producción general de Manuel Ernesto Sierra, la serie dedica episodios a La Poesía, El Federal, Confitería La Ideal, Café de García, Petit Colón, Café Cortázar, Almacén y Bar Lavalle, Margot, La Ópera, Hipopótamo y La Giralda.
La propuesta complementa la experiencia presencial: permite conocer historias de estos establecimientos y comprender por qué algunos bares porteños exceden su función gastronómica para convertirse en piezas del patrimonio urbano.
La Noche de los Bares Notables será el 24 de septiembre
El calendario tendrá además una nueva cita el 24 de septiembre de 2026, cuando se realizará otra edición de La Noche de los Bares Notables.
La jornada reunirá propuestas especiales en distintos establecimientos de la Ciudad y funcionará como oportunidad para recorrer varios de estos espacios en una misma noche. La programación detallada será anunciada más cerca de la fecha.
Con 90 establecimientos reconocidos, la red de Bares Notables se transforma así en un circuito transversal de Buenos Aires. Algunos permiten seguir las huellas del tango y la literatura; otros hablan de inmigración, fútbol, política, rock o antiguos mercados. En todos los casos, detrás del café, el vermut, el sándwich o la tortilla aparece otra forma de conocer la Ciudad: sentarse en una mesa y observar la historia del barrio que continúa alrededor.








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