Nueva Orleans, capital dulce de las Américas, organizó la Copa Américas de Pastelería para la copa mundial que se hará en Francia en 2027

La ciudad estadounidense fue sede de una nueva selección continental de la Coupe du Monde de la Pâtisserie, con siete países en competencia, esculturas de azúcar, chocolate y hielo, y una jornada que combinó alta técnica, identidad cultural y turismo gastronómico. Estados Unidos ganó, México y Paraguay completaron el podio y la Argentina fue también seleccionada.

Nueva Orleans volvió a mostrar su estrecha relación con la gastronomía al recibir, el 25 de julio, la selección Américas de la Copa Mundial de Pastelería 2026. Después de una exigente jornada, Estados Unidos consiguió el primer lugar, México obtuvo la medalla de plata y Paraguay completó el podio. La Argentina, en cuarto lugar, también fue seleccionada. Los cuatro países clasificaron para la gran final de la Coupe du Monde de la Pâtisserie, que se realizará el 22 y 23 de enero de 2027 en el marco de Sirha Lyon, uno de los principales encuentros gastronómicos profesionales del mundo.

El encuentro tuvo lugar en el Ernest N. Morial Convention Center, dentro del Louisiana Restaurant Association Showcase. La feria reunió el fin de semana del 25 y 26 de julio de 2026 a más de 6.000 chefs, restauradores, hoteleros, proveedores y profesionales de la industria de todo el hemisferio americano, además de unos 150 expositores. La Copa Mundial de Pastelería se celebró por segunda vez en Nueva Orleans, capital gastronómica de los Estados Unidos y ciudad reconocida mundialmente por tradiciones dulces como los beignets, las pralinas de nuez pecana y el King Cake.

Algunas imágenes y stands de la Louisiana Restaurante Association Showcase 2026:

Más allá del resultado, la competencia se desarrolló en un clima de fiesta. Las banderas, los aplausos, los gritos de aliento y los abrazos entre las delegaciones acompañaron una celebración en la que la tensión propia del concurso convivió con el compañerismo y la pasión por la pastelería.

Qué prepararon los equipos en la Copa Mundial de Pastelería

La competencia exigió mucho más que precisión visual. Cada delegación debió presentar diez tartas individuales de nuez pecana reinterpretadas, acompañadas por una preparación complementaria, además de tres réplicas destinadas a la exhibición. También elaboraron diez postres helados emplatados, compuestos principalmente por helado o sorbete y construidos alrededor de uno de los cinco purés de fruta establecidos por la organización.

Los postres helados debían terminarse y servirse en el momento ante el jurado, con al menos tres texturas diferentes. La tercera prueba de degustación consistió en doce creaciones dulces a base de chocolate, acompañadas por tres piezas de exhibición. Estas propuestas debían responder al concepto de street food o finger food, tener al chocolate como protagonista, finalizarse en vivo y poder comerse en uno, dos o tres bocados.

La exigencia de estas pruebas reforzó la observación realizada por la coach del equipo mexicano: aunque las esculturas y la presentación artística tienen un fuerte impacto, la degustación ocupa un lugar central en la puntuación. “Lo principal a la hora del puntaje es la degustación, porque al fin y al cabo se trata de pastelería”, remarcó.

Esculturas de azúcar, chocolate y hielo

Además de los productos destinados a la degustación, cada equipo tuvo que crear tres piezas artísticas. La primera fue una escultura de azúcar elaborada mediante técnicas de azúcar estirada y soplada; la segunda, una composición de chocolate con elementos esculpidos, moldeados y trabajados; y la tercera, una escultura de hielo realizada íntegramente durante la competencia.

Las obras debían integrarse de manera armónica en un bufé de presentación de un metro por un metro. Tanto la escultura de azúcar como la de chocolate podían alcanzar hasta 1,45 metros de altura. En ese mismo espacio se exhibieron las réplicas de las tartas de nuez pecana y de las creaciones de chocolate inspiradas en la comida callejera.

El resultado fue uno de los grandes atractivos visuales de la jornada. Las piezas, montadas bajo presión y frente al público, transformaron el área de competencia en una galería efímera de pastelería artística, acompañada por aplausos, banderas y un clima de fiesta que se mantuvo durante toda la celebración.

El jurado de la selección Américas 2026

La evaluación estuvo dividida en distintas áreas para considerar el trabajo de los equipos, la ejecución técnica, el resultado artístico, la degustación y el compromiso con la sostenibilidad. El panel incluyó a Mariano Zichert en la evaluación de equipos y trabajo; Luis Robledo Richard en el apartado artístico; Beth Biundo en degustación, y Johanna Le Pape en sostenibilidad.

Las degustaciones de creaciones de street food de chocolate y la producción argentina con yerba maté:

A ellos se sumaron Osvaldo Gross, presidente honorario de la selección Américas, y Pierre Hermé, presidente de la Copa Mundial de Pastelería. La presencia de figuras de trayectoria internacional aportó una mirada que combinó rigor técnico, experiencia profesional y conocimiento de la evolución contemporánea del sector.

Osvaldo Gross, una referencia de la pastelería latinoamericana

Osvaldo Gross es director de Pastelería del Instituto Argentino de Gastronomía y una de las figuras más reconocidas de la disciplina en América Latina. Antes de dedicarse a la cocina, se graduó en Geoquímica y trabajó como profesor y director de laboratorio en la Universidad Nacional de La Plata.

En 1990 inició su formación culinaria en Europa y Estados Unidos. Más tarde desarrolló su carrera profesional en el Park Hyatt Buenos Aires y adquirió experiencia internacional en hoteles Hyatt de Singapur, Japón y Alemania. Su trayectoria también incluye más de tres décadas de presencia televisiva, siete libros especializados y una extensa labor en la formación de nuevas generaciones.

México: el sabor como prioridad

El segundo puesto fue especialmente celebrado por el equipo mexicano, integrado por Roxana Flores, especialista en chocolate; Omar Robles, responsable de las piezas de azúcar, y Carlos Rocha Gómez, encargado de las preparaciones heladas Flores compartió su alegría por haber conseguido la clasificación a Lyon en su primera participación en la competencia. La chocolatier explicó que los integrantes del equipo viven en diferentes lugares de México y que, por ese motivo, buena parte de la preparación se realizó en línea Además del trabajo remoto con sus compañeros, Flores viajó a Francia para completar parte de su entrenamiento y familiarizarse con las técnicas y los estándares de la pastelería de alta competencia.

La coach de México puso el foco en un aspecto central del certamen: el sabor. “Lo principal a la hora del puntaje es la degustación, porque al fin y al cabo se trata de pastelería”, destacó en declaraciones recogidas para esta nota por Turismo de Bolsillo. Aunque las esculturas de chocolate, azúcar y hielo tienen un fuerte impacto visual, la evaluación también considera el equilibrio de los sabores, las texturas, la presentación, la precisión técnica y el trabajo realizado durante la jornada. Los competidores debieron presentar tartas individuales reinterpretadas de nuez pecana, postres helados elaborados con purés de frutas y creaciones de chocolate inspiradas en el concepto de comida callejera. También construyeron piezas artísticas en azúcar, chocolate y hielo para integrar un bufé de presentación.

Estados Unidos se quedó con el título continental

El equipo de Estados Unidos alcanzó el primer puesto con una propuesta que combinó precisión técnica, creatividad y dominio de las tres especialidades evaluadas. La delegación estuvo integrada por François Behuet, responsable del trabajo en chocolate; Jordan Snider, especialista en azúcar, y Nicholas Forte, encargado de los postres helados. La victoria convirtió al conjunto anfitrión en campeón de la selección Américas y le aseguró un lugar en la gran final de Lyon 2027.

Paraguay volvió a subir al podio

Paraguay confirmó su crecimiento dentro de la pastelería continental al obtener la medalla de bronce. El equipo estuvo formado por Chiara Pederzani, especialista en chocolate; Johanna Borgognon, responsable del azúcar, y Tomás Emanuel Arrúa, encargado de las preparaciones heladas. El resultado tuvo un valor especial para la delegación, que ya había conseguido el segundo puesto en la selección Américas de 2024 y volvió a ubicarse entre las mejores del continente en Nueva Orleans.

Argentina llevó la garra del Equipo Pampa

Argentina compitió con el Equipo Pampa, integrado por Gonzalo “Gonzo” Jiménez en chocolate, Agustín Bazán en azúcar y Emiliana Amandio en preparaciones heladas. La delegación llegó a Nueva Orleans con el desafío de defender el título continental obtenido en 2024 y con una preparación que exigió meses de trabajo y una compleja coordinación logística.

Jiménez, radicado desde hace 18 años en Estados Unidos, contó que viajaba aproximadamente una vez al mes a Buenos Aires para entrenar con sus compañeros en la escuela del Sindicato Argentino de Pasteleros. Para el chocolatier, la identidad del equipo se apoyó en “la garra”, la creatividad y la capacidad de adaptarse a los recursos disponibles.

“Los argentinos somos muy creativos de manera natural”, afirmó. También destacó la experiencia de los entrenadores Mariano Zichert y Ernesto Reigiani, además de “la pasión y el amor por el chocolate” que acompañaron al equipo durante la competencia.

Cada postre cuenta una historia

Pierre Hermé, presidente de la Copa Mundial de Pastelería, recordó durante la apertura que la competencia no consiste únicamente en ejecutar técnicas complejas.

“Esta competencia es más que un concurso. Es un escenario donde cada postre, cada creación, cuenta una historia”, expresó. El pastelero francés invitó a los participantes a inspirarse en sus raíces, sus familias y las culturas de sus países.

Las producciones de Brasil, Perú y Ecuador:

También remarcó que la disciplina exige excelencia técnica, pero también imaginación y valentía para innovar. “No se contengan. Atrévanse a innovar, salgan de los caminos conocidos y sorprendan al jurado”, señaló durante su mensaje a las delegaciones.

El pastelero argentino Osvaldo Gross, presidente honorario de la selección Américas, consideró que llegar a Nueva Orleans ya representaba un logro para todos los participantes.

“Ganen o pierdan, ya ganaron estando acá”, afirmó Gross, quien destacó las horas de entrenamiento, las noches de trabajo y el esfuerzo realizado por los jóvenes profesionales para alcanzar esta instancia.

Gross también explicó que cada país enfrentó dificultades diferentes durante la preparación. El calor y la humedad pueden afectar las esculturas de azúcar, mientras que los cambios de voltaje, la potencia de los hornos y la adaptación a una cocina desconocida son capaces de alterar una planificación calculada minuto a minuto.

Pasión, esfuerzo y compañerismo

La pastelera peruana Astrid Gutsche describió la competencia como una concentración de sentimientos, pasión y entrega personal.

“Todos han dado el 300%, o más, el 1.000% de lo que pueden”, sostuvo. Para Gutsche, detrás de cada pequeño postre existe un esfuerzo técnico, económico y emocional que no siempre alcanza a ser percibido por el público.

La especialista consideró que, aunque una competencia necesita establecer posiciones, no existen verdaderos perdedores. “El que no ganó igual creció enormemente con esta competencia”, señaló.

Gonzalo “Gonzo” Jiménez, representante argentino en la especialidad de chocolate, también destacó el compromiso necesario para llegar a Nueva Orleans. Radicado desde hace 18 años en Estados Unidos, debió viajar aproximadamente una vez por mes a Buenos Aires para entrenar con el resto del Equipo Pampa.

Jiménez definió la propuesta argentina a partir de “la garra, la creatividad, la pasión y el amor por el chocolate”. Argentina llegaba como defensora del título continental obtenido en 2024 y finalmente consiguió el cuarto lugar y la clasificación a Lyon.

Los siete equipos de la Copa Mundial de Pastelería Américas 2026

La competencia reunió a siete delegaciones, cada una formada por especialistas en chocolate, azúcar y preparaciones heladas:

  • Estados Unidos: François Behuet, chocolate; Jordan Snider, azúcar, y Nicholas Forte, hielo.
  • México: Roxana Flores, chocolate; Omar Robles, azúcar, y Carlos Rocha Gómez, hielo.
  • Paraguay: Chiara Pederzani, chocolate; Johanna Borgognon, azúcar, y Tomás Emanuel Arrúa, hielo.
  • Argentina: Gonzalo Jiménez, chocolate; Agustín Bazán, azúcar, y Emiliana Amandio, hielo.
  • Brasil: Renata Arassiro, chocolate; Rafael Barros, azúcar, y Alessandro Lira, hielo.
  • Ecuador: Juan Sarango, chocolate; José Palma, azúcar, y Hugo Maldonado Fuentes, hielo.
  • Perú: Jhonnatan Caballero Ramírez, chocolate; Juan Carlos López Guerrero, azúcar, y Thaïs Jarufe Barrantes, hielo.

Cuándo será la final mundial en Lyon

Estados Unidos, México, Paraguay y Argentina volverán a encontrarse con representantes de Europa, África, Medio Oriente y Asia-Pacífico durante la final mundial.

La competencia se desarrollará el viernes 22 y el sábado 23 de enero de 2027 en Eurexpo Lyon. La premiación está prevista para la última jornada del certamen, dentro de Sirha Lyon, que se extenderá del 21 al 25 de enero.

Hasta entonces, los equipos iniciarán una nueva fase de entrenamientos, pruebas de recetas, búsqueda de apoyos y coordinación logística. Para México será la oportunidad de prolongar el impulso de su medalla de plata; Paraguay buscará confirmar su crecimiento continental, y Estados Unidos llegará a Francia como campeón de las Américas.

Nueva Orleans, mientras tanto, cerró otra jornada gastronómica internacional con música, celebración y un mensaje compartido por competidores y jurados: en la alta pastelería, la precisión importa, las esculturas sorprenden, pero el sabor sigue siendo el verdadero protagonista.

¿Por qué se hizo esta competencia continental en Nueva Orleans?

Nueva Orleans es la verdadera capital gastronómica de Estados Unidos porque su cocina resume, como pocas, la mezcla cultural que define a la ciudad. En sus platos conviven influencias francesas, españolas, africanas, caribeñas y criollas, visibles en clásicos como el gumbo, la jambalaya, el étouffé, los po’boys, las pralinas, los beignets y el King Cake. Esa identidad culinaria no se limita a los restaurantes: atraviesa mercados, bares históricos, festivales, hoteles, escuelas de cocina y celebraciones populares. Por eso, que la selección Américas de la Copa Mundial de Pastelería se haya realizado allí refuerza una conexión natural: Nueva Orleans no solo recibe eventos gastronómicos, sino que los integra a una tradición local donde la comida es parte central de la experiencia turística, cultural y festiva.

Más momentos de la competencia y del podio: