A menos de cinco horas de Buenos Aires, Concordia suma un nuevo argumento para consolidarse como destino de escapadas: su historia vitivinícola. Reconocida como la cuna del Tannat en América, la ciudad entrerriana combina viñedos, bodegas, degustaciones, termas, gastronomía regional y paisajes junto al río Uruguay y el lago Salto Grande.

Concordia busca posicionarse cada vez con más fuerza en el mapa del enoturismo argentino. La ciudad entrerriana no sólo ofrece termas, naturaleza y gastronomía litoraleña: también reivindica un lugar histórico en la llegada y expansión del Tannat en América, una cepa originaria del sudoeste de Francia que encontró en esta región del río Uruguay una de sus primeras puertas de entrada al continente.
La historia remite a fines del siglo XIX y a nombres como Pascual Harriague y Juan Jáuregui, vinculados a la introducción y desarrollo de la vid en esta zona de Entre Ríos y en el litoral del Uruguay. Desde este corredor binacional, el Tannat se expandió con especial fuerza hacia el país vecino, donde más tarde se consolidó como cepa emblemática. En Concordia, esa memoria productiva vuelve hoy como argumento turístico y cultural.

El interés no es sólo histórico. La ciudad cuenta con viñedos y bodegas que abren sus puertas al público durante todo el año, con visitas guiadas, degustaciones, vendimias, picnics entre viñas y experiencias gastronómicas. Ese circuito permite pensar a Concordia como una escapada de invierno donde el vino no aparece como complemento, sino como eje de identidad.
Enoturismo en Concordia: bodegas abiertas todo el año
El desarrollo enoturístico local se apoya en una red de emprendimientos que recuperan la tradición vitivinícola entrerriana y la actualizan con propuestas de visita. Según la información difundida por el destino, Concordia cuenta con cinco viñedos y bodegas que reciben visitantes a lo largo del año, con el Tannat como protagonista junto a otras variedades adaptadas al clima y al suelo regional.

Las experiencias pueden incluir recorridos por los viñedos, explicación del proceso productivo, catas dirigidas, maridajes con productos locales, almuerzos campestres, actividades de vendimia y propuestas al aire libre. En invierno, el atractivo cambia de tono: la experiencia se vuelve más pausada, ideal para combinar vinos intensos, cocina regional y paisajes de río, lago y bosque.
El municipio promociona dentro de su agenda experiencias enoturísticas como las de Finca Fénix, con recepción, recorrido por el viñedo guiado por sus dueños y degustación de su línea de vinos tintos.
Finca Fénix y el primer viñedo orgánico de Entre Ríos
Entre las novedades más relevantes aparece Finca Fénix, ubicada en La Criolla, en el departamento Concordia. En 2026, el establecimiento fue informado como el primer viñedo orgánico de Entre Ríos, tras obtener certificación bajo normativa internacional USDA–NOP para su lote de Tannat. Medios regionales señalaron que el certificado se encuentra vigente desde el 10 de febrero de 2026 y fue otorgado por Food Safety S.A.

El dato fortalece el perfil de Concordia como destino de vino sostenible. En un mercado donde los viajeros valoran cada vez más la trazabilidad, las prácticas ambientales y las experiencias auténticas, la existencia de un viñedo orgánico permite sumar una dimensión contemporánea a una tradición histórica.
Finca Fénix informa que se encuentra sobre la costa oeste del río Uruguay, en La Criolla, a pocos kilómetros de Concordia, Colón, Federación y Chajarí, con acceso desde la Autovía José Gervasio Artigas, la Ruta Nacional 14.
Un destino de vino, termas y bienestar
El invierno también refuerza otro de los grandes atractivos de Concordia: el turismo termal. La ciudad cuenta con tres complejos —Termas Concordia, Termas del Ayuí y Termas de Punta Viracho— que permiten combinar descanso, agua caliente y naturaleza.

Las aguas provienen del Acuífero Guaraní y alcanzan temperaturas que van aproximadamente de 31° a 46°. En conjunto, los complejos ofrecen piscinas, espacios de relax, hidromasajes, alojamiento dentro de los predios y propuestas recreativas para distintas edades. La combinación con bodegas y gastronomía transforma a Concordia en una escapada completa: durante el día, termas y naturaleza; al atardecer o por la noche, vinos locales y cocina regional.
Cada complejo tiene su perfil. Termas Concordia, en la intersección de avenida Monseñor Rösch y el acceso a Salto Grande, se orienta al descanso familiar. Termas del Ayuí suma un parque acuático y una propuesta más recreativa. Termas Punta Viracho, el más reciente, ofrece un entorno más tranquilo, con vistas privilegiadas al lago Salto Grande.

Gastronomía regional para acompañar el Tannat

La gastronomía es otro punto fuerte para construir el perfil de Concordia como destino enoturístico. La ciudad es reconocida como Capital Nacional de la Citricultura y forma parte de un territorio productivo donde se destacan cítricos, miel, nuez pecán, arándanos y pescados de río. Argentina.gob.ar identifica a Concordia como la segunda ciudad más poblada de Entre Ríos y Capital Nacional del Citrus.
En bares y restaurantes de la costanera y otros puntos de la ciudad, el viajero puede encontrar platos con dorado, boga u otros pescados de río, además de productos regionales ideales para maridar con vinos locales. El Tannat, por su estructura y carácter, acompaña bien carnes, platos intensos y preparaciones de invierno; otras cepas locales pueden sumar alternativas más frescas para entradas, pescados o comidas al aire libre.
Qué hacer en invierno en Concordia
El invierno permite recorrer Concordia con un ritmo más tranquilo. Las termas funcionan como eje de bienestar, mientras que las bodegas aportan una experiencia de paisaje y degustación. A eso se suman circuitos peatonales, visitas guiadas, turismo rural, pesca deportiva de boga y dorado con guías especializados, actividades náuticas, eventos deportivos en el Autódromo Ciudad de Concordia y propuestas culturales.

Para una escapada de dos o tres días, una buena organización puede incluir: una jornada termal, una visita a viñedos con degustación, un paseo por el lago Salto Grande, una escala en el Castillo San Carlos y una comida regional con vinos locales.
Datos útiles para viajar a Concordia
Concordia se encuentra en el noreste de Entre Ríos, sobre el río Uruguay, a unos 428 kilómetros de Buenos Aires. Forma parte del corredor del Litoral y se integra con destinos cercanos como Federación, Chajarí, Colón y San Salvador.
Distancias aproximadas: Chajarí, 81 km; Colón, 115 km; Gualeguaychú, 223 km; Buenos Aires, 428 km; Santa Fe, 293 km.
Para quienes viajan en auto desde Buenos Aires, el acceso habitual es por el corredor vial hacia el litoral entrerriano y la Ruta Nacional 14. Para planificar actividades en bodegas, termas o visitas guiadas, conviene reservar con anticipación, especialmente en fines de semana largos y vacaciones de invierno.
La información turística oficial puede consultarse en la web de Turismo Concordia, que reúne atractivos como termas, pesca, Parque San Carlos, playas, costanera y Complejo Salto Grande.
Nuestros consejos para una escapada enoturística
Para aprovechar el perfil de Concordia como cuna del Tannat, conviene programar al menos una visita a bodega con degustación y consultar horarios de apertura antes de viajar. No todas las experiencias funcionan todos los días ni en los mismos horarios.
Si la idea es combinar vino y termas, lo más recomendable es dejar la degustación para la tarde o noche y evitar manejar después de beber. También conviene consultar opciones con traslado o designar conductor responsable.
En invierno, es necesario llevar abrigo, calzado cómodo y ropa adecuada para actividades al aire libre. En los complejos termales, sumar traje de baño, ojotas, toalla o bata, y verificar si el servicio incluye alquiler o venta de elementos básicos.








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