Es una experiencia única en el mundo. El Aéroplume es una máquina que permite vivir la sensación de volar con alas. Se realiza en Ecausseville, una pequeña localidad de Normandía (Francia), dentro de un gigantesco hangar histórico de la Primera Guerra Mundial.
En pleno corazón de la región de Normandía, en el departamento de La Manche, se encuentra una de las actividades más insólitas que se pueden realizar en Francia: volar en Aéroplume, una experiencia que permite literalmente flotar en el aire propulsado únicamente por el movimiento de tus brazos, como si nadaras entre las nubes.
La propuesta tiene lugar en un lugar igualmente extraordinario: el hangar a dirigibles de Ecausseville, una estructura monumental construida durante la Primera Guerra Mundial, hoy convertida en un espacio de turismo activo, historia y sensaciones aéreas inolvidables.
Un hangar cargado de historia
La experiencia comienza al atravesar el museo ubicado en la entrada del hangar, donde se repasan más de 100 años de historia. El edificio —de 150 metros de largo, 31 de alto y 40 de ancho— fue construido por la Marina nacional francesa en 1917 para albergar dirigibles encargados de combatir submarinos alemanes. Más tarde, fue utilizado por las fuerzas alemanas y luego por los aliados como depósito.

Hoy, este monumento histórico es el único hangar a dirigibles visitable en Francia y el escenario perfecto para una aventura aérea sin motores.
¿Qué es el Aéroplume?
El Aéroplume es una invención francesa que combina arte, ciencia y deporte. El participante es suspendido de un globo relleno de helio que neutraliza su peso, permitiéndole elevarse suavemente del suelo. Equipado con alas livianas, puede desplazarse por el aire impulsándose únicamente con movimientos de brazos. La sensación es similar a la de nadar en el cielo, con total libertad y sin ruido.
Antes del vuelo, el monitor ajusta el lastre necesario para lograr el equilibrio perfecto. Luego de una breve instrucción, el participante despega y comienza un recorrido autónomo por el interior del hangar. Es una experiencia segura, controlada y accesible para personas con buen estado físico general.

¿Por qué vivir esta experiencia?
- Es una actividad única en el mundo, solo disponible en Ecausseville.
- Combina patrimonio histórico y experiencia sensorial.
- Ideal para adultos y jóvenes a partir de 14 años, en busca de algo diferente.
- No requiere experiencia previa en vuelo ni habilidades técnicas.
- Ofrece una perspectiva completamente nueva del espacio y del cuerpo en movimiento.
Muchos de los que participan describen la experiencia como “mágica”, “serena” y “fuera del tiempo”. Volar sin ruido, sin motor, solo con el propio cuerpo, se convierte en un momento de reconexión con el entorno y con uno mismo.
¿Dónde se realiza?
Aéroplume Écausseville, Hangar à dirigeables, La Bazirerie, 50310 ECAUSSEVILLE, Normandía, Francia
Ubicado en el Parque Natural Regional de los Marais du Cotentin y del Bessin, a 30 km de Cherbourg, el sitio se puede visitar libremente o con cita previa para volar. El hangar está declarado Monumento Histórico desde 2003.
Información práctica para volar en Aeropluma
- Edad mínima: 14 años
- Duración del vuelo: unos 30 minutos, con preparación incluida
- Reservas: recomendadas a través del sitio web oficial
- Museo: acceso incluido con la experiencia
- Recomendaciones: ropa cómoda, sin objetos colgantes ni bolsos


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