Un rincón medieval en pleno Buenos Aires

El templo neogótico de Pompeya encierra una historia de fe y de arte. Y cuenta con un jardín secreto de inspiración medieval que fascina a porteños y turistas.

Ubicada en el barrio de Nueva Pompeya, la Parroquia Nuestra Señora del Rosario es uno de los templos neogóticos más emblemáticos —y menos conocidos— de la Ciudad de Buenos Aires. Con vitrales traídos de Alemania, una Virgen que gira y un claustro oculto digno de una película, este santuario centenario es una joya arquitectónica e histórica imperdible.

¿Dónde queda la iglesia de Pompeya?

El templo está en Esquiú 947, esquina Avenida Sáenz, en el barrio de Nueva Pompeya, al sur de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Abre todos los días de 8 a 12:00 hs y de 15 a 19:00 hs, y no requiere reserva previa.

Una iglesia con historia y legado italiano

La Parroquia y Santuario Nuestra Señora del Rosario de Nueva Pompeya fue fundada por el sacerdote italiano Darío Broggi, quien en 1895 levantó una pequeña capilla en el entonces llamado “barrio de las ranas”. La piedra fundamental fue colocada en 1896 y el templo se inauguró oficialmente el 29 de junio de 1900. Su diseño, de estilo neogótico sienés, se destaca por su torre con reloj y su interior elevado con arcos ojivales.

La iglesia fue consagrada como santuario en el año 2000 por el entonces arzobispo Jorge Bergoglio, hoy Papa Francisco.

Vitrales alemanes y una atmósfera de película

Uno de los grandes atractivos del santuario son sus vitrales provenientes de la casa Zeller de Múnich, que representan los quince misterios del Santo Rosario. La luz que los atraviesa convierte el interior en un escenario visualmente impactante, casi cinematográfico.

La Virgen que gira: una devoción única en la ciudad

Una de las particularidades de esta iglesia es su imagen de la Virgen del Rosario de Pompeya, ubicada en el altar principal. La figura se destaca por su mecanismo giratorio, visible en ocasiones especiales, lo que le otorga un carácter dinámico y distintivo en comparación con otras advocaciones marianas.

Las festividades principales en su honor se celebran el 8 de mayo y los primeros domingos de octubre, fechas clave para la feligresía del sur porteño.

El claustro oculto: un jardín silencioso en plena ciudad

Al caminar hacia el fondo del templo, detrás del altar, se encuentra uno de los secretos mejor guardados del barrio: el claustro. Este patio interno, rodeado de columnas de estilos jónico, corintio y salomónico, se presenta como un oasis de calma con árboles, plantas, bancos de piedra y una fuente central.

La atmósfera del lugar remite al siglo XIII, y entre su vegetación se pueden identificar cipreses, laureles, magnolias y palmeras. Es ideal para desconectar del ruido urbano y experimentar un momento de contemplación.

El templo también alberga placas en honor a Homero Manzi y Aníbal Troilo, dos referentes fundamentales del tango argentino, nacidos y criados en la zona sur. Estos homenajes refuerzan el valor patrimonial del santuario como lugar de identidad porteña.

Altares y arquitectura para descubrir

Además del altar mayor, el santuario cuenta con tres altares laterales:

  • Uno de mármol blanco dedicado a San Francisco y Santa Clara
  • Uno de madera al Sagrado Corazón
  • Otro de madera a la Inmaculada Concepción

Estos espacios completan el recorrido arquitectónico y espiritual del templo, que invita al recogimiento y la reflexión.