Gracias a la IA es posible recorrer Ámsterdam tal como era en 1941, en compañía de Ana Frank

La ciudad neerlandesa lanza una visita virtual inmersiva que reconstruye el recorrido cotidiano de Ana Frank en 1941, combinando archivos históricos y tecnología para atraer a nuevas generaciones de visitantes.

Una innovadora experiencia turística llega a la capital neerlandesa: a partir de este mes, los visitantes pueden revivir el Ámsterdam de 1941 y seguir los pasos de Ana Frank, guiados por una reconstrucción histórica asistida por inteligencia artificial (IA). La propuesta, impulsada por la empresa CityFans, ofrece una alternativa inmersiva para conocer la vida de la joven judía alemana y el contexto de persecución que vivió junto a su familia bajo la ocupación nazi.

Un recorrido histórico guiado por IA

A través de un código digital y con solo un smartphone y auriculares, los usuarios acceden a un recorrido autoguiado de 7 kilómetros dividido en doce etapas por distintos puntos de Ámsterdam. La visita está acompañada por narraciones en audio y animaciones generadas por IA que recrean escenas de la vida cotidiana de Ana Frank, su familia y otras personas afectadas por el régimen nazi.

El contenido se basa en documentos y registros provenientes del Instituto Ana Frank, el Museo del Holocausto y el archivo municipal de Ámsterdam, lo que permite una reconstrucción precisa y documentada del entorno de la época.

De la escuela a la clandestinidad: la vida diaria bajo las leyes antisemitas

Entre los episodios destacados, la aplicación muestra cómo Ana y su hermana Margot caminaban 2,5 kilómetros diarios hasta la escuela, ya que las leyes antijudías les prohibían usar transporte público o bicicletas. También se detalla la vida en el barrio De Pijp, donde hoy hay modernos cafés pero en los años 40 funcionaba la heladería Koco, regenteada por refugiados judíos que participaron activamente en la resistencia local.

Uno de los momentos más emotivos del recorrido es el paso por la casa de Miep Gies, la mujer que ayudó a ocultar a la familia Frank. Gracias a técnicas de IA, su rostro es animado a partir de fotos de archivo, generando una experiencia audiovisual que conecta pasado y presente.

Responder a la demanda turística con innovación

Cada año, más de un millón de personas visitan la Casa de Ana Frank, ubicada en Prinsengracht, donde la familia permaneció escondida entre 1942 y 1944. Sin embargo, la alta demanda y la limitada capacidad del museo hacen que muchos turistas no puedan acceder. “Creamos esta experiencia para acercar la historia de Ana Frank a más personas”, explicó Moti Erdeapel, director de CityFans.

Según el emprendedor, esta propuesta no busca reemplazar los museos ni el diario original, sino complementar la oferta con una herramienta tecnológica que dialogue con las nuevas generaciones: “Con buenas investigaciones y una narrativa humana, la inteligencia artificial puede volver estas historias más accesibles e impactantes”.

Un homenaje virtual a la memoria

El recorrido busca también visibilizar relatos menos conocidos de la época, como el de ciudadanos neerlandeses que arriesgaron su vida para salvar a niños judíos. En total, más de 107.000 judíos fueron deportados desde los Países Bajos durante la Segunda Guerra Mundial, y solo unos pocos sobrevivieron. Ana Frank murió en el campo de concentración de Bergen-Belsen en 1945.

Esta iniciativa de turismo de la memoria, como la califican algunos expertos, representa una nueva forma de recorrer ciudades históricas: con respeto, tecnología y el objetivo de educar a través de la experiencia.

Las habituales colas para ingresar a la Casa de Ana Frank en Ámsterdam y su ubicación: