El Teatro Colón, la Casa Rosada, el Palacio Barolo y varios bares históricos de San Telmo forman parte de una ruta turística que descubre las locaciones de películas y series internacionales rodadas en Buenos Aires. El circuito reúne escenarios de Evita, Focus, Highlander II, Senna, Happy Together y otras producciones que encontraron en la capital argentina un extraordinario set de filmación.
Buenos Aires fue escenario de historias de amor, películas de acción, grandes musicales y producciones internacionales que aprovecharon su arquitectura europea, sus calles históricas y sus cafés tradicionales. Algunos edificios representaron lugares reconocibles de la ciudad, mientras que otros fueron transformados para recrear escenarios completamente diferentes, desde un futuro distópico hasta el Madrid de los años treinta.
Para descubrir esas locaciones, el Gobierno porteño desarrolló La Buenos Aires de Hollywood, una ruta cultural de doce paradas que permite recorrer parte de la historia del cine internacional sin salir de la ciudad. La propuesta incluye palacios, teatros, restaurantes y espacios públicos que conservan su identidad cotidiana, pero que alguna vez fueron protagonistas de una filmación.

Palacios porteños convertidos en escenarios de Hollywood
Uno de los puntos de partida es el Palacio San Martín, en Arenales 761, donde se rodaron escenas de Focus (2015), la película protagonizada por Will Smith y Margot Robbie. El edificio, también conocido como Palacio Anchorena, funciona actualmente como sede ceremonial de la Cancillería argentina. Su arquitectura de comienzos del siglo XX sirvió para ambientar la estadía porteña del personaje interpretado por Smith.

A pocos metros, el Círculo Militar, en avenida Santa Fe 750, también aparece en Focus, pero además tuvo un papel destacado en la serie Senna (2024). Allí, el Palacio Paz fue utilizado para recrear una elegante gala vinculada con el Gran Premio de Mónaco de 1984, donde el joven Ayrton Senna conoce a figuras del automovilismo internacional.

El recorrido continúa en el Teatro Colón, en Cerrito 628, que aparece en Highlander II: The Quickening (1991). La película, protagonizada por Christopher Lambert, presenta una versión deteriorada del histórico teatro, intervenido especialmente para construir el ambiente de un futuro distópico. La escena demuestra cómo una misma locación puede adquirir una identidad completamente diferente a través de la escenografía cinematográfica.


Otro edificio transformado para Highlander II fue el Palacio Barolo, en avenida de Mayo 1370. Inspirado en la Divina Comedia de Dante Alighieri, este ícono arquitectónico porteño aparece convertido en un edificio en ruinas donde se enfrentan los personajes de Christopher Lambert y Michael Ironside. La película también utilizó el Cementerio de la Recoleta como escenario.


De Madonna a Robert De Niro: las calles del centro en el cine

La Confitería La Ideal, en Suipacha 384, es una parada especialmente interesante para los aficionados al cine musical. Su interior fue utilizado durante el rodaje de Evita (1996), dirigida por Alan Parker y protagonizada por Madonna, Antonio Banderas y Jonathan Pryce. Las escenas recrearon distintos momentos del musical, aprovechando el ambiente de uno de los cafés históricos más emblemáticos de Buenos Aires.
La misma película convirtió a la Casa Rosada, en Balcarce 78, en uno de sus escenarios centrales. Desde el balcón presidencial, Madonna interpretó No llores por mí, Argentina, en una secuencia que vinculó la arquitectura de la Plaza de Mayo con la representación cinematográfica de Eva Perón.


También las calles del Microcentro encontraron un lugar en las producciones internacionales. En la esquina de Diagonal Norte, Rivadavia y San Martín, se filmaron escenas de Nada (2023), la serie dirigida por Mariano Cohn y Gastón Duprat, con Luis Brandoni y Robert De Niro. Los personajes caminan por este corredor urbano con el Obelisco como parte del paisaje.
La propuesta se aparta momentáneamente del centro para llegar a El Rebenque de Omar, en Matheu 24, una parrilla tradicional del barrio de Once que también aparece en Nada. Allí, Brandoni y De Niro comparten una comida típicamente argentina: un bife de chorizo a caballo, servido con huevos fritos. La escena convierte el ritual gastronómico porteño en parte esencial del relato.

San Telmo: una de las grandes locaciones internacionales

El barrio de San Telmo concentra varios de los escenarios incluidos en la ruta. Uno de ellos es la Casa de los Ezeiza, en Defensa 1179, actualmente conocida como Pasaje de la Defensa. Este antiguo edificio de estilo italiano fue utilizado en Focus, en una escena romántica entre los personajes interpretados por Will Smith y Margot Robbie. Su patio central, sus galerías y su arquitectura histórica aportan una atmósfera que resulta particularmente atractiva para las producciones cinematográficas.
Muy cerca se encuentra Bar Sur, en Estados Unidos 299, otro de los bares notables porteños. Allí transcurre parte de Happy Together (1997), la película del director hongkonés Wong Kar-wai sobre una pareja que viaja a Buenos Aires intentando reconstruir su relación. El personaje interpretado por Tony Leung trabaja como portero en este establecimiento dedicado al tango, cuya ambientación nocturna contribuye a la identidad visual de la película.

El circuito continúa en el Bar Británico, en avenida Brasil 399, frente al Parque Lezama. Este café histórico fue escenario de Tetro (2009), dirigida por Francis Ford Coppola, donde los personajes de Vincent Gallo y Maribel Verdú mantienen una conversación íntima. El lugar también aparece en Focus, lo que confirma el atractivo cinematográfico de sus interiores tradicionales.


Cuando Buenos Aires se convierte en otra ciudad
La última parada está en la Estación Constitución, en avenida Brasil 1128, donde se filmaron escenas de There Be Dragons (2011), dirigida por Roland Joffé.
La producción, ambientada durante la Guerra Civil española, transformó la estación ferroviaria porteña en el Madrid de los años treinta mediante escenografías, vestuario y vehículos de época. El edificio, con su monumental estructura de hierro y vidrio, ofreció el marco arquitectónico necesario para reconstruir una estación europea sin abandonar Buenos Aires.

Este caso muestra una de las razones por las que la ciudad resulta atractiva para las producciones internacionales: la diversidad de su patrimonio arquitectónico permite recrear escenarios de otras épocas y lugares, además de representar a Buenos Aires como destino en sí mismo.
Cómo recorrer la Buenos Aires de Hollywood
La ruta reúne doce puntos distribuidos entre Retiro, San Nicolás, Monserrat, Balvanera, San Telmo y Constitución. Aunque todos pueden visitarse desde el exterior, algunos son edificios institucionales o establecimientos privados cuyos interiores están sujetos a horarios, visitas autorizadas o condiciones de acceso particulares.
Para organizar el paseo, una alternativa es dividirlo en dos jornadas: una dedicada a los palacios, teatros y edificios del centro, y otra concentrada en San Telmo y el sur de la ciudad. El Rebenque de Omar puede incorporarse como una parada gastronómica independiente.
Lo más interesante del circuito es que permite descubrir una Buenos Aires que muchas veces aparece en películas sin que los espectadores reconozcan sus calles o edificios. Un teatro convertido en ruina futurista, una estación que representa otra capital europea o un café que conserva su aspecto durante décadas muestran la versatilidad de los escenarios porteños.
La propuesta suma así una perspectiva diferente al turismo cultural: visitar los lugares reales donde se construyeron ficciones conocidas internacionalmente y comprobar cómo la ciudad se transforma frente a las cámaras.








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