Quien fue Mary Blair, la artista cuya obra se puede ver en la muestra dedicada a Disney en Buenos Aires

Mary Blair una de las grandes creadoras visuales de la animación del siglo XX, aunque su nombre es mucho menos conocido que las películas en las que trabajó. Transformó el universo de Disney con sus colores vibrantes, sus formas geométricas y una estética que encontró inspiración decisiva en un viaje por América del Sur en 1941. Su legado ocupa un espacio destacado en la exposición Walt Disney Animation Studios: La magia de crear, que puede visitarse gratuitamente en el Palacio Libertad de Buenos Aires hasta el 13 de diciembre.

Muchos espectadores reconocen inmediatamente los escenarios de Alicia en el país de las maravillas, los contrastes de color de La Cenicienta o los paisajes fantásticos de Peter Pan. Lo que pocos saben es que buena parte de la identidad visual de esas películas se relaciona con el trabajo de una artista que cambió la manera de utilizar el color en la animación: Mary Blair.

Nacida en Oklahoma en 1911, Blair fue pintora, ilustradora, diseñadora y directora artística. Su principal aporte consistió en alejarse del realismo tradicional para construir universos mediante colores inesperados, formas simplificadas y composiciones de gran fuerza expresiva. Su influencia fue tan importante que Walt Disney le confió una considerable libertad creativa en un estudio donde los principales puestos artísticos estaban ocupados mayoritariamente por hombres.

Su trayectoria vuelve a cobrar actualidad en Buenos Aires. La exposición Walt Disney Animation Studios: La magia de crear, inaugurada el 9 de octubre de 2026 en el Palacio Libertad, dedica su primera sala a Mary Blair. Allí, materiales del archivo de Disney y una reinterpretación contemporánea realizada por el argentino Estudio Cinco permiten acercarse a su lenguaje visual.

El viaje por América del Sur que transformó su manera de pintar

Mary Blair se incorporó a los estudios Disney en 1940, después de formarse en el Chouinard Art Institute de Los Ángeles y trabajar en la industria de la animación. Sin embargo, el acontecimiento que terminó de definir su estilo ocurrió al año siguiente.

En 1941 acompañó a Walt Disney y a un grupo de artistas durante una gira por América Latina organizada en el marco de la Política del Buen Vecino, impulsada por el gobierno estadounidense de Franklin D. Roosevelt. El viaje buscaba fortalecer las relaciones culturales con los países de la región en plena Segunda Guerra Mundial.

La expedición, conocida como El Grupo, recorrió distintos destinos sudamericanos, incluida la Argentina. Los artistas registraron paisajes, costumbres, vestimentas, fiestas populares y expresiones musicales que posteriormente alimentarían nuevas producciones cinematográficas.

Para Blair, la experiencia representó un descubrimiento artístico. Los colores intensos de las ciudades, la vegetación tropical, los textiles y las manifestaciones populares latinoamericanas la llevaron a experimentar con combinaciones cromáticas que se alejaban de las convenciones académicas.

En sus acuarelas comenzaron a aparecer rosas saturados, azules profundos, amarillos luminosos y verdes inesperados. También simplificó las formas y redujo la importancia de la perspectiva tradicional para construir imágenes más planas, gráficas y expresivas.

El propio Walt Disney quedó impresionado con las pinturas que realizó durante el recorrido. A su regreso, Blair asumió mayores responsabilidades artísticas en las producciones inspiradas por aquella experiencia: Saludos Amigos y Los tres caballeros.

La mujer que imaginó los mundos de Alicia, Cenicienta y Peter Pan

El trabajo de Mary Blair no consistía principalmente en dibujar los fotogramas que finalmente componían las películas. Su especialidad era el arte conceptual: imágenes realizadas durante la preproducción para definir la atmósfera, los escenarios, la iluminación y las combinaciones de colores que después desarrollarían los distintos equipos.

En La Cenicienta (1950), sus composiciones exploraron los contrastes entre espacios oscuros y ambientes luminosos, reforzando visualmente la transición desde la vida cotidiana de la protagonista hacia el universo fantástico del baile.

En Alicia en el país de las maravillas (1951), su imaginación encontró un terreno especialmente propicio. Los paisajes irreales, las perspectivas alteradas y las combinaciones de colores aparentemente imposibles contribuyeron a definir una estética que todavía identifica a la película.

En Peter Pan (1953), su trabajo permitió desarrollar el contraste entre el Londres nocturno y el universo fantástico del País de Nunca Jamás, mediante escenarios que privilegiaban el clima emocional por encima de la representación estrictamente realista.

Aunque las películas terminadas no siempre reprodujeron fielmente sus propuestas originales, sus pinturas influyeron de manera decisiva en la dirección artística de estas producciones. Sus diseños también anticiparon tendencias de la ilustración y el diseño gráfico de mediados del siglo XX.

De las películas a los parques Disney

A mediados de la década de 1950, Blair se alejó del trabajo cotidiano en los estudios para desarrollar una carrera independiente como ilustradora y diseñadora. Trabajó en libros infantiles, publicidad y diferentes proyectos gráficos, pero su relación con Disney no terminó.

Walt volvió a convocarla para diseñar la identidad visual de It’s a Small World, una atracción creada originalmente para la Feria Mundial de Nueva York de 1964 y posteriormente incorporada a los parques Disney. La propuesta reúne muñecos, escenarios y representaciones estilizadas de diferentes culturas del mundo. Sus construcciones geométricas, colores contrastantes y composiciones de apariencia infantil son una de las expresiones más reconocibles del lenguaje de Blair.

It’s a Small World, la célebre atracción, fue creada para la Feria Mundial de Nueva York de 1964 y posteriormente incorporada a Disneyland y otros parques de la compañía. Convocada personalmente por Walt Disney, la artista imaginó un recorrido por diferentes culturas del mundo a través de escenarios de colores vibrantes, formas geométricas simplificadas y una estética deliberadamente infantil, inspirada en las ilustraciones y los juguetes populares. Su trabajo definió la identidad visual de la atracción, donde cientos de muñecos representan distintas regiones del planeta mientras interpretan una canción sobre la fraternidad entre los pueblos. La propuesta condensó algunas de las características más reconocibles de su obra: la libertad cromática, la síntesis de las formas y la capacidad de construir universos visuales accesibles para públicos de todas las edades. Más de seis décadas después de su inauguración, It’s a Small World continúa siendo uno de los testimoios más visibles de la influencia de Mary Blair en la historia del diseño y el entretenimiento.

La artista también realizó grandes murales decorativos, entre ellos los del Disney’s Contemporary Resort de Florida, consolidando su influencia más allá del cine.

Mary Blair murió en 1978, a los 66 años. En 1991 fue reconocida póstumamente como Disney Legend, una distinción reservada a las figuras que realizaron aportes fundamentales a la historia de la compañía.

Mary Blair en el Palacio Libertad: una oportunidad para descubrir su legado

La exposición que se presenta actualmente en el Palacio Libertad constituye una oportunidad para conocer el trabajo de artistas que generalmente quedan fuera del reconocimiento del gran público, pese a su influencia en algunas de las producciones cinematográficas más famosas.

La primera de sus cuatro salas está dedicada a Mary Blair y funciona como introducción a la evolución artística de Walt Disney Animation Studios. El recorrido incluye referencias a clásicos como Pinocho, Alicia en el país de las maravillas y Peter Pan, además de materiales de archivo que permiten apreciar la importancia del diseño conceptual.

Uno de los atractivos de este sector es la intervención de Estudio Cinco, un equipo argentino dedicado al diseño de experiencias visuales e inmersivas. Su propuesta reinterpreta la estética de Blair y establece un diálogo entre sus formas, colores y composiciones y el lenguaje artístico contemporáneo.

La muestra no es una retrospectiva exclusiva de Mary Blair, sino un recorrido más amplio por la historia creativa de Disney, con espacios dedicados también a Marc Davis, Mark Henn y Andreas Deja. Sin embargo, al abrir el itinerario expositivo, Blair ocupa un lugar que permite reconocer la importancia de quienes construyeron la identidad visual de los personajes y los mundos animados.

Para los visitantes argentinos existe además una conexión histórica: fue precisamente un viaje por América del Sur, en el que participó la Argentina, el que contribuyó a transformar la mirada artística de Blair. Más de ocho décadas después, Buenos Aires vuelve a acercarse a una creadora cuya obra demuestra que detrás de las grandes películas de animación también existe una historia de viajes, descubrimientos culturales y experimentación artística.

Cómo visitar la exposición de Disney en Buenos Aires

Walt Disney Animation Studios: La magia de crear – en el Palacio Libertad, Sarmiento 151, Ciudad de Buenos Aires. Séptimo piso, espacio La Gran Lámpara. Hasta el 13 de diciembre de 2026. De miércoles a domingos y feriados, de 14 a 20:00 hs

Entrada gratuita con reserva online. También existe la posibilidad de solicitar ingreso presencial, sujeto a disponibilidad. Información y reservas: sitio oficial del Palacio Libertad.