El glaciar más famoso de la Argentina y de las Américas atraviesa una transformación que preocupa a científicos y operadores turísticos. Nuevas mediciones revelan que su frente llegó a alejarse 910 metros de la Península de Magallanes y que perdió 1,46 kilómetros cuadrados de superficie en pocos meses. El fenómeno modifica el paisaje que millones de visitantes conocieron durante décadas, pone en duda el regreso de sus célebres rupturas y obliga a repensar algunas experiencias turísticas en El Calafate.
Durante generaciones, el Glaciar Perito Moreno fue considerado una excepción entre los grandes cuerpos de hielo de la Patagonia. Mientras buena parte de los glaciares de la región retrocedía como consecuencia del calentamiento global, este gigante situado en el Parque Nacional Los Glaciares, en Santa Cruz, mantenía una estabilidad relativa que lo distinguía incluso a escala internacional. Su frente avanzaba, se apoyaba periódicamente contra la Península de Magallanes y protagonizaba las espectaculares rupturas del puente de hielo que convocaban a visitantes, científicos y medios de comunicación de todo el mundo.
Ese comportamiento está cambiando de manera acelerada. Las últimas mediciones realizadas mediante drones por el centro de interpretación Glaciarium y la Intendencia del Parque Nacional Los Glaciares revelaron que, entre el 24 de febrero y el 4 de junio de 2026, la distancia entre el frente glaciar y la costa de la península alcanzó los 910 metros, un registro superior a las posiciones históricas documentadas a fines del siglo XIX. El relevamiento también confirmó una importante pérdida de superficie, un adelgazamiento del hielo cerca del frente y cambios en su estabilidad.
El fenómeno no significa que el Perito Moreno vaya a desaparecer en los próximos años ni que haya dejado de ser uno de los grandes atractivos naturales de la Argentina. Pero sí indica que el glaciar atraviesa una etapa de transformación profunda, con consecuencias que ya pueden apreciarse desde los miradores y que podrían modificar algunas de las experiencias más características del turismo en El Calafate.

Un retroceso sin precedentes en más de un siglo

LAS CIFRAS DEL RETROCESO
910 m
Distancia máxima registrada entre el frente y la península en junio de 2026
1,46 km²
Superficie perdida entre noviembre de 2025 y junio de 2026
3,27 km²
Pérdida acumulada de superficie desde mayo de 2018
5,5 m/año
Tasa de adelgazamiento observada en sectores próximos al frente
Fuentes: Glaciarium, Parque Nacional Los Glaciares y estudio publicado en Communications Earth & Environment. Las cifras corresponden a distintos períodos y variables de medición.
La magnitud de los cambios se hace particularmente evidente cuando se comparan las imágenes aéreas tomadas en los últimos meses. El monitoreo iniciado en mayo de 2025 permitió reconstruir la evolución de la zona terminal del Perito Moreno mediante fotografías obtenidas desde vehículos aéreos no tripulados. Los resultados muestran que el retroceso, lejos de mantenerse uniforme, se aceleró durante el verano de 2025-2026 y el otoño siguiente.
Entre el 19 de noviembre de 2025 y el 24 de febrero de 2026, el glaciar perdió aproximadamente 0,8 kilómetros cuadrados de superficie. Durante los meses posteriores, esa reducción continuó hasta alcanzar 1,46 kilómetros cuadrados en junio. Considerando el período iniciado en mayo de 2018, la pérdida acumulada supera los 3,27 kilómetros cuadrados, una extensión equivalente a unas 458 canchas de fútbol de dimensiones reglamentarias.
El retroceso también tiene una dimensión histórica. En 1899, el geólogo Rudolf Hauthal había documentado una posición del frente situada a unos 750 metros de la península, según la comparación utilizada en los últimos informes. La distancia registrada en junio de 2026 supera esa referencia y constituye un indicador de la magnitud alcanzada por el proceso actual. Conviene aclarar que los 910 metros describen la separación del hielo respecto de la costa en un sector de referencia: no significa que toda la masa del glaciar haya retrocedido exactamente esa distancia de manera uniforme.
Durante buena parte del siglo XX, la situación fue muy diferente. Entre 1999 y 2013, por ejemplo, las variaciones de posición del frente fueron inferiores a 50 metros, dentro de un comportamiento de relativa estabilidad que contrastaba con el retroceso de otros glaciares patagónicos. Esa singularidad comenzó a perderse desde 2018, cuando los investigadores identificaron señales cada vez más claras de adelgazamiento y retirada del hielo.

Por qué el Perito Moreno era diferente de otros glaciares
El Glaciar Perito Moreno forma parte del Campo de Hielo Patagónico Sur, una enorme reserva de hielo continental compartida por la Argentina y Chile. Con una longitud aproximada de 30 kilómetros, desciende desde las zonas de acumulación de nieve de la cordillera hasta desembocar en las aguas del Lago Argentino. Su frente, históricamente de varios kilómetros de ancho y con paredes que sobresalen alrededor de 60 metros sobre el nivel del agua, constituye una de las imágenes más reconocibles de la Patagonia.
Durante décadas, se sostuvo que su estabilidad estaba relacionada con un equilibrio entre la acumulación de nieve en las zonas altas y la pérdida de hielo en el frente. Sin embargo, las investigaciones más recientes permitieron comprender que existía otro factor decisivo: las características del terreno sobre el que descansa el glaciar.
Un estudio científico publicado en 2025 en la revista Communications Earth & Environment, bajo el título The state and fate of Glaciar Perito Moreno, Patagonia, reconstruyó por primera vez aspectos fundamentales de la topografía del lecho glaciar mediante mediciones de radar, estudios batimétricos y datos satelitales.

Los investigadores identificaron una elevación rocosa sumergida que funciona como una prolongación de la Península de Magallanes. Esa estructura natural actuó durante años como una suerte de apoyo para el frente, contribuyendo a estabilizarlo. También detectaron una morrena subacuática en el Canal de los Témpanos, cuya presencia condiciona la circulación del agua y el contacto entre el glaciar y las zonas más profundas del lago.
La importancia de estos hallazgos reside en que permiten explicar por qué el Perito Moreno consiguió mantener su posición durante tanto tiempo y, al mismo tiempo, por qué su retirada actual podría acelerarse. A medida que el hielo pierde espesor y abandona sus antiguos puntos de apoyo, aumenta la posibilidad de que retroceda hacia sectores donde el lago alcanza mayores profundidades.

El calentamiento global y la pérdida de los apoyos naturales
La aceleración del retroceso responde a una combinación de factores climáticos y físicos. El aumento de las temperaturas modifica el balance entre la nieve que alimenta al glaciar y el hielo que pierde por derretimiento y desprendimientos. A esto se suman las condiciones particulares de los veranos patagónicos, algunos de los cuales registraron temperaturas excepcionalmente elevadas.
El verano de 2022-2023, por ejemplo, fue especialmente cálido en la Argentina y constituye uno de los períodos que los investigadores consideran relevantes para comprender los cambios recientes. Sin embargo, los especialistas advierten que no sería correcto atribuir toda la evolución del glaciar a un episodio climático aislado ni proyectar indefinidamente las tasas observadas durante esos años.
Uno de los indicadores más preocupantes es el adelgazamiento de la superficie del hielo cerca del frente. Mientras entre 2000 y 2019 se habían registrado tasas de descenso relativamente reducidas, en algunos sectores terminales las mediciones correspondientes a 2019-2024 mostraron valores de hasta 5,5 metros anuales.
La pérdida de espesor puede alterar la relación entre el peso del hielo, el apoyo sobre el lecho y la presión del agua. Si el frente retrocede hacia áreas más profundas, aumenta la proporción de hielo que queda en contacto con el lago y pueden intensificarse los desprendimientos relacionados con la flotabilidad.
Se trata de un mecanismo que puede amplificar el retroceso: el adelgazamiento contribuye a reducir el apoyo del glaciar, mientras que la pérdida de ese sostén facilita nuevas modificaciones del frente. No obstante, el estudio científico describe escenarios posibles y no establece una fecha cierta para un colapso generalizado.

¿El Glaciar Perito Moreno dejará de tener sus famosas rupturas?
La pregunta tiene una importancia particular porque las grandes rupturas fueron durante décadas uno de los espectáculos naturales más conocidos de la Argentina. El fenómeno se producía cuando el avance del glaciar lo llevaba a entrar en contacto con la Península de Magallanes y bloquear el paso de agua entre el Brazo Rico y el Canal de los Témpanos.
Al quedar interrumpida esa comunicación, el nivel del Brazo Rico comenzaba a elevarse hasta acumular una presión considerable contra la barrera de hielo. El agua terminaba excavando un túnel que crecía progresivamente hasta formar una enorme bóveda. Finalmente, el peso de la estructura y la erosión provocaban el derrumbe del puente de hielo, en un espectáculo de grandes desprendimientos que podía prolongarse durante horas.
Las rupturas nunca tuvieron una periodicidad exacta. Algunas ocurrieron con pocos años de diferencia, mientras que otras estuvieron separadas por períodos mucho más prolongados. La última gran ruptura del puente de hielo ampliamente documentada ocurrió en marzo de 2018, cuando el colapso final tuvo lugar durante la noche, sin que los turistas pudieran presenciar el momento culminante.
El retroceso actual modifica las condiciones necesarias para que ese proceso vuelva a ocurrir. Si el frente del glaciar permanece separado de la península, el agua puede circular entre los distintos brazos del lago y no se forma el dique natural que desencadenaba las rupturas.
Esto significa que una nueva ruptura clásica resulta improbable mientras el hielo no vuelva a cerrar el paso del agua. Sin embargo, no es posible afirmar científicamente que el fenómeno haya desaparecido para siempre. La evolución dependerá de las condiciones climáticas, del balance de masa del glaciar y de su comportamiento dinámico durante los próximos años.
También es importante distinguir las grandes rupturas del puente de hielo de los desprendimientos habituales del frente glaciar. Estos últimos pueden continuar incluso cuando no existe contacto con la península. De hecho, el proceso de retroceso actual está acompañado por importantes desprendimientos de bloques de hielo, aunque su frecuencia y magnitud no deben confundirse con el antiguo ciclo de formación y colapso del dique.

Cómo cambió la vista del Perito Moreno desde las pasarelas
Para los viajeros, una de las consecuencias más visibles del retroceso es la modificación de la perspectiva desde los miradores de la Península de Magallanes. Las pasarelas fueron diseñadas para permitir la contemplación de un frente glaciar que históricamente llegaba a situarse muy cerca de la costa. Esa proximidad contribuía a crear una sensación de inmensidad difícil de reproducir en fotografías: las paredes de hielo parecían levantarse frente al visitante y los crujidos y desprendimientos podían escucharse desde los balcones.
Con la retirada del frente en su sector central, la experiencia visual comenzó a cambiar. En los lugares donde antes el hielo se acercaba a la península, ahora aparece una extensión de agua cada vez más amplia. El glaciar continúa dominando el paisaje, pero la separación modifica la escala aparente del frente y reduce la sensación de cercanía que caracterizaba algunos de los miradores.
En declaraciones a TN, el glaciólogo Lucas Ruiz advirtió que la distancia respecto de las pasarelas puede afectar el atractivo escénico de la visita. El especialista también señaló que, si el proceso continúa, podría resultar necesario desarrollar nuevas infraestructuras o modalidades de excursión que permitan contemplar el glaciar desde otros puntos.
Conviene aclarar que los 910 metros registrados en junio de 2026 corresponden a una medición específica de la separación entre el glaciar y la península, y no a una distancia uniforme desde todos los balcones del circuito. La percepción cambia según el mirador elegido, la orientación del frente y la posición desde la cual se observe.
Por otra parte, la pérdida de cercanía no implica que las pasarelas hayan dejado de ser una alternativa recomendable. El circuito continúa ofreciendo distintas perspectivas del glaciar, del Lago Argentino y del bosque andino-patagónico. La Administración de Parques Nacionales describe una red de más de 4,5 kilómetros de pasarelas y miradores, con recorridos de diferente dificultad y opciones accesibles para personas con movilidad reducida.

Qué ocurre con el trekking sobre el hielo y las excursiones en barco
El retroceso también obliga a prestar atención a las actividades que permiten experimentar el glaciar desde perspectivas diferentes. Entre ellas se encuentran las navegaciones frente a sus paredes y las caminatas guiadas sobre el hielo, dos de las propuestas más características del turismo en El Calafate.
El Minitrekking y otras modalidades de caminata glaciar requieren sectores de acceso estables, condiciones adecuadas del hielo y recorridos cuidadosamente evaluados por los operadores. A medida que el frente cambia de posición, algunas zonas anteriormente cubiertas de hielo pueden quedar expuestas, mientras que otras desarrollan grietas, pendientes o condiciones que obligan a revisar los itinerarios.
Estas modificaciones forman parte de la dinámica de trabajo de las empresas especializadas, que deben adaptar sus operaciones a las condiciones efectivas del terreno. No obstante, el retroceso documentado no permite concluir que todas las excursiones deban suspenderse ni que las actividades habilitadas se hayan vuelto inseguras. Las decisiones operativas corresponden a los prestadores autorizados y a las autoridades del parque, a partir de evaluaciones actualizadas.
Las navegaciones también pueden adquirir una importancia creciente para quienes buscan observar el frente desde una perspectiva cercana. Los recorridos en embarcaciones permiten contemplar las paredes de hielo desde el lago, siempre dentro de las distancias de seguridad establecidas. La presencia de témpanos y la posibilidad de desprendimientos exigen respetar las indicaciones de las tripulaciones y no intentar aproximaciones por cuenta propia.
La oferta oficial del Parque Nacional Los Glaciares incluye circuitos de pasarelas, excursiones náuticas y distintas alternativas de trekking sobre el hielo. La disponibilidad efectiva de cada servicio debe verificarse antes de viajar, ya que puede modificarse por condiciones meteorológicas, decisiones de seguridad y cambios en el ambiente glaciar.

La preocupación del turismo en El Calafate
El retroceso del Perito Moreno representa un desafío que excede las cuestiones científicas. El glaciar es uno de los principales motivos de viaje a El Calafate y un componente fundamental de la economía turística local, que reúne hoteles, agencias de viajes, empresas de excursiones, restaurantes, comercios y servicios de transporte.
Hasta ahora, los testimonios recogidos entre operadores y especialistas no indican que la transformación del frente haya provocado una caída inmediata y significativa de la actividad turística atribuible directamente al retroceso. Sin embargo, existe preocupación por sus efectos de mediano y largo plazo, especialmente si el glaciar continúa alejándose de los puntos tradicionales de observación.
El director científico de Glaciarium, Luciano Bernacchi, explicó a TN que el adelgazamiento comenzó a hacerse evidente hacia 2019 o 2020 y que el Perito Moreno está adoptando un comportamiento más parecido al de otros glaciares que pierden volumen de manera sostenida. El empresario turístico Diego Coll Benegas, por su parte, subrayó la importancia económica y ambiental de conservar este atractivo para El Calafate.

La cuestión plantea un interrogante sobre el futuro de la experiencia turística: cómo mantener el valor de un destino cuyo principal atractivo está cambiando físicamente. El Perito Moreno no desaparecerá como paisaje en el corto plazo, pero algunas de las imágenes que definieron su promoción durante décadas podrían dejar de representar su apariencia actual.
En este contexto, adquiere relevancia una estrategia de comunicación que explique los cambios sin restarles importancia ni presentar escenarios catastróficos que todavía no están demostrados. El visitante debe saber que encontrará un glaciar en retroceso, pero también que sigue siendo una formación de hielo de dimensiones extraordinarias, situada en un entorno natural reconocido internacionalmente.
Una oportunidad para mirar otros paisajes de Los Glaciares
La transformación del Perito Moreno también invita a considerar la riqueza del Parque Nacional Los Glaciares en su conjunto. Declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1981, el área protegida alberga numerosos glaciares, lagos, bosques, montañas y ecosistemas patagónicos que permiten desarrollar experiencias muy diferentes.
Desde El Calafate, las navegaciones por el Lago Argentino ofrecen la posibilidad de conocer otros sectores glaciares, entre ellos los relacionados con los glaciares Upsala y Spegazzini, mientras que el área de Lago Roca suma propuestas de senderismo y observación del paisaje.
En la zona norte del parque, El Chaltén constituye otro importante centro de turismo de naturaleza, con recorridos de distinta dificultad hacia paisajes dominados por el Fitz Roy, el cerro Torre y ambientes de montaña. Estas propuestas no reemplazan la experiencia del Perito Moreno, pero permiten comprender que el patrimonio natural protegido abarca mucho más que su glaciar más fotografiado.
La diversificación turística puede contribuir a distribuir mejor las visitas y ampliar el conocimiento del territorio. Sin embargo, cualquier nuevo recorrido debe contemplar la conservación de los ambientes, la seguridad de los visitantes y la capacidad de uso público de cada sector del parque.
¿Es peligroso visitar el Glaciar Perito Moreno en 2026?
Una de las dudas que pueden surgir ante las noticias sobre desprendimientos y pérdida de estabilidad es si resulta seguro viajar al glaciar. La respuesta requiere distinguir entre el comportamiento del hielo y las condiciones de las áreas habilitadas para turistas.
Los frentes glaciares son ambientes dinámicos donde pueden producirse desprendimientos sin previo aviso. El retroceso actual y los cambios en la estabilidad de algunos sectores refuerzan la importancia del monitoreo científico y del cumplimiento de las normas de seguridad. Sin embargo, no existe fundamento para afirmar que todo el sector turístico del Perito Moreno se haya vuelto peligroso únicamente por el retroceso documentado.
Las pasarelas están ubicadas en la Península de Magallanes, fuera de la masa de hielo. Su utilización segura depende de respetar los circuitos habilitados, la cartelería y las indicaciones de los guardaparques. Las navegaciones y caminatas sobre el glaciar, por su parte, requieren evaluaciones específicas y deben realizarse exclusivamente con prestadores autorizados.
La Administración de Parques Nacionales recomienda consultar el estado de los caminos y senderos, utilizar calzado adecuado, llevar abrigo e impermeable y considerar que las condiciones meteorológicas pueden cambiar rápidamente durante cualquier época del año. En invierno, además, pueden existir exigencias especiales para circular con vehículos por la presencia de nieve y hielo.
Para quienes estén organizando una visita, resulta conveniente verificar la información actualizada en el sitio oficial del Parque Nacional Los Glaciares y confirmar la disponibilidad de las excursiones antes de efectuar reservas.
Qué puede pasar con el Perito Moreno en los próximos años
Las investigaciones científicas coinciden en que el Perito Moreno atraviesa un período de cambios importantes, pero existe incertidumbre sobre la velocidad y el alcance de su evolución futura.
El estudio publicado en Communications Earth & Environment plantea distintos escenarios vinculados con la pérdida de espesor y el retroceso hacia sectores más profundos del lago. Si el frente continúa retirándose y pierde progresivamente sus antiguos apoyos naturales, podrían producirse nuevas aceleraciones del flujo y desprendimientos de mayor magnitud.
No obstante, esos escenarios dependen de numerosas variables, entre ellas la acumulación futura de nieve, las temperaturas, las precipitaciones, la dinámica interna del hielo y las características del terreno. Los investigadores señalan expresamente que sus proyecciones no deben interpretarse como un pronóstico inevitable ni como una fecha establecida para la desaparición del glaciar.
La incertidumbre científica no reduce la gravedad del fenómeno. Por el contrario, refuerza la necesidad de mantener observaciones sistemáticas que permitan identificar los cambios a medida que ocurren y comprender mejor sus consecuencias.
Los vuelos con drones, las imágenes satelitales y los estudios de profundidad del lago ofrecen herramientas fundamentales para seguir esa evolución. También permiten comunicar de manera más precisa la magnitud de las transformaciones y evitar interpretaciones basadas únicamente en fotografías aisladas o percepciones de los visitantes.
Un símbolo de la Patagonia frente al cambio climático
La situación del Perito Moreno resulta especialmente significativa porque afecta a un glaciar que durante mucho tiempo pareció resistir las tendencias observadas en otros cuerpos de hielo de la región. Su relativa estabilidad se convirtió en parte de su identidad científica y turística, y sus rupturas periódicas contribuyeron a construir una imagen internacional de la Patagonia argentina.
El retroceso acelerado revela que incluso los glaciares con condiciones geográficas favorables pueden experimentar cambios importantes cuando se modifica el equilibrio entre acumulación, pérdida de hielo y estabilidad del frente.
Para El Calafate, el desafío consiste en acompañar esa transformación sin perder de vista el valor ambiental del territorio. La actividad turística puede adaptarse mediante información actualizada, experiencias diversificadas y medidas de seguridad adecuadas, pero la conservación del glaciar depende de procesos climáticos que exceden ampliamente las decisiones locales.
El Perito Moreno continúa siendo uno de los paisajes naturales más extraordinarios de la Argentina. Sin embargo, quienes lo visiten en los próximos años posiblemente encuentren una imagen diferente de la que conocieron las generaciones anteriores. Esa transformación constituye, al mismo tiempo, una advertencia sobre la vulnerabilidad de los grandes sistemas de hielo y una oportunidad para comprender de manera directa las consecuencias del calentamiento global.

Preguntas frecuentes sobre el Glaciar Perito Moreno
¿Cuánto retrocedió el Perito Moreno en 2026? Las mediciones difundidas en octubre indican que, al 4 de junio de 2026, la separación del frente respecto de la Península de Magallanes alcanzó los 910 metros en un sector de referencia. El glaciar también perdió 1,46 kilómetros cuadrados de superficie entre noviembre de 2025 y junio de 2026.
¿El Glaciar Perito Moreno está desapareciendo? Está atravesando un proceso de pérdida de hielo y retroceso, pero no hay evidencia de que vaya a desaparecer completamente en los próximos años. El fenómeno preocupa por su aceleración y sus posibles consecuencias futuras.
¿Volverá a producirse la famosa ruptura del glaciar? Mientras el hielo no vuelva a cerrar el paso entre el Brazo Rico y el Canal de los Témpanos, no existen las condiciones necesarias para la ruptura clásica del puente de hielo. No puede asegurarse que el fenómeno haya desaparecido definitivamente.
¿Todavía vale la pena visitar el Perito Moreno? Sí. El glaciar conserva dimensiones extraordinarias y los visitantes pueden disfrutarlo desde distintos miradores y excursiones habilitadas. Lo que está cambiando es principalmente la posición y la fisonomía de su frente, especialmente en las cercanías de la Península de Magallanes.
¿Las pasarelas siguen abiertas? El circuito continúa formando parte de la oferta del Parque Nacional Los Glaciares. De todos modos, conviene consultar su estado antes de la visita, ya que las condiciones meteorológicas o decisiones operativas pueden provocar restricciones temporales.
¿Se puede hacer trekking sobre el hielo? Existen excursiones guiadas de trekking glaciar, pero sus recorridos y disponibilidad dependen de las condiciones de seguridad y de las autorizaciones vigentes. Es necesario consultar a operadores habilitados antes de contratar.








Deja un comentario