Reabrirán un hotel en Francia que se encuentra al pie de la tumba de Leonardo da Vinci

Tras una profunda transformación, el hotel Relais d’Amboise reúne dos históricas propiedades de Amboise en un único establecimiento de 63 habitaciones y suites, a orillas del Loira y frente al Château Royal. La propuesta incorpora gastronomía, arte, bienestar y patrimonio, con una ubicación privilegiada para recorrer algunos de los grandes atractivos del Valle del Loira.

El Valle del Loira suma una nueva propuesta de hotelería de alta gama con la reapertura de Relais d’Amboise, un establecimiento cinco estrellas situado en el centro histórico de Amboise, sobre las orillas del río y a los pies del Château Royal d’Amboise. El hotel abrió nuevamente sus puertas el 24 de septiembre de 2026, después de un proceso de transformación que demandó alrededor de 18 meses de obras.

La renovación implicó integrar dos establecimientos históricos de la ciudad, Le Choiseul y Le Manoir des Minimes, en una única propiedad. El resultado busca conservar la relación con el patrimonio de Amboise y, al mismo tiempo, ofrecer una experiencia contemporánea orientada al turismo cultural, gastronómico y de bienestar. El proyecto se desarrolló sobre un conjunto de edificios históricos y espacios excavados en la roca de toba, algunos de ellos con varios siglos de antigüedad.

Una historia ligada a Amboise

La identidad del Relais d’Amboise está estrechamente relacionada con la historia de la ciudad. El complejo reúne espacios que fueron utilizados por la comunidad religiosa de los Minimes y que, posteriormente, estuvieron vinculados al duque de Choiseul. También conserva las denominadas Greniers de César, galerías troglodíticas excavadas en la roca hace aproximadamente cinco siglos.

El hotel se encuentra además en uno de los puntos del Valle del Loira con mayor concentración de patrimonio renacentista. Frente a la propiedad se encuentra el Château Royal d’Amboise, mientras que a corta distancia está el Château du Clos Lucé, última residencia de Leonardo da Vinci. El artista italiano llegó a Amboise en 1516 invitado por Francisco I y permaneció allí hasta su muerte en 1519.

La ubicación permite, por lo tanto, construir un itinerario alrededor de la historia de la monarquía francesa y del Renacimiento, pero también utilizar Amboise como base para recorrer otros castillos y jardines del valle, incluido el conjunto patrimonial reconocido por la UNESCO.

Amboise, entre la corte de Francia y Leonardo da Vinci

Amboise ocupa un lugar singular en la historia del Renacimiento francés. El Château Royal d’Amboise fue una de las residencias favoritas de los soberanos franceses y, durante el reinado de Francisco I, se convirtió también en un punto de encuentro entre la corte francesa y los artistas e intelectuales procedentes de Italia. Esa relación explica en buena medida la presencia de Leonardo da Vinci en la ciudad durante los últimos años de su vida.

En el otoño de 1516, Leonardo llegó a Amboise invitado por Francisco I. Tenía entonces 64 años y se instaló en el Château du Clos Lucé, situado a unos 500 metros del castillo real. El artista llegó acompañado por Francesco Melzi y Battista de Villanis y llevó consigo algunas de sus obras más importantes, entre ellas La Gioconda, La Virgen y el Niño con Santa Ana y San Juan Bautista, además de sus cuadernos, dibujos y manuscritos. En la corte francesa fue nombrado “primer pintor, ingeniero y arquitecto del rey”.

La relación entre Leonardo y Francisco I fue más amplia que la de un artista y su mecenas. Durante sus últimos años, Leonardo participó en proyectos y celebraciones de la corte y se convirtió en una figura central de la vida cultural de Amboise. El Clos Lucé conserva hoy la casa en la que vivió entre 1516 y 1519 y reconstruye distintos aspectos de su actividad artística y científica, con una colección de maquetas basadas en sus dibujos y un parque de siete hectáreas dedicado a sus inventos.

La tumba de Leonardo, en el castillo real

Leonardo murió en el Clos Lucé el 2 de mayo de 1519. Poco antes había expresado en su testamento su deseo de ser enterrado en la iglesia de Saint-Florentin, dentro del complejo del Château Royal d’Amboise. Allí fue sepultado inicialmente, pero la iglesia fue demolida entre 1806 y 1810. Durante excavaciones realizadas décadas después se encontraron restos humanos y fragmentos asociados a una sepultura que se atribuyeron al artista.

En la actualidad, la tumba que se visita se encuentra en la Chapelle Saint-Hubert, una pequeña capilla de estilo gótico flamígero construida en 1493 para uso privado de los soberanos. La sepultura fue trasladada allí en el siglo XIX y constituye uno de los principales puntos de interés del castillo. La capilla fue restaurada durante una intervención de más de dos años y volvió a abrir completamente al público en 2024.

La visita permite además comprender la topografía histórica de Amboise: desde las terrazas del castillo se obtiene una amplia panorámica sobre el Loira y la ciudad, mientras que en los jardines se encuentra un busto de Leonardo que señala el emplazamiento de la antigua colegiata de Saint-Florentin, donde fue enterrado originalmente. El recorrido suma así dos lugares vinculados con su historia: la primera sepultura y la actual.

Un recorrido que se puede hacer a pie

La cercanía entre el Château Royal d’Amboise y el Clos Lucé permite convertir la historia de Leonardo en un recorrido urbano. Los dos sitios están separados por aproximadamente 500 metros, por lo que pueden visitarse el mismo día caminando por el centro histórico. El propio Château d’Amboise ofrece incluso una modalidad de visita que vincula ambos lugares bajo el eje “Leonardo da Vinci en la corte de Francisco I”.

Una buena manera de organizar la jornada es comenzar por el Château Royal d’Amboise, donde se puede visitar el aposento real, los jardines y la Chapelle Saint-Hubert con la tumba de Leonardo. La entrada general para 2026 cuesta 17,30 euros para adultos e incluye el Histopad, una herramienta de mediación digital disponible en 12 idiomas, entre ellos español y portugués.

Después, el recorrido puede continuar hacia el Clos Lucé, donde la experiencia cambia de escala: en lugar de la historia de la monarquía, el foco está puesto en la vida cotidiana, el trabajo y las investigaciones de Leonardo. La visita incluye su dormitorio, estudio y otros espacios del antiguo château, además de las exposiciones y el parque de siete hectáreas con reproducciones de algunas de sus máquinas. Para 2026, la Oficina de Turismo de Amboise comercializa entradas al Clos Lucé desde 19 euros para adultos.

Para quienes dispongan de más tiempo, Amboise funciona además como base para explorar otros castillos del Valle del Loira. El Amboise City Pass, disponible entre abril y octubre de 2026, reúne diez castillos, actividades y atractivos de la zona en modalidades de 24, 48 y 72 horas, e incluye tanto el Château Royal d’Amboise como el Clos Lucé.

La ubicación del Relais d’Amboise cobra así un significado particular

Para los huéspedes del Relais d’Amboise, la proximidad con estos lugares convierte al hotel en algo más que un alojamiento frente al Loira. La propiedad se encuentra dentro del mismo paisaje histórico que protagonizaron Francisco I y Leonardo, y permite organizar una estadía alrededor de algunos de los principales capítulos del Renacimiento francés. A ello se suma la posibilidad de recorrer Amboise a pie, combinar patrimonio con gastronomía y utilizar la ciudad como punto de partida para descubrir otros castillos, jardines y rutas ciclistas del Valle del Loira.

Un dato interesante para la nota: el Château Royal d’Amboise y el Clos Lucé son dos lugares complementarios, pero cuentan historias diferentes. El primero permite aproximarse al Leonardo vinculado con la corte de Francisco I y a su sepultura; el segundo, al Leonardo creador, científico e inventor que pasó allí sus últimos años. Esa diferencia puede ser un buen argumento para presentar Amboise como destino cultural y no simplemente como una escala para visitar un castillo.

63 habitaciones y suites

El Relais d’Amboise dispone de 63 habitaciones y suites, distribuidas en distintos edificios de la propiedad. La propuesta evita que todas las habitaciones tengan una apariencia uniforme: cada una incorpora elementos decorativos, obras de arte, libros y objetos vinculados con la historia del lugar.

Entre las categorías disponibles se encuentran habitaciones con vistas al Loira, al castillo o a los jardines, además de unidades con terraza y espacios privados. Algunas de ellas están ubicadas en el histórico Manoir des Minimes, mientras que otras ocupan el denominado Pavillon Charles VIII.

La propia arquitectura forma parte de la experiencia: el hotel combina edificios patrimoniales, jardines y sectores contemporáneos sin abandonar las huellas de las distintas épocas que atravesaron el conjunto.

Gastronomía con identidad del Loira

La gastronomía constituye otro de los ejes de la reapertura. El restaurante Le Choiseul propone una cocina francesa contemporánea basada en productos de temporada y materias primas de la región, bajo la dirección del chef con estrella Michelin Nicolas Aubry. La propuesta busca trasladar al plato la identidad gastronómica y vitivinícola del Valle del Loira.

Para una experiencia más informal, Le Turner Bar ocupa un lugar destacado dentro del establecimiento. Su terraza ofrece vistas sobre el río, la Île d’Or y el Château Royal d’Amboise, y funciona como espacio para cócteles, champagne y degustaciones de vinos del Loira.

Un spa excavado en la roca

Uno de los elementos diferenciales del proyecto es el Spa des Roches, instalado en un espacio troglodítico. El centro de bienestar combina tratamientos de Clarins y myBlend con piscina, hammam y diferentes rituales de bienestar. La intervención aprovecha directamente las características geológicas del lugar, incorporando la piedra y las galerías excavadas como parte del diseño.

De esta manera, el hotel suma una dimensión de bienestar a una oferta que tradicionalmente tiene en el patrimonio y los castillos su principal atractivo turístico.

Amboise como base para recorrer el Valle del Loira

La reapertura del Relais d’Amboise se produce en un destino que funciona como punto estratégico para conocer el patrimonio del valle. Además del Château Royal y del Clos Lucé, desde Amboise se puede acceder a otros sitios como Château Gaillard y la Pagoda de Chanteloup, y organizar excursiones hacia Chenonceau, Chaumont-sur-Loire o Villandry.

La ciudad también forma parte de los itinerarios de La Loire à Vélo, por lo que el destino resulta adecuado para combinar visitas culturales con recorridos en bicicleta. La oficina de turismo dispone además de visitas guiadas por el centro histórico y los castillos durante todo el año, con propuestas específicas según la temporada.

Para quienes prefieren una visita más breve existe incluso un pequeño tren turístico que recorre en unos 40 minutos el centro histórico, los bordes del Loira y los principales puntos patrimoniales de Amboise.

Nuestros consejos para organizar la visita

Para conocer los principales atractivos históricos de Amboise, dos días permiten realizar un recorrido cómodo. Una primera jornada puede dedicarse al Château Royal d’Amboise y al Clos Lucé, aprovechando que ambos están muy próximos. El castillo real requiere aproximadamente entre una y dos horas y su entrada incluye el HistoPad, una herramienta digital que permite visualizar reconstrucciones de espacios desaparecidos.

En 2026, la entrada general al Château Royal d’Amboise cuesta 17,30 euros, mientras que los estudiantes pagan 14,40 euros y los niños de 7 a 18 años, 11 euros. Los menores de siete años tienen acceso gratuito. El castillo permanece abierto durante todo el año, salvo el 1 de enero y el 25 de diciembre, aunque los horarios cambian considerablemente según la temporada. En octubre, por ejemplo, funciona de 9 a 17.30 hs.

Un dato útil es que el Château Royal d’Amboise ofrece visitas guiadas propias incluidas en el precio de entrada, por lo que conviene consultar los horarios al llegar antes de contratar un servicio externo. El acceso se realiza desde la plaza Michel Debré por la subida del Emir Abd El Kader. Para quienes llegan en tren, la estación TGV de Tours-Saint-Pierre-des-Corps está a unos 20 kilómetros, y Amboise también está integrada al circuito ciclista Loire à Vélo.

El Clos Lucé merece reservar más tiempo. Sus instalaciones combinan la residencia histórica, el parque, las galerías y las reconstrucciones de las máquinas de Leonardo. La visita recomendada es de 1,5 a 3 horas, y el sitio dispone de venta oficial de entradas. Por su proximidad con el castillo real, lo más práctico es recorrer ambos caminando y evitar mover el automóvil entre una visita y otra.

Para una experiencia más tranquila, conviene reservar la mañana para los dos sitios vinculados con Leonardo y dejar la tarde para caminar por el centro de Amboise, recorrer las orillas del Loira o visitar Château-Gaillard. La Pagode de Chanteloup, en cambio, funciona mejor como una excursión independiente debido a su ubicación a las afueras del centro.

En cuanto al hotel, su ubicación permite convertirlo en base para un recorrido más amplio por el Valle del Loira. El Relais d’Amboise se encuentra en el 36 quai Charles Guinot, frente al río, y cuenta con estacionamiento privado, servicio de valet, puntos de recarga para vehículos eléctricos y alquiler de bicicletas y bicicletas eléctricas.

Información útil

Relais d’Amboise: 36 quai Charles Guinot, 37400 Amboise. 63 habitaciones y suites, 22 de ellas suites.

Château Royal d’Amboise: Montée de l’Emir Abd El Kader. Entrada general 2026: 17,30 €.

Clos Lucé: 2 rue du Clos Lucé. A unos 400 metros del Château Royal. Visita recomendada: 1,5 a 3 horas.

Château-Gaillard: 29 allée du Pont Moulin. Abierto todos los días de 10 a 18; entrada general 17 €.

Pagode de Chanteloup: a 3 km del centro de Amboise. Entrada general 12 € en 2026; 149 escalones hasta la parte superior.