La Route 66 cumple 100 años en 2026 y sus figuras gigantes vuelven a ocupar el centro de la escena. Astronautas de nueve metros, cowboys de fibra de vidrio, una ballena azul de 24 metros de largo, una botella de gaseosa de 20 metros, un surtidor monumental, un gigantesco Lincoln sentado en una carreta y hasta un bosque construido con botellas forman parte de una tradición típicamente estadounidense. Esta guía recorre, de Chicago a California, los principales “giant things” que todavía pueden encontrarse en la Mother Road y explica por qué estas extravagancias se convirtieron en parte inseparable del viaje.
Para comprender la Route 66 hay que aceptar desde el principio que buena parte de su encanto reside en detenerse delante de cosas que, en cualquier otro contexto, parecerían completamente absurdas.
Un astronauta gigantesco al costado de una carretera. Un hombre de veinte pies sosteniendo un hot dog. Una ballena azul plantada en medio de Oklahoma. Una botella de gaseosa tan alta como un edificio. Una silla mecedora de más de doce metros.
Los estadounidenses tienen un nombre informal para este universo: “giant things”, literalmente “cosas gigantes”.
No constituye una categoría turística oficial. Es una expresión utilizada por viajeros y aficionados a la cultura de carretera para referirse a objetos, figuras, carteles, edificios y esculturas deliberadamente sobredimensionados que fueron creados para obligar al automovilista a mirar —y, sobre todo, a frenar—.
Y pocas rutas concentran tantos como la histórica Route 66.

¿Qué es exactamente un “giant thing”?
La definición es deliberadamente amplia. Puede ser una figura humana de fibra de vidrio, un objeto cotidiano reproducido a escala monumental, un animal gigantesco, una construcción con forma extravagante o una obra de arte popular levantada por un particular.
Lo que todos tienen en común es una idea nacida de la cultura automovilística estadounidense: ser visibles desde la carretera. Durante las décadas de 1940, 1950 y 1960, cuando las rutas estadounidenses comenzaron a llenarse de estaciones de servicio, moteles, restaurantes y tiendas que competían por llamar la atención de quienes pasaban a 70 u 80 kilómetros por hora, un cartel normal ya no siempre era suficiente.
La solución fue hacer algo enorme. Un cowboy podía verse desde kilómetros. Una gigantesca botella indicaba inmediatamente que allí se vendían bebidas. Un leñador de seis metros situado junto a un taller mecánico podía lograr que un automovilista recordara el negocio mucho después de haber pasado. Era publicidad antes de Instagram, diseñada específicamente para producir el mismo efecto que hoy busca una fotografía viral.
Los Muffler Men: los gigantes originales
Dentro de este universo existe una familia particularmente importante: los Muffler Men. cSon grandes figuras humanas de fibra de vidrio que comenzaron a aparecer a principios de los años 60. La mayoría derivaba de un molde creado para representar al legendario leñador Paul Bunyan y posteriormente fue adaptada como cowboy, astronauta, mecánico, vikingo, indígena, chef o trabajador de estación de servicio.
La compañía californiana International Fiberglass produjo centenares de estas figuras durante aquella década. Muchos talleres de escapes las instalaron sosteniendo enormes silenciadores de automóvil —mufflers— y de allí surgió el nombre con el que terminaron siendo conocidas colectivamente.

Hoy constituyen verdaderas piezas de arqueología comercial estadounidense. Algunas permanecen en su emplazamiento original. Otras fueron rescatadas, restauradas y trasladadas. Y, de manera extraordinaria, en pleno siglo XXI están apareciendo Muffler Men nuevos, creados como homenaje a aquella tradición. Eso hace que viajar por la Route 66 en 2026 sea especialmente interesante.
Por qué 2026 es el año ideal para buscar gigantes
La Route 66 fue establecida el 11 de noviembre de 1926 y este año celebra su centenario. La carretera unía Chicago con California atravesando ocho estados y aproximadamente 2.400 millas —unos 3.860 kilómetros—. Fue retirada oficialmente del sistema federal de carreteras en 1985, pero innumerables tramos históricos continúan siendo transitables.
El centenario produjo además una auténtica resurrección del roadside kitsch. Illinois restauró gigantes clásicos y sumó nuevas esculturas. Kansas instaló su propio Muffler Man. Tulsa creó todo un “Land of the Giants”. Catoosa renovó la histórica Blue Whale. Museos y ciudades recuperaron carteles y figuras que durante décadas habían sido vistos como publicidad obsoleta.
Aquello que alguna vez estuvo a punto de desaparecer es ahora patrimonio turístico.

Illinois: el gran territorio de los Muffler Men
Para alguien interesado específicamente en “giant things”, Illinois es probablemente el estado más importante de toda la Route 66. La sucesión comienza poco después de dejar Chicago.

Gemini Giant, Wilmington
El Gemini Giant es posiblemente el Muffler Man más famoso de la Route 66. Mide unos 9 metros y representa a un astronauta vestido de verde, con casco plateado y una pequeña nave espacial entre las manos. Fue creado durante la fiebre espacial estadounidense de los años 60 y recibió su nombre por el programa Gemini de la NASA. Durante décadas permaneció frente al Launching Pad Drive-In de Wilmington. Después del cierre del negocio, la figura fue adquirida y restaurada y desde 2024 se encuentra en South Island Park, 201 Bridge Street, donde puede verse nuevamente junto a la Route 66. Es uno de los grandes retratos obligatorios de la carretera.

Paul Bunyon con hot dog, Atlanta
Unos kilómetros más adelante aparece otro clásico. El Paul Bunyon Hot Dog Statue mide unos 5,8 metros y sostiene, en lugar del tradicional hacha del leñador, un gigantesco hot dog. Hasta el nombre tiene una rareza: está escrito deliberadamente Bunyon, con “o”, y no Bunyan. Actualmente se encuentra en 112 SW Arch Street, Atlanta, Illinois. Pero este gigante es apenas el comienzo de lo que ofrece Atlanta.
American Giants Museum: el lugar donde se entiende todo
Para comprender verdaderamente la historia de estas figuras hay que detenerse en el American Giants Museum, también en Atlanta. El museo abrió en 2023 y está dedicado específicamente a los Muffler Men y a las figuras producidas por International Fiberglass. En 2026, Atlanta posee ocho grandes Muffler Men, seis de ellos concentrados en el predio del museo, lo que lo convierte en la mayor concentración de estas figuras a lo largo de toda la Route 66. Entre ellos aparecen un cowboy, un vikingo, un astronauta, distintas variantes históricas y un raro Texaco Big Friend de 24 pies. La colección sigue creciendo. Para el centenario se incorporaron nuevas piezas, entre ellas una réplica del primitivo Astro Oil Space Man y otras figuras originales de la industria publicitaria de los años 60. El museo interior funciona de manera estacional, pero los gigantes del exterior pueden observarse durante todo el año. Si se dispone de poco tiempo y solo puede elegirse un sitio para entender la cultura de los gigantes, probablemente sea este.

Abraham Lincoln también se volvió gigante
La siguiente parada está en Lincoln, Illinois. Aquí aparece la Railsplitter Covered Wagon, reconocida por Guinness como la carreta cubierta más grande del mundo. El conjunto alcanza aproximadamente 7,3 metros, está construido con madera y acero y lleva sentado en su parte delantera a un Abraham Lincoln de fibra de vidrio de unos 12 pies, tranquilamente leyendo un libro de leyes. Se encuentra en 1750 5th Street y puede verse las 24 horas. Es un buen ejemplo de que un giant thing no tiene necesariamente que ser un Muffler Man. Puede ser cualquier objeto cotidiano llevado deliberadamente a una escala absurda.


Springfield se convirtió en otra ciudad de gigantes
Springfield, capital de Illinois, posee actualmente toda una colección de figuras sobredimensionadas. Entre ellas están el histórico Lauterbach Muffler Man, Big Ron, el Steel Giant, un gigantesco Abraham Lincoln, Pinky the Pink Elephant y otras esculturas distribuidas por la ciudad. Visit Springfield las promociona directamente como los “Route 66 Giants of Springfield”. Route 66 Motorheads suma además otro elemento espectacular: un enorme escudo de la Route 66 considerado el mayor cartel exterior de este tipo. Por eso conviene no cruzar Springfield demasiado rápido. Para los coleccionistas de gigantes puede justificar medio día completo.

Granite City: los gigantes nuevos demuestran que la tradición sigue viva
La cultura de la carretera no está congelada en 1965. De cara al centenario, Granite City desarrolló una colección de nuevos objetos monumentales: Rusty, un trabajador de fibra de vidrio de 20 pies; Earl, un mecánico de 15 pies; una Fork in the Road de aproximadamente seis metros; un Tinker Toy gigantesco y enormes piezas de vajilla esmaltada. Resultan especialmente interesantes porque no son reliquias. Son nuevos roadside attractions creados deliberadamente en el siglo XXI siguiendo la lógica de la vieja Route 66.
La botella de ketchup de Collinsville
Antes de llegar a St. Louis aparece uno de los grandes ejemplos de arquitectura publicitaria monumental estadounidense. La World’s Largest Catsup Bottle, en Collinsville, es en realidad una torre de agua de casi 52 metros, construida en 1949 para una fábrica de ketchup Brooks. Estuvo a punto de ser demolida, pero fue restaurada gracias a una campaña comunitaria y desde 2002 figura en el National Register of Historic Places. No se encuentra literalmente sobre el pavimento de una de las alineaciones históricas, pero Collinsville forma parte del corredor de la Route 66 y el desvío es pequeño. Para los aficionados a los giant things, vale ampliamente la pena.

Missouri: una silla y un tenedor que crecieron demasiado
Missouri ofrece menos Muffler Men que Illinois, pero posee dos clásicos de la obsesión estadounidense por construir “el más grande del mundo”.

Route 66 Rocker, cerca de Cuba
En Fanning, cerca de Cuba, una gigantesca silla mecedora de acero alcanza unos 12,8 metros. Cuando se construyó en 2008 fue certificada por Guinness como la silla mecedora más grande del mundo. Ya no posee el récord: otra silla la superó. Pero allí sigue. Hoy se la conoce como Route 66 Rocker y Visit Missouri la presenta como la segunda más grande del mundo. El cambio de título es en sí mismo muy Route 66: las afirmaciones de “world’s largest” forman parte del juego y conviene no tomarlas siempre como verdades eternas.

El gigantesco tenedor de Springfield
La ciudad de Springfield alberga un tenedor de acero inoxidable de 10,7 metros y unas 11 toneladas. Durante años fue promocionado como el más grande del mundo; actualmente Missouri Tourism lo presenta como el segundo mayor. No está literalmente en la banquina de la carretera histórica, pero constituye un desvío urbano sencillo para quienes atraviesan Springfield siguiendo la Route 66.
Kansas: solo 13 millas, pero ya tiene su propio gigante
La Route 66 atraviesa Kansas durante apenas 12,8 millas, alrededor de 20 kilómetros. Durante mucho tiempo no tuvo un verdadero Muffler Man. Eso cambió recientemente.
Big A, el Texaco Giant de Galena
En 2024 llegó a Gearhead Curios, en Galena, Big A, una reinterpretación contemporánea de los antiguos gigantes de estaciones Texaco. La figura mide aproximadamente 7 metros, lleva uniforme verde, una gran llave inglesa y rasgos inspirados en el propietario del comercio. Kansas Tourism lo identifica como el primer y único Muffler Man del breve tramo de Route 66 del estado. Es una muestra perfecta de la segunda vida de esta tradición.


Un escudo por el que puede pasar el auto
Galena suma además un Route 66 Giant Drive-Thru Shield, un arco de aproximadamente 16 pies pensado específicamente para fotografiar el automóvil atravesando el escudo de la carretera. Y en Riverton existe otro enorme escudo, de unos 20 pies, confeccionado parcialmente con tapacubos reutilizados. Kansas demuestra que en la Route 66 actual el objetivo continúa siendo exactamente el mismo que hace 70 años: lograr que el conductor frene y saque una foto.
Oklahoma: la segunda gran capital de las “giant things”
Si Illinois concentra la historia de los Muffler Men, Oklahoma concentra algunos de los roadside attractions más extravagantes de toda la carretera. Además, Tulsa impulsó durante los últimos años una nueva generación de gigantes.
El totem de 27 metros
Cerca de Chelsea se encuentra Ed Galloway’s Totem Pole Park. Su pieza central mide 27 metros y es promocionada como el mayor tótem de hormigón del mundo. Galloway comenzó a construir el parque en 1937 y convirtió su propiedad en una extraordinaria obra de arte popular, con varios tótems, esculturas y una casa de once lados destinada originalmente a exhibir sus violines tallados. Está unos pocos kilómetros fuera de la Route 66 histórica, pero el desvío es imprescindible para quien siga la ruta de los gigantes.

Blue Whale of Catoosa
Después aparece quizá el animal más entrañable de toda la Mother Road. La Blue Whale of Catoosa mide aproximadamente 24 metros de largo 24 por 6 de alto. Hugh Davis comenzó a construirla a principios de los años 70, soldando la estructura y cubriéndola a mano con cemento. Originalmente formaba parte de un área recreativa donde las familias podían nadar. Actualmente ya no se permite nadar, pero se puede caminar por la ballena, entrar en su estructura y hacer picnic junto al estanque. En 2026 volvió a recibir visitantes después de una importante revitalización que incorporó centro de visitantes, estacionamiento, senderos, baños y nueva señalización.

Tulsa: el nuevo Land of the Giants
Una de las historias más interesantes de la Route 66 contemporánea está ocurriendo en Tulsa. El Meadow Gold District se transformó deliberadamente en un Land of the Giants, recuperando la estética de las figuras de fibra de vidrio de los años 60. El grupo incluye actualmente a Buck Atom, un space cowboy de unos 6,5 metros; Stella Atom, su compañera espacial de 5,7 metros; Meadow Gold Mack, un leñador de aproximadamente 6 metros; Cowboy Bob, músico gigante, y Rosie the Riveter.

Buck Atom fue el punto de partida. Está frente a Buck Atom’s Cosmic Curios on 66, instalado dentro de una antigua estación de servicio de los años 50. El éxito de la figura llevó a sumar otros personajes hasta convertir varias cuadras de la antigua carretera en una nueva concentración de roadside giants. Tulsa demuestra algo importante: las giant things no son únicamente nostalgia; vuelven a utilizarse como herramientas de revitalización urbana y turística.

Golden Driller: 23 metros de petróleo
También en Tulsa se encuentra el espectacular Golden Driller. Tiene 23 metros y pesa alrededor de 19 toneladas. Fue creado para la International Petroleum Exposition y quedó instalado permanentemente en 1966 junto al recinto ferial de Tulsa. No es un Muffler Man, pero visualmente pertenece perfectamente al universo de las cosas gigantes.
El surtidor de gasolina más alto
En Sapulpa, el Heart of Route 66 Auto Museum es fácil de identificar antes de llegar. Hay que buscar el surtidor de gasolina más alto del mundo. La gigantesca reproducción funciona como faro del museo, cuya colección incluye automóviles históricos, motocicletas y objetos vinculados con la carretera.

POPS: una botella de 20 metros
En Arcadia, uno de los gigantes modernos más logrados aprovecha incluso el número de la carretera. Delante de POPS hay una botella de gaseosa de 20 metros de altura, construida con acero y luces LED. Por la noche cambia de color y se convierte en una gigantesca escultura luminosa. A diferencia de los Muffler Men antiguos, POPS abrió en 2007. Es otro ejemplo de cómo la estética de la Mother Road sigue produciendo nuevos íconos.


Texas: cowboys y esculturas a escala texana
En Texas era prácticamente inevitable que la tradición de las cosas gigantes se expresara a través de cowboys.

El cowboy del Big Texan
El Big Texan Steak Ranch nació junto a la Route 66 en Amarillo en 1960. Desde sus comienzos estuvo identificado por un gigantesco cowboy de neón de unos 60 pies que saludaba a los automovilistas. Cuando la Interstate 40 desvió el tránsito, restaurante y cowboy se mudaron a su emplazamiento actual. Aunque hoy quede junto a la interestatal y no directamente sobre el viejo pavimento, continúa formando parte de la iconografía clásica de la Route 66. El enorme cowboy, el restaurante amarillo y el famoso desafío del steak de 72 onzas convierten la parada en una experiencia de roadside Americana completa.

2nd Amendment Cowboy
Amarillo conserva además el 2nd Amendment Cowboy, otro enorme personaje occidental utilizado originalmente para llamar la atención de los automovilistas. Actualmente se encuentra junto al Cadillac RV Park y sigue siendo una de las curiosidades promocionadas por el turismo local. Y unos kilómetros más allá espera Cadillac Ranch: no es propiamente una “giant thing”, pero sí una de las grandes obras de roadside art de la ruta, con diez Cadillacs enterrados de punta en el terreno y cubiertos constantemente por nuevas capas de pintura.
Nuevo México: gigantes con estética del Oeste
Nuevo México tiene menos figuras gigantes que Illinois u Oklahoma, pero conserva algunos excelentes ejemplos de la estética publicitaria de mediados del siglo XX.

Cowboy Muffler Man de Gallup
En Gallup, un clásico cowboy de fibra de vidrio vigila actualmente John’s Used Cars, sobre Coal Avenue, muy cerca del corredor histórico. Visit Gallup lo incluye específicamente entre sus principales roadside attractions de la Route 66. Gallup es además especialmente interesante porque el paisaje urbano está lleno de otras formas de arte monumental: grandes esculturas, cerámicas sobredimensionadas, figuras kachina, murales y automóviles suspendidos. La búsqueda del gigante puede integrarse perfectamente con un recorrido por el extraordinario neón histórico de la ciudad.
Arizona: una cabeza verde y un leñador gigante
Arizona ofrece dos paradas especialmente buenas para quienes coleccionan estas rarezas.

Giganticus Headicus
A unos kilómetros al este de Kingman, en Antares Point, aparece una enorme cabeza verde de aspecto tiki. Se llama Giganticus Headicus y mide alrededor de 14 pies —4,3 metros—. Fue creada por el artista local Gregg Arnold y hoy preside un pequeño jardín de esculturas junto a una antigua estación de servicio de los años 60. Tiene exactamente el espíritu de la mejor Route 66: es inexplicable, innecesaria y absolutamente imposible de ignorar.
El Lumberjack de Flagstaff
En Flagstaff sobrevive otro miembro histórico de la familia Muffler Man. El Lumberjack Muffler Man se encuentra en el campus de Northern Arizona University y sostiene una enorme hacha, convertido en representación del leñador que identifica a los equipos deportivos de la universidad. La Oficina de Turismo de Arizona lo incluye entre las principales rarezas de la Route 66 estatal. Arizona suma además nuevas extravagancias, como los dinosaurios de Meteor City’s Dino Drive-Thru, donde una treintena de grandes figuras se incorporaron al renacido complejo de carretera.


California: cuando el gigante se convierte en arte popular
Al acercarse al Pacífico disminuye la densidad de Muffler Men directamente sobre la carretera, pero no desaparece el gusto por la desmesura.
Elmer’s Bottle Tree Ranch
Entre Barstow y Victorville, en Oro Grande, se encuentra una de las instalaciones más singulares de toda la Route 66. Elmer’s Bottle Tree Ranch no es un único objeto gigante. Es algo quizá todavía más extraño: un bosque de más de 200 árboles metálicos cubiertos con más de mil botellas de vidrio, además de antiguos carteles, piezas de vehículos, juguetes y objetos encontrados en el desierto.

Elmer Long comenzó a construirlos alrededor del año 2000 utilizando las botellas que había coleccionado con su padre. Cuando el sol atraviesa centenares de vidrios de distintos colores, el conjunto se convierte en una de las imágenes más surrealistas de la carretera. Long murió en 2019, pero el sitio continúa mantenido por su familia y permanece como una galería de arte popular al aire libre. Es un buen punto final para entender cómo evolucionó la tradición: de las esculturas publicitarias fabricadas en serie a obras completamente personales.
¿Cuáles son los gigantes imprescindibles?
Si no se dispone de tiempo para detenerse en todos, hay un núcleo que permite entender prácticamente toda la historia del fenómeno.
Gemini Giant, en Wilmington, representa la era espacial y el Muffler Man clásico.
American Giants Museum, en Atlanta, permite comprender su historia industrial.
Paul Bunyon Hot Dog, también en Atlanta, muestra cómo el mismo molde podía convertirse en cualquier tipo de publicidad.
Blue Whale of Catoosa representa las grandes creaciones artesanales.
Land of the Giants de Tulsa muestra el renacimiento contemporáneo.
POPS, en Arcadia, demuestra que todavía se pueden crear nuevos iconos.
Giganticus Headicus, en Arizona, representa el absurdo puro de la Mother Road.
Y Bottle Tree Ranch, en California, lleva el concepto hacia el arte popular.
No existe una única Route 66 para introducir en el GPS
Este punto es fundamental. La Route 66 dejó de existir oficialmente como carretera federal en 1985. Por eso no puede esperarse que Google Maps trace automáticamente un único camino histórico entre Chicago y Los Ángeles. Existen distintas alineaciones correspondientes a diferentes décadas.
En algunas ciudades, el trazado de 1926 es diferente del de los años 40 o 50. En otros lugares, partes de la vieja ruta quedaron convertidas en frontage roads, calles urbanas o carreteras locales.
Para un viaje de este tipo conviene utilizar un mapa específicamente dedicado a la Historic Route 66 y marcar previamente cada gigante. Además, algunos se encuentran exactamente sobre la carretera histórica y otros requieren desvíos de pocos kilómetros.
No creer ciegamente en la apelación “World’s Largest”
La exageración es parte de la diversión. Una silla puede ser “la más grande del mundo” y dejar de serlo cuando alguien construye otra todavía mayor. Eso ocurrió con el Route 66 Rocker. También con el gigantesco tenedor de Springfield. Los carteles antiguos pueden conservar el título aunque el récord haya cambiado. Por eso, durante un viaje por la Route 66 es mejor considerar “World’s Largest” como un género turístico antes que como una certificación permanente. Y posiblemente sea más divertido así.
De publicidad kitsch a patrimonio cultural
Lo más interesante de estas figuras es probablemente lo que ocurrió con ellas. Fueron creadas para vender. No buscaban ser arte.
Un Muffler Man quería vender silenciadores, neumáticos, hamburguesas o gasolina. Una botella gigante quería vender refrescos. Un cowboy quería convencer al conductor de que se detuviera a comer. Cuando las interestatales desviaron el tránsito y la Route 66 fue dada de baja, muchas de estas estructuras quedaron abandonadas o fueron destruidas. Décadas después comenzó a suceder exactamente lo contrario. Comunidades enteras empezaron a recaudar dinero para restaurarlas. Los turistas viajaron miles de kilómetros para fotografiarlas. Aparecieron museos dedicados a ellas. Y nuevas generaciones comenzaron a construir gigantes otra vez. La transformación dice mucho sobre la propia Route 66.
El recapitulativo de los principales “giant things” de este a oeste
| Estado | Atracción | Lugar | Qué la hace especial |
|---|---|---|---|
| Illinois | Gemini Giant | Wilmington | Astronauta |
| Illinois | Paul Bunyon Hot Dog | Atlanta | Gigante con un hot dog |
| Illinois | American Giants Museum | Atlanta | Mayor concentración de Muffler Men de la Route 66 |
| Illinois | Railsplitter Covered Wagon | Lincoln | Carreta gigante con Abraham Lincoln |
| Illinois | Giants of Springfield | Springfield | Varias figuras monumentales |
| Illinois | Catsup Bottle | Collinsville | Torre de agua con forma de botella de ketchup |
| Missouri | Route 66 Rocker | Fanning/Cuba | Silla mecedora |
| Missouri | Giant Fork | Springfield | Tenedor de acero |
| Kansas | Big A | Galena | Nuevo Muffler Man |
| Oklahoma | Concrete Totem Pole | Chelsea | Tótem de hormigón |
| Oklahoma | Blue Whale | Catoosa | Ballena |
| Oklahoma | Land of the Giants | Tulsa | Cinco gigantes contemporáneos |
| Oklahoma | Golden Driller | Tulsa | Estatua de 76 pies |
| Oklahoma | Giant Gas Pump | Sapulpa | Surtidor monumental |
| Oklahoma | POPS Bottle | Arcadia | Botella LED |
| Texas | Big Texan Cowboy | Amarillo | Histórico cowboy publicitario |
| Texas | 2nd Amendment Cowboy | Amarillo | Gigante del Oeste |
| Nuevo México | Cowboy Muffler Man | Gallup | Cowboy clásico de fibra de vidrio |
| Arizona | Giganticus Headicus | Antares Point | Cabeza verde |
| Arizona | Lumberjack Muffler Man | Flagstaff | Leñador gigante histórico |
| California | Bottle Tree Ranch | Oro Grande | Más de 200 árboles de botellas |








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