Cada 23 de agosto, el llamado National Cheap Flight Day vuelve a poner el foco sobre las tarifas aéreas. La fecha nació en Estados Unidos y no implica que todas las aerolíneas reduzcan automáticamente sus precios ese día. Sin embargo, coincide con un fenómeno real: el final de la temporada alta del verano boreal y el comienzo de un período en el que la menor demanda puede generar mejores oportunidades para viajar durante septiembre y octubre. Para los pasajeros latinoamericanos, la clave está en saber qué rutas pueden beneficiarse y cómo distinguir una verdadera oferta de una simple campaña comercial.
El próximo 23 de agosto vuelve a celebrarse el National Cheap Flight Day, una fecha que suele presentarse como una especie de Black Friday de los pasajes aéreos. El nombre resulta atractivo: sugiere que existe un día preciso en el calendario en el que conviene sentarse frente a la computadora y comprar los próximos vuelos.
La realidad es bastante más matizada.
El Cheap Flight Day surgió en Estados Unidos a partir de la observación de un patrón estacional. Hacia fines de agosto terminan las vacaciones escolares, disminuyen los viajes familiares y comienza a quedar atrás uno de los períodos de mayor demanda del verano del hemisferio norte. Las aerolíneas necesitan entonces estimular la ocupación de sus aviones durante septiembre y parte del otoño boreal.
Por eso, el 23 de agosto debe interpretarse más como el comienzo simbólico de una temporada de mejores precios que como una jornada de liquidación generalizada.
La propia CheapOair, una de las compañías que contribuyó a popularizar la fecha, señaló este año que sus datos históricos muestran tarifas domésticas estadounidenses aproximadamente 12% inferiores y precios internacionales cerca de 17% más bajos entre fines de agosto y comienzos de septiembre, comparados con los niveles observados anteriormente durante agosto.

No: los pasajes no bajan todos juntos el 23 de agosto
Las aerolíneas no coordinan una reducción general de precios para ese día.
Los valores actuales se determinan mediante sistemas de revenue management que modifican constantemente las tarifas según ocupación, demanda prevista, competencia, disponibilidad de determinadas clases tarifarias, temporada y comportamiento de cada ruta.
Going, compañía especializada en detectar tarifas aéreas económicas, define directamente la idea de que los vuelos son necesariamente más baratos el 23 de agosto como un mito comercial. Puede haber buenas oportunidades alrededor de esa fecha, pero no porque las compañías aéreas hayan establecido un día universal de descuentos.
Incluso CheapAir, que promociona la jornada, advierte que no existe un único “mejor día” para comprar y que fines de agosto y septiembre suelen ser más interesantes como período, independientemente de la fecha exacta.
La diferencia es importante: esperar obligatoriamente hasta el domingo 23 para comprar un pasaje que hoy está a buen precio puede ser contraproducente.
Entonces, ¿por qué aparecen tarifas más bajas?
Porque termina uno de los grandes picos de demanda del año en Estados Unidos, Canadá y Europa.
Las familias vuelven a sus rutinas escolares y laborales, las playas y destinos vacacionales pierden parte de la presión del verano y comienza la llamada temporada intermedia o shoulder season.
Con menos personas obligadas a viajar durante determinadas semanas, las aerolíneas disponen de mayor cantidad de asientos que necesitan vender.
Los datos de Expedia para Estados Unidos confirman que 2026 presenta diferencias estacionales importantes. Según su informe Air Hacks, agosto resulta, en promedio, el mes más económico para los vuelos internacionales comprados por viajeros estadounidenses, con tarifas aproximadamente 29% inferiores a las de diciembre. Octubre y noviembre aparecen además entre los meses con una elevada cantidad de ofertas detectadas por la plataforma.
No significa que todos los destinos sigan exactamente ese comportamiento. Una feria, un congreso, un evento deportivo o un feriado pueden provocar el efecto contrario en una ruta específica.
¿El Cheap Flight Day sirve para viajeros de América Latina?
Sí, pero de manera indirecta y no para todas las rutas.
El concepto nació en Estados Unidos y los datos que lo sustentan corresponden fundamentalmente al mercado norteamericano. Un Buenos Aires-Córdoba, Santiago-Puerto Montt o Bogotá-Cartagena no tiene ningún motivo estructural para bajar de precio simplemente porque sea 23 de agosto.
El calendario turístico de Sudamérica es diferente.
Sin embargo, la fecha puede ser más interesante para latinoamericanos que estén buscando viajar hacia Estados Unidos, Canadá o Europa durante septiembre, octubre y parte de noviembre, cuando buena parte del hemisferio norte entra en temporada intermedia.
En esos casos, la reducción de la demanda en destino puede favorecer no solamente las tarifas aéreas. También pueden aparecer precios más competitivos en hoteles y menor saturación en atractivos turísticos.
Para un argentino que pueda viajar fuera de las vacaciones escolares, por ejemplo, septiembre y octubre pueden ser meses interesantes para observar tarifas hacia ciudades europeas y estadounidenses.
Pero entran en juego otros factores propios del mercado de origen: disponibilidad de vuelos, competencia entre aerolíneas, tipo de cambio, impuestos y calendario argentino.
Una baja internacional no necesariamente se traslada en igual proporción al precio final pagado desde Sudamérica.

Tampoco existe ya el “martes mágico” para comprar
Otro consejo que sobrevive desde hace años sostiene que los vuelos deben comprarse martes o miércoles porque ese día aparecen las tarifas más económicas.
Los sistemas actuales de precios hicieron que esa regla perdiera buena parte de su utilidad.
Google Flights ha señalado que históricamente la diferencia entre comprar un día u otro de la semana resulta muy reducida. En uno de sus análisis, reservar entre martes y jueves apenas representó alrededor de un 1,9% de diferencia respecto del fin de semana. En su análisis posterior para 2025, la ventaja del martes frente al domingo fue solamente del 1,3%.
Los datos, además, cambian según mercado.
Expedia concluyó que para pasajeros estadounidenses el viernes es en 2026 el día promedio más barato para reservar, mientras que para Canadá resulta el lunes y para Reino Unido, el domingo.
La conclusión es bastante clara: no existe un día universal de la semana en el que los pasajes sean siempre más baratos.
Importa más cuándo se vuela que cuándo se hace clic
Donde las estadísticas encuentran diferencias más relevantes es en la fecha elegida para viajar.
Para el mercado estadounidense, Expedia detectó que volar un viernes puede costar hasta un 8% menos que hacerlo un domingo en determinadas categorías de viajes, mientras que en vuelos domésticos estadounidenses el martes registra tarifas medias hasta 14% inferiores al domingo.
Google también encontró históricamente una ventaja para los vuelos de comienzos y mediados de semana frente al fin de semana.
Aquí vuelve a ser fundamental no trasladar automáticamente los porcentajes a América Latina, pero sí conservar el principio: tener flexibilidad para cambiar uno o dos días la salida suele resultar más efectivo que esperar un supuesto día mágico para comprar.
Cómo aprovechar el 23 de agosto sin caer en el marketing
El Cheap Flight Day puede servir como recordatorio para empezar a buscar, comparar y activar alertas.
Para encontrar oportunidades reales conviene mirar varias fechas alrededor del viaje, utilizar calendarios de tarifas y comprobar aeropuertos alternativos cuando sean razonables.
También hay que comparar el precio final y no únicamente la tarifa anunciada. Una low cost aparentemente mucho más económica puede dejar de serlo después de sumar equipaje, selección de asiento, check-in, comidas y traslado desde un aeropuerto secundario.
Otro recurso especialmente útil son las alertas de precios. Los buscadores actuales permiten seguir una ruta y recibir una notificación cuando la tarifa baja, evitando realizar búsquedas manuales todos los días.
Y si aparece un precio claramente inferior al habitual para una ruta conocida, no siempre conviene esperar hasta el 23.
Las tarifas aéreas son dinámicas y una clase económica barata puede agotarse en cuestión de horas.
Septiembre y octubre: la verdadera oportunidad detrás de la fecha
La parte más interesante del Cheap Flight Day probablemente no sea el “día”, sino lo que viene después.
Finales de agosto marca la transición hacia una etapa en la que muchos destinos del hemisferio norte combinan menor demanda, temperaturas todavía agradables y menos visitantes.
Ciudades europeas, destinos de Estados Unidos y algunos centros turísticos mediterráneos pueden resultar particularmente interesantes en septiembre y octubre.
Para el viajero latinoamericano que dispone de flexibilidad, la ecuación puede mejorar por dos lados: pasajes potencialmente más competitivos y costos terrestres inferiores a los de julio y comienzos de agosto.
Además, viajar fuera del máximo estival permite evitar algunas de las concentraciones que afectan actualmente a grandes destinos europeos.
Travel Tuesday, el otro “día de descuentos”
El calendario comercial tiene otra fecha vinculada con los viajes: Travel Tuesday, el martes posterior al Black Friday y al Cyber Monday.
A diferencia del fenómeno estacional de agosto, Travel Tuesday funciona más claramente como una campaña promocional en la que aerolíneas, hoteles, cruceros, agencias y plataformas publican ofertas para estimular las reservas.
También allí vale la misma regla: una etiqueta promocional no garantiza automáticamente el mejor precio del año.
El viajero debería conocer de antemano cuál es el valor normal de la ruta para saber si el descuento es real.
Cinco reglas más útiles que esperar el Cheap Flight Day
Para quien quiera aprovechar la temporada que comienza alrededor del 23 de agosto, hay estrategias más consistentes que limitarse a una fecha concreta:
- Activar alertas con varias semanas de anticipación y conocer el precio habitual de la ruta.
- Probar fechas flexibles, especialmente saliendo uno o dos días antes o después.
- Comparar el costo total, incluyendo equipaje, asiento, comidas y traslado aeroportuario.
- Revisar aeropuertos cercanos y vuelos con escala: Google ha encontrado históricamente diferencias importantes entre vuelos directos y conexiones.
- Aprovechar la temporada intermedia, que puede producir ahorros también en alojamiento, alquiler de autos y actividades.
Un día simbólico para una tendencia real
El National Cheap Flight Day tiene, por lo tanto, una base real y una interpretación exagerada.
Es real que hacia finales de agosto termina el gran ciclo de viajes familiares del verano estadounidense y comienza un período más favorable para determinados mercados. CheapOair calcula que en años anteriores las tarifas observadas después de la fecha fueron aproximadamente 12% inferiores en vuelos domésticos y 17% en internacionales respecto de comienzos de agosto.
Lo que no existe es una orden general para que todas las aerolíneas del planeta bajen sus precios el 23 de agosto.
Para quienes viajan desde América Latina, la mejor manera de aprovechar la fecha es usarla como punto de partida para buscar viajes de temporada baja hacia el hemisferio norte, comparar precios y mantener cierta flexibilidad.
El vuelo realmente barato puede aparecer el 23. Pero también el 21, el 29 de agosto o cualquier martes de octubre.








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