The Whale: así será el museo dedicado a las ballenas que abrirá en 2027 en Noruega, frente al océano Ártico

En Andenes, en la isla noruega de Andøya, avanza la construcción de The Whale, un nuevo centro dedicado a las ballenas que combinará ciencia, arte, arquitectura y observación de fauna. El edificio, diseñado por Dorte Mandrup, tendrá un techo transitable frente al mar y abrirá en junio de 2027 en uno de los pocos destinos europeos donde es posible realizar avistajes de cetáceos durante todo el año.

En el extremo norte de la isla de Andøya, frente a las aguas abiertas del mar de Noruega, una gran estructura curva empieza a integrarse con las rocas de la costa. No busca representar literalmente una ballena, pero su silueta recuerda a un lomo o una cola que emerge del paisaje. Se llama The Whale y está llamado a convertirse en una de las grandes novedades turísticas y culturales del norte de Noruega en 2027.

El proyecto se construye en Andenes, localidad del archipiélago de Vesterålen situada al norte del círculo polar ártico y reconocida desde hace décadas como uno de los principales puntos europeos para observar ballenas en libertad. El centro anuncia su inauguración para el 3 de junio de 2027, mientras que una sección institucional especifica que la apertura regular al público comenzará el 4 de junio. Las entradas saldrán a la venta durante el otoño europeo de 2026.

No será únicamente un museo. The Whale se presenta como un centro internacional de conocimiento y experiencias que utilizará ciencia, arte, sonido, objetos naturales, instalaciones audiovisuales y el propio paisaje para explicar cómo viven las ballenas, cómo se comunican, qué rutas siguen, cuál es su función dentro de los océanos y cómo evolucionó a lo largo del tiempo la relación de los seres humanos con estos animales.

Un museo construido donde están las ballenas

La elección de Andenes no es casual. Frente a la costa occidental de Andøya se encuentra Bleiksdjupet o Bleik Canyon, un profundo cañón submarino que se aproxima extraordinariamente a tierra. Las aguas ricas en nutrientes que ascienden desde las profundidades favorecen una elevada productividad marina y atraen a diferentes especies de cetáceos.

El cañón llega hasta unos 10 kilómetros de la costa, una proximidad poco habitual que permite a las embarcaciones alcanzar rápidamente aguas profundas. Por esa razón, la observación comercial de ballenas comenzó aquí a finales de la década de 1980 y Andøya se consolidó como uno de los destinos más fiables del norte europeo para este tipo de excursiones.

El cachalote es una de las especies características de la zona y puede encontrarse a lo largo del año. Durante diferentes épocas también pueden aparecer orcas, ballenas jorobadas, rorcuales comunes, calderones, marsopas y distintas especies de delfines.

Esto permitirá una combinación poco habitual: recorrer por la mañana un centro que explica la biología y el comportamiento de las ballenas y, en la misma jornada, embarcarse para buscarlas en su ambiente natural.

Un edificio que parece levantarse desde la costa

El diseño pertenece al estudio de la arquitecta danesa Dorte Mandrup, ganador del concurso internacional convocado en 2019. Las obras comenzaron en junio de 2025 y avanzan con la apertura prevista para el verano boreal de 2027.

La pieza central de la arquitectura es una gran cubierta parabólica de hormigón que toca el terreno en tres puntos. Esa solución estructural permite crear bajo ella una amplia sala interior prácticamente libre de columnas y, al mismo tiempo, reducir la acumulación de nieve y la exposición a los fuertes vientos de esta costa.

El techo estará cubierto con piedras naturales sin pulir procedentes de la región. No será únicamente una cubierta: visitantes y residentes podrán caminar sobre él hasta alcanzar un mirador abierto hacia el mar, las montañas y el archipiélago.

Desde allí, la experiencia cambiará según la época del año. Durante el verano será posible contemplar el sol de medianoche reflejado sobre el océano; en los meses oscuros, el mismo techo funcionará como punto de observación del cielo y, cuando las condiciones acompañen, de las auroras boreales.

Grandes superficies de vidrio conectarán las exposiciones con el paisaje exterior. La idea es que el visitante nunca pierda completamente de vista el lugar en el que se encuentra: un territorio donde el océano real comienza apenas unos metros más allá de las salas.

De una ballena a escala real a un mundo de sonidos submarinos

El recorrido interior tampoco seguirá la estructura convencional de una colección de vitrinas.

Una de las primeras instalaciones será The First Encounter, donde una ballena reproducida a escala real permitirá percibir físicamente sus dimensiones y conocer aspectos de su comportamiento, comunicación y organización social.

Otra sección presentará una familia de cinco orcas reproducidas a tamaño natural en esculturas de madera, inspiradas en ejemplares conocidos de las aguas noruegas. Los visitantes podrán desplazarse entre ellas e incluso tocar sus superficies, buscando generar una percepción mucho más corporal de la escala de estos animales.

La Species Gallery abordará las cerca de 90 especies modernas de cetáceos y sus aproximadamente 50 millones de años de evolución desde mamíferos terrestres hasta animales completamente adaptados al océano.

Huesos, barbas y anatomía de gigantes

Una de las áreas más singulares será Under the Skin, dedicada a la anatomía.

Habrá cráneos, costillas monumentales, barbas suspendidas, material biológico conservado y otros elementos que permitirán comparar la estructura corporal de los cetáceos con la de los seres humanos y otros mamíferos.

El objetivo no será presentar los esqueletos simplemente como objetos espectaculares. La exposición utilizará estos materiales para explicar cómo un mamífero puede respirar aire y, sin embargo, pasar buena parte de su vida sumergido, soportar enormes presiones y realizar inmersiones a profundidades inaccesibles para las personas.

Los cachalotes que frecuentan Andøya son un ejemplo particularmente extremo: pueden descender a más de 1.000 metros para buscar alimento y permanecer largos períodos bajo el agua antes de regresar a la superficie.

Cómo se siente estar bajo el océano

La tecnología tendrá un papel importante, aunque no será presentada como un fin en sí mismo.

En Below the Surface, una experiencia envolvente recreará el mundo submarino y mostrará ballenas alimentándose de krill, persiguiendo calamares o peces, amamantando a sus crías y descendiendo hacia las profundidades.

La sección Soundscape estará dedicada al sonido. En un espacio oscuro y multisensorial podrán escucharse frecuencias, llamadas y vocalizaciones que los cetáceos utilizan para orientarse y comunicarse bajo el agua. Algunas son tan graves que se perciben físicamente; otras alcanzan frecuencias próximas a los límites de la audición humana.

El recorrido buscará así que la visita no dependa únicamente de la vista. Escala, sonido, oscuridad y vibración servirán para aproximarse a un mundo que los humanos normalmente observan solo desde la superficie.

También habrá lugar para la historia incómoda de la caza

The Whale no presentará la relación entre personas y cetáceos como una historia exclusivamente armoniosa.

La sección Library of Relations analizará cómo las ballenas fueron consideradas sucesivamente monstruos, divinidades, alimentos, materias primas, inspiración artística y símbolos de conservación. También abordará la explotación industrial y la caza que llevó a algunas poblaciones al borde del colapso.

Otra instalación, denominada Horizons, cambiará deliberadamente la perspectiva cartográfica. En lugar de presentar continentes separados por océanos, mostrará el mar como una gran superficie interconectada y superpondrá las rutas migratorias de las ballenas con navegación comercial y otras actividades humanas.

El objetivo general del centro es utilizar ese conocimiento para plantear cuestiones contemporáneas relacionadas con contaminación, ruido submarino, pesca, tráfico marítimo, cambio climático y conservación de los océanos.

Un mirador que podrá utilizarse incluso fuera del museo

El proyecto no termina en el edificio. Alrededor se crearán senderos, plataformas y puntos panorámicos, y una pasarela sobre el rompeolas permitirá llegar hasta el pequeño islote rocoso de Ravnholmen. Tanto esos espacios exteriores como la cubierta transitable están pensados como parte del paisaje público de Andenes.

The Whale tendrá también cafetería, restaurante y tienda. El área gastronómica contará con grandes ventanales orientados hacia el océano y utilizará productos de temporada y sabores del norte noruego.

Muy cerca se levanta además el faro de Andenes, que funciona desde 1859 y completa un conjunto costero en el que arquitectura contemporánea, patrimonio marítimo y naturaleza quedarán reunidos en una misma caminata.

Cuándo viajar: ballenas, sol de medianoche o auroras

The Whale será un atractivo de todo el año, y precisamente esa característica permite pensar viajes muy diferentes.

Entre fines de mayo y julio, Vesterålen vive la temporada del sol de medianoche. En verano hay muchas horas de luz, mejores condiciones generales para actividades al aire libre y es habitual encontrar cachalotes en las aguas profundas frente a Andøya.

El otoño y el invierno ofrecen una experiencia opuesta: pocas horas de luz, nieve, paisajes árticos y posibilidades de observar auroras boreales. Los cetáceos continúan presentes y las aguas del norte de Noruega pueden recibir orcas y jorobadas estacionalmente, además de los cachalotes que frecuentan la zona durante todo el año.

Para quien viaje específicamente por la inauguración de junio de 2027, la ventaja será poder combinar el estreno del museo con largas jornadas de luz y la temporada del sol de medianoche.

Cómo llegar hasta Andenes

Llegar a The Whale también forma parte del viaje.

En avión: Widerøe conecta directamente Andøya con Tromsø y Bodø. El aeropuerto de Andenes está muy próximo a la localidad. Durante el verano existen además conexiones directas estacionales desde Oslo, mientras que el aeropuerto de Harstad/Narvik-Evenes se encuentra aproximadamente a dos horas por carretera.

Por mar: Hurtigruten realiza escalas durante todo el año en Risøyhamn, al sur de Andøya. En verano funciona además un ferry diario entre Gryllefjord, en Senja, y Andenes, una opción especialmente atractiva para quienes organizan un circuito por Tromsø, Senja y Vesterålen.

En bus: existen servicios desde Sortland, Narvik y las islas Lofoten.

En auto: Andøya tiene una de las Rutas Escénicas Nacionales de Noruega. El trazado recorre 58 kilómetros de la costa occidental entre Andenes y Bjørnskinn, atravesando playas, montañas y pequeños asentamientos. También puede hacerse en bicicleta, ya que no presenta grandes desniveles.

Qué sumar a un viaje a Andøya

El museo justifica dedicar tiempo adicional a la isla. A pocos kilómetros de Andenes está Bleik, con una extensa playa de arena blanca y vistas hacia la característica isla de Bleiksøya. En verano es posible combinar el viaje con observación de aves y frailecillos; en invierno, las playas oscuras y abiertas hacia el norte ofrecen escenarios para buscar auroras.

La isla alberga además Andøya Space, uno de los centros aeroespaciales más importantes de Noruega. Su centro de visitantes Spaceship Aurora permite conocer la investigación atmosférica, los cohetes científicos y las auroras boreales mediante experiencias interactivas.

Para quienes dispongan de automóvil, la Ruta Escénica de Andøya puede integrarse con Vesterålen, Senja y Lofoten y convertir la visita a The Whale en parte de un itinerario más amplio por el norte noruego.

Entradas: a la venta durante el otoño de 2026

A agosto de 2026 todavía no se publicaron los precios de acceso. La organización informa que la venta de entradas comenzará durante el otoño boreal de este año, por lo que quienes quieran estar entre los primeros visitantes deberán seguir la actualización del sistema oficial de reservas.

También se ofrecerán diferentes productos y paquetes, aunque los detalles todavía no fueron anunciados.

Hay una pequeña diferencia entre las fechas publicadas por la propia institución: la portada y la página de reservas señalan el 3 de junio de 2027 como apertura de The Whale, mientras que la sección dedicada específicamente al contenido y la página institucional indican 4 de junio como apertura al público. Para organizar vuelos y alojamiento conviene, por lo tanto, esperar la confirmación final del calendario de entradas.

Una razón nueva para viajar al norte de Noruega

Andenes ya era un destino de ballenas antes de que existiera el proyecto. The Whale intenta invertir esa relación: no construir un museo que necesite crear artificialmente su contexto, sino instalarlo precisamente donde aquello que explica continúa sucediendo afuera.

Desde sus ventanales se podrá observar el océano. Desde el techo, buscar un soplo sobre el horizonte. Y unos kilómetros mar adentro será posible encontrarse con los mismos animales cuya anatomía, evolución, sonidos y migraciones se explican en las salas.

La inauguración de 2027 sumará así un nuevo atractivo a una región que combina vida silvestre, paisajes árticos, arquitectura contemporánea y viajes de naturaleza. The Whale aspira a que la experiencia no termine cuando el visitante sale del museo: en Andenes, basta volver la mirada hacia el mar para continuarla.