Mirador Obelisco Store, una nueva tienda oficial con recuerdos y cafetería a pasos del Obelisco de Buenos Aires

El nuevo Mirador Obelisco Store abrió a pocos metros del monumento porteño y funcionará como punto de venta presencial de tickets, centro de información turística, cafetería y tienda de productos oficiales. La propuesta amplía los servicios de un atractivo que recibió más de 45.000 visitantes durante sus primeros nueve meses de funcionamiento.

El Mirador Obelisco incorporó un nuevo espacio destinado a completar la experiencia de quienes llegan al centro de Buenos Aires para conocer uno de los monumentos más representativos de la ciudad. Se trata del Mirador Obelisco Store, una tienda oficial ubicada a unos 50 metros del atractivo, en el cruce de Cerrito y Diagonal Norte.

El local permitirá comprar entradas de manera presencial, acceder a información turística, adquirir productos vinculados con el Obelisco y hacer una pausa en su cafetería. Hasta esta apertura, la venta de tickets para subir al mirador se realizaba principalmente por internet.

La inauguración representa una nueva etapa para el proyecto turístico que comenzó en noviembre de 2025, cuando el Obelisco abrió regularmente su interior y su mirador al público después de casi nueve décadas. Desde entonces, más de 45.000 personas realizaron el ascenso hasta las cuatro ventanas ubicadas en la cúspide.

Una tienda oficial a metros del Obelisco

El Mirador Obelisco Store funciona en el inmueble donde históricamente estuvo instalado el Centro de Monitoreo Urbano, sobre Cerrito y Diagonal Norte. Las tareas de vigilancia continuarán desde otro centro operativo, por lo que la transformación del edificio no implica una reducción de los dispositivos de seguridad de la zona.

Su ubicación permite encontrar el espacio con facilidad antes o después de la visita. Desde allí se llega caminando en pocos minutos hasta la entrada del Obelisco, situada en la Plaza de la República, en la intersección de las avenidas 9 de Julio y Corrientes.

La principal novedad es la incorporación de una boletería presencial. Los visitantes que no hayan comprado su entrada en línea podrán consultar la disponibilidad de turnos y adquirirla directamente en el local, siempre que queden cupos para la fecha y el horario elegidos.

La venta digital continúa disponible en la página oficial del Mirador Obelisco. Debido a la capacidad limitada del ascensor y del espacio superior, sigue siendo recomendable reservar con anticipación, especialmente durante los fines de semana, los feriados y las vacaciones.

Recuerdos personalizados y productos oficiales

La tienda ofrecerá merchandising desarrollado específicamente alrededor de la imagen del Obelisco. El objetivo es que los visitantes puedan encontrar recuerdos oficiales vinculados con el monumento y con la identidad de Buenos Aires, sin depender exclusivamente de los comercios de souvenirs distribuidos por el microcentro.

Uno de los servicios anunciados es una máquina de grabado para personalizar los productos con nombres, fechas o mensajes. De esta manera, una visita por un cumpleaños, un aniversario o un primer viaje a Buenos Aires podrá quedar registrada en un objeto preparado en el momento.

El espacio contará también con una cafetería y un área de información turística. Allí se podrán consultar otros lugares para conocer en los alrededores, alternativas de transporte y propuestas para continuar el recorrido por el centro porteño.

Cómo es la subida al Mirador Obelisco

La experiencia comienza en el interior del monumento. Después de subir ocho escalones, los visitantes ingresan en un ascensor especialmente diseñado para adaptarse a la estructura sin modificar su configuración original.

El elevador posee un lateral vidriado, tiene capacidad máxima para cuatro personas y demora aproximadamente un minuto en alcanzar el nivel situado a 55 metros. Desde allí todavía deben subirse 35 peldaños por una escalera caracol hasta llegar a la cúspide.

La visita completa dura cerca de 20 minutos. En la parte superior, cuatro ventanas orientadas hacia los puntos cardinales ofrecen distintas perspectivas del centro de Buenos Aires. Desde allí pueden observarse el trazado de la avenida 9 de Julio, la avenida Corrientes, el Teatro Colón, las cúpulas del microcentro y, en jornadas despejadas, sectores más alejados de la ciudad.

El recorrido incluye una narración sobre la historia, la arquitectura y el significado cultural del monumento. El objetivo es que el ascenso no se limite a una vista panorámica, sino que permita conocer el interior de una construcción que durante décadas permaneció cerrada al público general.

Una nota sobre la experiencia de subir al Mirador del Obelisco de Buenos Aires, haciendo clic aquí.

Horarios y entradas

El Mirador Obelisco y su nueva tienda oficial funcionan todos los días, de 9 a 21. Los horarios pueden alterarse por cuestiones operativas, manifestaciones, tormentas, vientos fuertes u otras situaciones que afecten la seguridad. En esos casos, las visitas pueden reprogramarse o reembolsarse.

Los valores publicados actualmente son:

  • Residentes argentinos: entrada general de $18.000.
  • Jubilados y niños de 4 a 11 años residentes: $14.500.
  • No residentes: entrada general de $36.000.
  • Niños de 4 a 11 años no residentes: $29.000.

La edad mínima para realizar la experiencia es de cuatro años. Los precios pueden modificarse, por lo que deben comprobarse nuevamente antes de la compra.

Aunque la nueva tienda permite adquirir tickets presencialmente, los cupos son reducidos. Elegir un turno por internet sigue siendo la alternativa más segura para quienes organizan la visita como parte de un itinerario o disponen de poco tiempo en Buenos Aires.

Un aspecto importante sobre la accesibilidad

La instalación del ascensor redujo considerablemente el esfuerzo que antiguamente suponía llegar a la parte superior por la estrecha escalera interna. Sin embargo, la experiencia no es completamente accesible.

Para ingresar al elevador hay que subir ocho escalones y, al finalizar el trayecto mecánico, quedan 35 peldaños de una escalera caracol. Por limitaciones técnicas y de seguridad, el mirador no puede recibir actualmente a personas usuarias de sillas de ruedas ni a visitantes con movilidad muy reducida.

La información oficial anticipa una futura propuesta de realidad virtual para acercar la experiencia y la historia del monumento a quienes no puedan completar el ascenso. Antes de comprar la entrada, las personas con problemas cardíacos, respiratorios, de equilibrio o movilidad deberían consultar si el recorrido resulta adecuado para su situación.

Nuestros consejos para organizar la visita

Conviene llegar al menos 15 minutos antes del horario reservado y llevar el ticket digital o impreso junto con un documento de identidad. Quienes compren una tarifa para residentes deberán acreditar esa condición.

El calzado cómodo es importante por los escalones y por las dimensiones reducidas del tramo final. No resulta conveniente llevar equipaje, mochilas voluminosas ni objetos que dificulten el movimiento dentro del ascensor y de la escalera.

El atardecer puede ofrecer una iluminación especialmente atractiva, pero también concentra una parte importante de la demanda. Las visitas matutinas suelen ser una alternativa para quienes prefieren menor circulación en el centro y vistas con buena luminosidad sobre las avenidas.

Como la actividad depende de las condiciones meteorológicas, es recomendable revisar el pronóstico y las comunicaciones oficiales antes de salir. Una tormenta o un viento intenso pueden obligar a interrumpir temporalmente los ascensos.

Qué conocer alrededor del Obelisco

La ubicación permite integrar la experiencia con varios de los principales atractivos porteños. El Teatro Colón está a pocas cuadras y ofrece visitas guiadas por sus salones y su sala principal. La avenida Corrientes concentra teatros, librerías, pizzerías y cafés, mientras que la Diagonal Norte conduce hacia la Plaza de Mayo.

También pueden sumarse el Palacio de Tribunales, la Plaza Lavalle, la Catedral Metropolitana, el Cabildo y la Manzana de las Luces. Para una mirada diferente sobre la ciudad, la visita puede combinarse con el bus turístico o con un recorrido por las cúpulas y edificios históricos del microcentro.

La cafetería y el espacio de información del nuevo Store apuntan precisamente a facilitar esas conexiones, de modo que el Mirador Obelisco funcione como punto de partida o cierre de una jornada por el centro porteño.

Un símbolo de 90 años que cambia su relación con el público

Diseñado por el arquitecto Alberto Prebisch, el Obelisco fue inaugurado el 23 de mayo de 1936 para conmemorar los 400 años de la primera fundación de Buenos Aires. Tiene 67,5 metros de altura y ocupa el lugar donde estuvo la iglesia de San Nicolás de Bari, en cuya torre se izó por primera vez la bandera argentina en la ciudad.

En 2026 cumplió 90 años, convertido en escenario de celebraciones deportivas, acontecimientos políticos, campañas públicas, espectáculos y encuentros ciudadanos. La apertura del mirador modificó una característica histórica: el monumento dejó de ser únicamente un objeto contemplado desde la calle para convertirse también en un espacio visitable.

La nueva tienda profundiza esa transformación. A la vista desde la cúspide se suman ahora servicios de información, gastronomía, recuerdos y venta presencial de entradas. El Obelisco continúa siendo una de las fotografías inevitables de Buenos Aires, pero también busca consolidarse como una experiencia turística completa.