Argentina busca seducir a turistas e inversores con dos cambios clave: ciudadanía por inversión y Tax Free digital

La Argentina avanza con dos medidas orientadas a captar divisas: un régimen de ciudadanía argentina para extranjeros que realicen inversiones relevantes y un nuevo sistema digital de reintegro del IVA para turistas internacionales. Una apunta a atraer capital de largo plazo; la otra, a mejorar la experiencia de compra de quienes visitan el país.

Argentina busca reforzar su atractivo internacional con dos cambios de fuerte impacto económico y turístico. Por un lado, el Gobierno avanza en la puesta en marcha de un régimen de ciudadanía por inversión, una modalidad conocida en el mundo como “Golden Passport”, que permitirá a extranjeros solicitar la ciudadanía argentina si acreditan una inversión relevante en el país. Por otro, ya comenzó a implementarse un sistema digital de Tax Free para turistas internacionales, destinado a simplificar el reintegro del IVA en compras de bienes nacionales.

Las dos medidas apuntan a públicos distintos, pero forman parte de una misma estrategia: facilitar el ingreso de divisas, mejorar la competitividad del país frente a otros destinos y reducir trabas administrativas para quienes llegan desde el exterior. En un caso, el objetivo son inversores con capacidad de aportar capital a sectores considerados estratégicos; en el otro, visitantes que viajan por turismo y pueden aumentar su gasto en comercios locales si el proceso de devolución impositiva resulta más simple y rápido.

Ciudadanía por inversión: el nuevo “pasaporte dorado” argentino

El cambio más llamativo es el nuevo régimen de ciudadanía por inversión. El Decreto 524/2025 estableció que las personas extranjeras que realicen una inversión relevante en Argentina podrán solicitar la ciudadanía argentina ante la Agencia de Programas de Ciudadanía por Inversión, un organismo que actuará en el ámbito del Ministerio de Economía.

La medida se apoya en una modificación previa de la Ley de Ciudadanía, introducida por el Decreto 366/2025, que habilitó la naturalización de extranjeros que acrediten inversiones relevantes “cualquiera sea el tiempo de su residencia”. Esto marca una diferencia con el camino tradicional, que en términos generales exige residencia previa antes de solicitar la ciudadanía.

El programa todavía no está plenamente operativo. El punto central que falta definir es qué se considerará una “inversión relevante”. El Ministerio de Economía deberá establecer los montos, sectores, instrumentos y condiciones que permitirán acceder al régimen. Hasta que esa reglamentación fina no esté publicada, no hay un proceso de aplicación abierto ni un umbral oficial de inversión confirmado.

Aun así, el anuncio ya despertó interés en el mercado internacional de migración por inversión. Firmas especializadas estiman que Argentina podría competir con programas similares de otras regiones si ofrece un esquema de aprobación rápido, costos relativamente accesibles y la posibilidad de obtener una ciudadanía con alta movilidad internacional. Entre los sectores mencionados como posibles destinos del capital aparecen tecnología, energía renovable, turismo, negocios locales, bonos o incluso bienes raíces, aunque ninguno de esos rubros puede considerarse confirmado hasta que el Gobierno publique la normativa complementaria.

Un trámite con controles de seguridad

El régimen no funcionará como una concesión automática. Según el decreto, la Agencia de Programas de Ciudadanía por Inversión deberá evaluar si el solicitante cumple con los requisitos y si la inversión califica como relevante. Luego pedirá informes a distintos organismos del Estado, entre ellos Seguridad, la Unidad de Información Financiera, el Registro Nacional de Reincidencia, RENAPER y la SIDE, para determinar si el otorgamiento de la ciudadanía podría representar un riesgo para la seguridad nacional o para los intereses del país.

Una vez elaborado ese informe, la Dirección Nacional de Migraciones tendrá 30 días hábiles para resolver si aprueba o rechaza la solicitud. Ese plazo comenzará a correr desde la recepción del informe de la Agencia, no necesariamente desde la presentación inicial del inversor.

Para Argentina, el régimen podría convertirse en una herramienta de captación de capitales si logra ofrecer reglas claras, controles confiables y una implementación administrativa ágil. Para los inversores, el interés estará puesto en el costo final, los sectores habilitados, la posibilidad de incluir familiares, los tiempos reales de aprobación y el alcance efectivo de los beneficios migratorios.

Tax Free digital: una mejora concreta para turistas

Mientras la ciudadanía por inversión sigue en etapa de definición, el Tax Free digital ya empezó a aplicarse. La Agencia de Recaudación y Control Aduanero implementó un nuevo sistema para que los turistas extranjeros puedan solicitar el reintegro del IVA incluido en compras de bienes gravados de producción nacional realizadas en comercios adheridos.

El beneficio no es nuevo, pero el procedimiento fue modernizado. El esquema anterior dependía más del soporte en papel y de la intervención manual en los puntos de salida. Ahora, el sistema incorpora transmisión online de operaciones, emisión electrónica de cheques de reintegro y validación digital en aeropuertos, puertos y pasos fronterizos habilitados.

Para acceder al beneficio, el turista debe comprar en comercios adheridos al régimen Tax Free, acreditar su condición de visitante extranjero con pasaporte, documento válido o comprobante migratorio, y solicitar la factura o tique factura clase B junto con el cheque de reintegro. Las compras deben corresponder a bienes producidos en Argentina y superar el monto mínimo establecido.

Al salir del país, el viajero debe validar el reintegro en terminales de autogestión, que pueden funcionar mediante aplicaciones móviles, kioscos de autoservicio u otros dispositivos similares. El sistema asigna un circuito de control: si corresponde canal verde, la aprobación queda resuelta en la terminal; si corresponde canal rojo, el turista debe presentarse ante Aduana con la documentación, la tarjeta de embarque y la mercadería comprada.

Menos filas y más trazabilidad

La digitalización busca reducir filas, acelerar el trámite y dar mayor trazabilidad a las operaciones. También permite que la Aduana concentre los controles físicos en los casos que el sistema considere necesarios, en lugar de revisar manualmente todas las solicitudes.

El reintegro puede cobrarse en efectivo, mediante tarjeta de crédito emitida en el exterior o por giro al domicilio, según la modalidad disponible con la empresa adjudicataria del servicio. En la práctica, el objetivo es que el visitante encuentre un proceso más parecido al de otros destinos internacionales donde el Tax Free funciona como incentivo de compras y no como trámite engorroso de último momento.

La implementación fue gradual. Ezeiza fue el primer punto de salida habilitado; luego se sumaron Aeroparque Jorge Newbery y la terminal Buquebus del Puerto de Buenos Aires; y desde julio el sistema se extendió al resto de los puntos previstos, entre ellos Mendoza, Colonia Express, la terminal de cruceros Quinquela Martín y otros pasos con presencia aduanera.

Alojamiento sin IVA, otro incentivo vigente

El Tax Free para compras se suma a un beneficio ya conocido por el turismo receptivo: la devolución del IVA del 21% en servicios de alojamiento para turistas extranjeros. Este reintegro aplica cuando el visitante paga con tarjeta de crédito internacional o mediante transferencia bancaria desde el exterior y puede acreditar su condición de no residente con pasaporte.

En conjunto, la devolución del IVA en hotelería y la modernización del Tax Free en compras fortalecen el posicionamiento de Argentina como destino más competitivo para visitantes internacionales. En un contexto regional donde varios países buscan captar turistas de mayor gasto, simplificar el reintegro impositivo puede incidir en la decisión de compra, especialmente en rubros como indumentaria, diseño, cuero, artesanías, productos regionales y bienes de producción nacional.

Una señal hacia dos públicos internacionales

Las dos medidas tienen alcances distintos. La ciudadanía por inversión apunta a un público reducido, de mayor poder adquisitivo, interesado en residencia, movilidad internacional, diversificación patrimonial o establecimiento de negocios. El Tax Free digital, en cambio, alcanza a un universo mucho más amplio: turistas que visitan el país por vacaciones, compras, reuniones, cruceros o viajes combinados por la región.

Pero ambas comparten un mensaje: Argentina intenta volverse más atractiva para extranjeros en un momento en que el turismo y la inversión compiten globalmente por condiciones de acceso, costos, seguridad jurídica y facilidad de trámites.

El desafío estará en la implementación. En el caso de la ciudadanía por inversión, será clave que la reglamentación defina con precisión qué inversiones califican, cuáles serán los controles y cómo se evitarán riesgos reputacionales asociados a programas de “pasaportes dorados” cuestionados en otros países. En el caso del Tax Free, la prueba será operativa: que el sistema funcione sin demoras, que los comercios adhieran y que el turista perciba una mejora real frente al esquema anterior.

Si ambos procesos logran consolidarse, Argentina podría sumar dos herramientas relevantes para su política de atracción internacional. Una orientada a capitales y nuevos residentes; la otra, al gasto turístico cotidiano. Dos cambios diferentes, pero con un mismo objetivo: que más extranjeros elijan al país no solo para visitarlo, sino también para invertir y establecer vínculos de más largo plazo.