Buenos Aires debutó con pabellón propio en el Marché du Film de Cannes para potenciar su presencia en el cine

Por primera vez, la Ciudad de Buenos Aires cuenta con un espacio propio en el Marché du Film del Festival de Cannes, uno de los principales mercados audiovisuales del mundo. La iniciativa busca promover a la capital argentina como destino internacional de rodajes, impulsar el talento local y generar nuevas oportunidades de coproducción.

Buenos Aires inauguró por primera vez un pabellón propio en el Marché du Film del Festival de Cannes, en una apuesta orientada a fortalecer la proyección internacional de su industria audiovisual. El espacio funciona bajo el lema “Buenos Aires in Cannes – Presenting the city as the best place to shoot” y está ubicado en el Village International Riviera, Pabellón #106.

La presencia porteña en Cannes se inscribe en una estrategia de internacionalización del sector audiovisual, con foco en tres objetivos: promover locaciones de la ciudad, facilitar vínculos entre productores locales y socios extranjeros, y posicionar a Buenos Aires como un hub regional para rodajes, coproducciones y desarrollo de contenidos. La Buenos Aires Film Commission se presenta como un punto de acceso para producciones internacionales y como enlace entre la industria local, plataformas, festivales, mercados y organismos del sector.

El pabellón cuenta con un área de networking para profesionales porteños —productores, directores, showrunners y talentos del sector—, con mesas de reunión durante el mercado. La programación se desarrolla en articulación con la Academia de Cine Argentina e incluye presentaciones, screenings, encuentros de coproducción, espacios de reflexión sobre inteligencia artificial y actividades vinculadas con la circulación internacional de proyectos.

“Fomentar la industria audiovisual significa fomentar el trabajo de miles de personas, algo que impacta en múltiples dimensiones en la actividad económica de la Ciudad”, señaló Gabriela Ricardes, ministra de Cultura porteña, durante la apertura del espacio. La funcionaria destacó que la presencia en Cannes busca atraer coproducciones, rodajes internacionales y alianzas que puedan multiplicar el impacto de la actividad audiovisual en Buenos Aires.

Programación con foco en coproducción, innovación y nuevos formatos

La agenda del pabellón incluye una presentación de producciones impulsadas desde el Complejo Teatral de Buenos Aires, centrada en el cruce entre artes escénicas y lenguaje audiovisual. La actividad busca mostrar nuevas formas de adaptación, experimentación narrativa y diálogo entre teatro y cine, a partir de una institución clave del ecosistema cultural porteño.

También se programó un ciclo de masterclasses de Molino Studio, con foco en el desarrollo de propiedades intelectuales audiovisuales. Entre los temas previstos figuran el mapeo de una propiedad intelectual cinematográfica, la expansión narrativa y el análisis de casos como El Eternauta para pensar la construcción de universos narrativos multiplataforma.

La programación incluye además el encuentro “Academias en diálogo”, con participación de Hernán Findling, presidente de la Academia de Cine Argentina y vicepresidente de FIACINE; una actividad sobre Ibermedia y CAACI; y un tributo a Elena Vilardell, en reconocimiento a su gestión al frente del programa Ibermedia y su aporte al audiovisual iberoamericano.

Películas porteñas en pantalla

Buenos Aires también tendrá presencia a través de screenings dentro del Marché du Film. Entre las exhibiciones anunciadas figura Cyrano en mi cabeza, dirigida por Maxi Gutiérrez, inspirada en la obra teatral Cyrano y centrada en un actor consagrado que vuelve al personaje que marcó su vocación.

Otro título destacado es Los vencedores, de Pablo Aparo, ganadora del Gran Premio Buenos Aires en la última edición del BAFICI. La película, coproducción entre Argentina y Reino Unido, aborda la Guerra de Malvinas a partir del viaje de un director argentino al archipiélago y transforma una búsqueda documental en una historia de encuentro humano.

La inclusión de estos títulos apunta a reforzar la diversidad del cine porteño: desde proyectos vinculados con el teatro hasta miradas independientes con circulación internacional.

Buenos Aires como destino de rodajes

La participación en Cannes también busca instalar a Buenos Aires como una ciudad atractiva para filmar. La capital argentina ofrece una combinación poco frecuente para la producción audiovisual: arquitectura europea y latinoamericana, barrios con identidades muy marcadas, infraestructura técnica, talento profesional, locaciones urbanas variadas y una vida cultural intensa.

En los últimos años, esa versatilidad volvió a ganar visibilidad internacional con El Eternauta, la serie de Netflix dirigida por Bruno Stagnaro y protagonizada por Ricardo Darín. La producción convirtió a Buenos Aires en escenario de una invasión alienígena y utilizó una combinación de locaciones reales y tecnología de producción virtual. Según informó El País, la serie trabajó con más de 20 escenarios reconstruidos y filmó en 35 locaciones reales, lo que muestra la capacidad de la ciudad para sostener proyectos de gran escala y alta complejidad técnica.

Con su desembarco en Cannes, Buenos Aires busca capitalizar ese perfil: no sólo como ciudad de talento creativo, sino también como plataforma de producción capaz de atraer historias, inversiones y alianzas internacionales.