Estela, el pueblo fantasma de la pampa argentina que revive gracias al turismo

Sin habitantes desde 2022, Estela —en el partido de Puán— se transformó en un destino distinto dentro de la provincia de Buenos Aires. Calles vacías, casas abandonadas y el rastro del ferrocarril construyen una experiencia turística marcada por la historia y el paisaje.

A más de 600 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, en el sudoeste de la provincia, el pequeño paraje de Estela se convirtió en un caso singular: un pueblo sin habitantes que, lejos de desaparecer, empezó a recibir visitantes. Su historia es similar a la de muchos pueblos del interior argentino. Creció alrededor del ferrocarril, con servicios básicos, escuela, almacenes y actividad productiva. Pero el cierre de los ramales en los años 90 marcó un punto de quiebre. La población comenzó a reducirse de forma progresiva. En 2001 quedaban unas 25 personas, en 2010, solo dos habitantes y en 2022, el último matrimonio dejó el lugar. Desde entonces, Estela quedó completamente deshabitado.

El atractivo del lugar no está en una oferta turística tradicional, sino en su atmósfera.

Quienes llegan encuentran:

  • Casas abiertas y estructuras detenidas en el tiempo
  • Calles de tierra sin tránsito
  • Silos y construcciones rurales abandonadas
  • Restos del antiguo ferrocarril
  • Un paisaje amplio, sin intervención urbana

No hay señalización ni recorridos organizados. La experiencia consiste, básicamente, en caminar, observar y registrar.

Por qué se volvió un destino turístico

En los últimos años, Estela comenzó a aparecer en relatos de viajeros, redes sociales y circuitos alternativos.

El interés crece especialmente entre:

  • Fotógrafos
  • Viajeros que buscan lugares poco intervenidos
  • Personas interesadas en historia rural
  • Turismo de cercanía y escapadas distintas

El valor del destino no está en lo que ofrece, sino en lo que conserva: una imagen intacta del abandono y del paso del tiempo.

Cómo llegar a Estela

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El pueblo se encuentra dentro del partido de Puán.

Distancia y acceso:

  • Desde Buenos Aires: entre 7 y 8 horas en auto
  • Acceso por rutas nacionales y caminos rurales
  • El tramo final puede ser de tierra

Por su ubicación, suele integrarse en recorridos más amplios por el sudoeste bonaerense.

Qué hacer en la zona

La visita a Estela puede combinarse con otros puntos cercanos:

  • Laguna de Puán: ideal para caminatas y descanso
  • Recorridos por pueblos rurales activos
  • Gastronomía local en localidades cercanas
  • Turismo de naturaleza y paisaje

Esto permite equilibrar la experiencia entre el silencio del pueblo abandonado y otros servicios disponibles en la región.

Visitar Estela implica ciertas precauciones, ya que no es un destino turístico convencional:

Antes de ir:

  • Cargar combustible con anticipación
  • Descargar mapas offline
  • Llevar agua y alimentos

Durante la visita:

  • No ingresar a estructuras inestables
  • Evitar llevarse objetos del lugar
  • Respetar el entorno y su valor histórico

Conectividad:

  • Puede no haber señal de celular
  • No hay servicios turísticos ni sanitarios

Cuándo conviene ir

Las mejores épocas para visitar son:

  • Otoño y primavera: temperaturas más moderadas
  • Días despejados, para aprovechar la luz y el paisaje

El clima en la zona puede ser ventoso y variable, por lo que conviene consultar pronósticos antes de viajar.