La llegada de Trenitalia al mercado francés marcó un punto de inflexión en el sistema ferroviario de alta velocidad. Desde el lanzamiento de sus trenes Frecciarossa a fines de 2021, el operador italiano se consolidó como el principal competidor de SNCF en el marco de la apertura a la competencia impulsada por la Unión Europea, con impacto directo en tarifas, frecuencias y volumen de pasajeros.
El eje París–Lyon, el corredor ferroviario más transitado de Europa, fue el primer escenario de esta transformación. En diciembre de 2021, Trenitalia inició operaciones con una oferta que fue creciendo de manera sostenida hasta alcanzar 14 servicios diarios en 2025. A esta ruta se sumaron hitos clave en los últimos dos años.
Tras la interrupción provocada por el gran desprendimiento de rocas en la región de Maurienne en 2023, la línea París–Milán volvió a operar en 2025, restableciendo una conexión estratégica entre Francia e Italia. Ese mismo año, en junio, la compañía lanzó una nueva ruta París–Lyon–Marsella, con cuatro idas y vueltas diarias, ampliando su presencia hacia el sur del país.
Según datos difundidos por la empresa, solo en los meses de junio, julio y agosto de 2025, esta nueva conexión transportó alrededor de 600.000 pasajeros, confirmando la demanda por alternativas a los servicios tradicionales.
Impacto en precios y demanda
La entrada de Trenitalia tuvo un efecto directo en los precios. De acuerdo con la Autorité de régulation des transports (ART), la competencia en el eje París–Lyon generó una baja promedio del 10 % en las tarifas y un aumento del tráfico ferroviario. En algunos casos puntuales, la compañía italiana lanzó promociones con pasajes desde 14 euros, reforzando su estrategia comercial agresiva.
Este nuevo escenario obligó a la SNCF a reaccionar. El operador francés ajustó precios en varias rutas, especialmente en el corredor París–Marsella, donde se registraron reducciones de hasta el 30 %, en un contexto de fuerte presión competitiva.
Incentivos y resultados financieros
Para facilitar la entrada de nuevos actores, la ART autorizó reducciones temporales en los peajes de uso de la red, gestionada por SNCF Réseau, beneficio del que Trenitalia podrá disponer hasta 2026. Esta medida buscó equilibrar el terreno frente al histórico operador dominante.
Sin embargo, el crecimiento en pasajeros y facturación no se tradujo aún en rentabilidad. Desde su desembarco en Francia, Trenitalia acumuló pérdidas superiores a los 150 millones de euros, producto de los elevados costos de instalación, material rodante y expansión comercial. En 2025, sus operaciones francesas generaron ingresos cercanos a 90 millones de euros, más del doble que en 2024, aunque el balance continúa siendo deficitario.
Una apuesta de largo plazo
Pese a las dificultades financieras, la estrategia de Trenitalia se mantiene firme. En 2025, la compañía transportó 1,8 millones de pasajeros en Francia, sobre un total de 4,7 millones desde su llegada al país, y continúa invirtiendo para ganar participación de mercado. Sus trenes Frecciarossa se posicionan con una propuesta de servicio premium, que incluye cuatro clases, coche bar y altos estándares de confort, como elemento diferenciador frente a la oferta de la SNCF.
La ofensiva en Francia se inscribe, además, en una estrategia europea más amplia del grupo Ferrovie dello Stato, orientada a consolidar su presencia en los principales corredores ferroviarios del continente.
Un nuevo equilibrio en el mercado
La apertura del mercado ferroviario francés a la competencia está redefiniendo el sector. Para los pasajeros, el nuevo escenario se traduce en más opciones, mayor frecuencia y precios más competitivos. Para los operadores, en cambio, implica una batalla compleja por la rentabilidad en un negocio intensivo en inversiones.
En ese contexto, Trenitalia logró instalarse como un actor central en la alta velocidad francesa. Aunque el desafío financiero sigue abierto, su presencia ya dejó una marca estructural en uno de los mercados ferroviarios más importantes de Europa.








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