El regreso del rey maya: hallan la tumba del primer gobernante de Caracol en Belize. Fue uno de los grandes descubrimientos de 2025

Un hallazgo arqueológico de alcance excepcional volvió a poner en primer plano a la civilización maya. Tras más de 40 años de investigaciones en el sitio de Caracol, en Belize, un equipo de arqueólogos identificó la tumba de Te’ Kab Chaak, el primer gobernante conocido del antiguo reino y fundador de su dinastía. El descubrimiento fue destacado como uno de los diez principales avances arqueológicos de 2025.

La investigación estuvo a cargo de Arlen y Diane Chase, arqueólogos de la Universidad de Houston, quienes trabajan en Caracol desde la década de 1980. Se trata de un hallazgo inusual dentro de la arqueología maya: es la única tumba real encontrada hasta el momento en este importante centro urbano y, además, permite asociar restos humanos con un personaje histórico identificado a través de inscripciones jeroglíficas.

Una tumba real única en el mundo maya

Te’ Kab Chaak ascendió al trono en el año 331 d.C., en una etapa temprana del desarrollo de Caracol, antes de que la ciudad se consolidara como una de las potencias mayas del sur de la península de Yucatán. Su gobierno se extendió hasta alrededor del año 350 d.C., período al que corresponden los objetos hallados en su entierro.

La tumba fue localizada en un sector del sitio que ya había sido excavado por el equipo en 1993. Durante una revisión realizada el año pasado, los investigadores detectaron un gran vacío bajo el nivel donde se habían detenido los trabajos anteriores. Al acceder a ese espacio, encontraron una cámara funeraria rectangular de aproximadamente dos metros de altura.

Las paredes de la cámara estaban cubiertas con cinabrio rojo, un pigmento mineral reservado para personajes de alto estatus, lo que confirmó desde el inicio la relevancia del individuo enterrado.

Objetos rituales y una máscara funeraria excepcional

En el interior de la tumba se recuperaron vasijas cerámicas, joyas de jadeíta y tubos de hueso finamente tallados, todos fechados estilísticamente en la época del primer gobernante de Caracol. Sin embargo, el objeto más destacado fue una máscara mortuoria elaborada con mosaicos de jade y concha, que originalmente cubría el rostro del rey.

Este tipo de máscaras funerarias, asociadas al poder político y religioso, refuerza la importancia de Te’ Kab Chaak en la formación del reino y aporta información clave sobre las prácticas funerarias de la élite maya en el período Clásico Temprano.

Un hallazgo clave para entender el origen de Caracol

El descubrimiento de esta tumba permite a los especialistas profundizar en los orígenes de Caracol y en la consolidación de su dinastía gobernante. También aporta nuevas evidencias sobre la organización política, los rituales funerarios y el uso simbólico de materiales preciosos como el jade en los primeros siglos de la civilización maya en la región.

Ubicado en plena selva de Belice, Caracol fue una de las ciudades mayas más extensas y pobladas de su tiempo. Hallazgos como el de Te’ Kab Chaak no solo reescriben parte de su historia, sino que también reafirman la relevancia del sitio como uno de los enclaves arqueológicos más importantes de Mesoamérica.

El llamado “regreso del rey” no solo representa un avance científico de primer nivel, sino que también vuelve a despertar el interés internacional por el legado maya y por destinos arqueológicos que siguen revelando secretos siglos después de su abandono.