Los robots llegaron a los museos y las oficinas de turismo para generar experiencias culturales

En el avance de la robótica aplicada al turismo, los museos, centros culturales y oficinas de información turística se consolidan como uno de los terrenos más fértiles. A diferencia de los parques temáticos, aquí el foco no está en el espectáculo, sino en la mediación cultural, la accesibilidad y la interpretación del patrimonio.

Cada vez más destinos incorporan robots como guías, mediadores educativos y asistentes multilingües, especialmente en ciudades con alta afluencia internacional. Es el tema de la nota de hoy en nuestra serie dedicada a la presencia de los robots en los distintos sectores del mundo del turismo.

1) Robots guías en museos: visitas personalizadas y multilingües

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Los robots guías ya operan en museos de:

  • Europa,
  • Asia,
  • Estados Unidos,
  • Medio Oriente.

Sus principales funciones:

  • explicar obras y salas,
  • adaptar el contenido según edad o idioma,
  • responder preguntas frecuentes,
  • guiar recorridos temáticos.

A diferencia de una audioguía tradicional, el robot:

  • interactúa,
  • detecta presencia,
  • ajusta el ritmo de la visita.

Esto resulta especialmente valorado por:

  • familias,
  • grupos escolares,
  • turistas extranjeros.

2) Inclusión y accesibilidad cultural

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Uno de los aportes más relevantes de los robots culturales es la accesibilidad.

Muchos sistemas permiten:

  • lenguaje de señas digital,
  • subtítulos en tiempo real,
  • interacción por voz,
  • adaptación para personas con movilidad reducida.

En museos con gran flujo, los robots alivian la carga del personal humano y garantizan igualdad de acceso a la información, incluso en horarios de alta demanda.

3) Oficinas de turismo inteligentes: información 24/7

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Las oficinas de turismo tradicionales están incorporando:

  • robots humanoides,
  • kioscos robóticos interactivos,
  • asistentes con inteligencia artificial.

Estos robots:

  • brindan mapas y recomendaciones,
  • informan sobre transporte, eventos y clima,
  • funcionan en varios idiomas,
  • operan fuera del horario administrativo.

En destinos urbanos muy visitados, la atención permanente se vuelve un diferencial competitivo.

4) Casos emblemáticos: Pepper y otros robots culturales

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Uno de los modelos más utilizados es SoftBank Robotics Pepper, presente en:

  • museos,
  • oficinas de turismo,
  • centros culturales,
  • exposiciones temporarias.
  • También está en comercios, como por ejemplo ciertos cafés en Japón.

Pepper destaca por:

  • reconocimiento facial básico,
  • interacción emocional simple,
  • capacidad de aprendizaje,
  • adaptación a contenidos locales.

En turismo cultural, no reemplaza al guía humano, sino que cumple un rol introductorio y de orientación.

5) Robots y narrativa cultural: contar historias de otra manera

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Una tendencia creciente es el uso de robots como narradores de historias:

  • relatos históricos,
  • mitología local,
  • procesos científicos,
  • patrimonio inmaterial.

Combinados con:

  • realidad aumentada,
  • pantallas inmersivas,
  • audio direccional,

los robots ayudan a transformar la visita en una experiencia pedagógica inmersiva, especialmente atractiva para públicos jóvenes.

6) Ventajas para los destinos turísticos

Desde la gestión turística, los robots culturales aportan:

  • estandarización de la información,
  • reducción de colas,
  • recopilación de datos anónimos sobre flujos,
  • mejor distribución de visitantes en el espacio.

Estos datos permiten:

  • rediseñar recorridos,
  • mejorar señalización,
  • optimizar horarios.

7) Límites y resistencias

No todo es automático ni aceptado sin debate.

Persisten desafíos como:

  • rechazo de visitantes que prefieren trato humano,
  • dificultades en preguntas complejas,
  • costos de actualización de contenidos,
  • dependencia tecnológica.

Por eso, los modelos más exitosos apuestan a equipos híbridos: robots + mediadores culturales humanos.