Si los aeropuertos fueron el primer gran laboratorio, los cruceros y el transporte turístico son hoy el escenario donde la robótica se vuelve parte del espectáculo. En el verano 2026, los pasajeros ya no solo viajan: interactúan con robots que sirven bebidas, informan, entretienen y optimizan la operación a bordo.
En estar tercera entrega de nuestra serie sobre la robotización del sector turístico, nos enfocamos en los cruceros y el transporte terrestre. A diferencia de los aeropuertos —donde prima la eficiencia—, en cruceros, trenes panorámicos y ferrys turísticos el robot cumple además una función clave: crear experiencia memorable.
1) Barmans robóticos: cuando la tecnología se vuelve show
El caso más icónico sigue siendo el Bionic Bar de Royal Caribbean, desarrollado junto a Makr Shakr (foto arriba y en apertura de esta nota).
- Dos brazos robóticos industriales preparan cócteles con precisión milimétrica.
- Producción estimada: hasta 120 bebidas por hora.
- Pedido desde tablets o apps móviles, sin filas.
Para el pasajero:
- Entretenimiento + rapidez.
- Recetas consistentes y personalización.
Para la naviera:
- Menos dependencia de personal nocturno.
- Alto impacto en redes sociales (factor “instagrameable”).
En 2026, este tipo de bares se consolida en barcos de gran capacidad y rutas caribeñas y mediterráneas.
2) Robots humanoides como anfitriones de crucero

Los robots humanoides cumplen un rol distinto al de los barmans: orientar, informar y vender experiencias.
Un ejemplo claro es Pepper, de SoftBank Robotics, presente en flotas como Costa Cruceros y AIDA Cruises.
Pepper puede:
- Dar información sobre espectáculos, restaurantes y excursiones.
- Hablar varios idiomas (clave para cruceros internacionales).
- Promocionar spa, bebidas o actividades a bordo.
Resultado:
- Menos consultas repetitivas al personal humano.
- Mayor conversión de servicios adicionales.
En 2026, Pepper ya no es una novedad, sino un asistente comercial y de atención integrado a la operación.
3) Robots de servicio y delivery en barcos

Al igual que en hoteles, los cruceros adoptan robots para:
- Entregar bebidas o snacks en áreas comunes.
- Asistir al personal en restaurantes y buffets.
- Transportar insumos entre cubiertas.
Estos robots:
- Navegan pasillos y ascensores.
- Evitan obstáculos en entornos en movimiento.
- Funcionan en horarios extendidos.
Ventaja clave: mantienen el nivel de servicio en barcos con miles de pasajeros, incluso en horas pico.
4) Trenes turísticos y transporte terrestre: automatización silenciosa
Aunque menos visibles que en cruceros, los robots también avanzan en:
- Trenes panorámicos (Europa y Asia): limpieza automatizada, asistencia informativa en estaciones.
- Ferris y transporte fluvial: robots de seguridad y mantenimiento.
- Terminales turísticas: robots de orientación y control de accesos.


Aquí la prioridad no es el show, sino la regularidad operativa y la reducción de costos en trayectos muy demandados en temporada alta.
5) ¿Por qué los cruceros adoptan robots más rápido?
Hay tres razones estructurales:
- Entorno controlado: espacios cerrados, rutas predecibles.
- Escasez de personal: turnos largos y alta rotación.
- Búsqueda de diferenciación: el robot suma valor a la experiencia.
En 2026, muchas navieras ya consideran a los robots parte del diseño del producto, no solo una herramienta operativa.
Límites y aprendizajes
- Los robots no reemplazan la hospitalidad humana.
- Funcionan mejor en tareas repetitivas o informativas.
- La clave está en la convivencia humano–robot, no en la sustitución total.
Algunas navieras, como ocurrió en el sector hotelero, ajustaron el número de robots tras comprobar que el exceso genera fricción.








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