En plena transición hacia una aviación baja en emisiones, una startup francesa presentó un proyecto que podría cambiar el transporte aéreo regional. Eenuee desarrolla un avión 100 % eléctrico, con capacidad para 19 pasajeros, 500 kilómetros de autonomía y un consumo energético hasta 11 veces menor que el de un avión convencional.
A diferencia de otros proyectos experimentales, Eenuee apuesta por una estrategia progresiva: reducir riesgos, controlar costos y avanzar paso a paso hacia la industrialización. Si alcanza sus objetivos, el Gen-ee podría convertirse en uno de los primeros aviones eléctricos regionales operativos de Europa, marcando un antes y un después en la movilidad aérea.
El transporte es uno de los grandes contribuyentes a las emisiones globales de gases de efecto invernadero, y la aviación enfrenta el desafío de reducir su impacto ambiental sin perder conectividad. En este contexto, la industria avanza en varias direcciones: uso de combustibles sostenibles (SAF), optimización de rutas, mejoras aerodinámicas y, a más largo plazo, electrificación total e hidrógeno.
La aviación regional aparece como un terreno fértil para estas innovaciones: vuelos cortos, menor carga y la posibilidad de operar con infraestructuras existentes.
El proyecto Gen-ee: un avión eléctrico para conectar territorios
Fundada en 2019 en Francia, Eenuee impulsa el proyecto Gen-ee, un avión regional totalmente eléctrico pensado para desenclavar regiones con baja conectividad aérea. El objetivo es ofrecer un medio de transporte silencioso, eficiente y sin emisiones directas, capaz de operar sin grandes inversiones en aeropuertos.
El primer vuelo está previsto para 2029, tras un proceso de desarrollo y certificación progresivo.
Características clave del Gen-ee:
- 19 plazas
- Autonomía: 500 km en modo 100 % eléctrico
- Consumo energético: hasta 11 veces menor que un avión regional clásico
- No presurizado (reduce peso y mantenimiento)
- Diseñado para pistas convencionales


La clave: aerodinámica, peso y propulsión eléctrica
El salto en eficiencia se explica por tres factores principales:
1) Fuselaje portante (Blended Wing Body)
A diferencia del fuselaje tubular tradicional, el diseño BWB integra alas y cuerpo en una sola estructura. Esto reduce drásticamente la resistencia aerodinámica. El índice de eficiencia (finesse) del avión alcanza 25, un valor muy superior al de muchos aviones regionales actuales.
2) Cadena de propulsión eléctrica
La propulsión eléctrica permite rendimientos cercanos al 90 %, con pérdidas mínimas frente a los motores térmicos. El resultado: menos energía consumida por kilómetro y por pasajero.
3) Materiales livianos
El uso de materiales compuestos de fibra de carbono y aluminio de alto rendimiento reduce la masa total. El peso máximo al despegue será de 5,6 toneladas, muy por debajo del límite de su categoría (CS-23).
Una versión anfibia: despegar desde tierra… o desde el agua
Además del modelo terrestre, Eenuee desarrolla una versión capaz de despegar y aterrizar en lagos y ríos, gracias al uso de hidroalas (hydrofoils). Estas alas submarinas reducen la fricción durante el despegue, una tecnología inspirada en la navegación de competición.
A diferencia de los hidroaviones clásicos con flotadores, esta solución permitiría una operación multisuperficie sin desmontajes, ampliando el mercado potencial a regiones como:
- Escandinavia
- Canadá
- Asia con geografías fragmentadas
Alianza industrial y certificación
Para acelerar el desarrollo, Eenuee firmó un acuerdo con Duqueine Group, especialista en materiales compuestos para la industria aeroespacial.
El proceso de certificación se apoyará en:
- Demostradores a escala (1:7 y 1:4)
- Simulaciones y pruebas de riesgo
- Trabajo conjunto con autoridades europeas bajo normativa CS-23
La certificación y la aprobación de organización de diseño (DOA) están previstas a partir de 2027.
Infraestructura: mínima y compatible
Aunque se trata de un avión innovador, su operación no requerirá grandes obras:
- Plataformas de embarque y desembarque estándar
- Centros de mantenimiento regionales
- Sistemas de recarga eléctrica, similares a los ya existentes en movilidad terrestre
Esto lo convierte en una opción atractiva para regiones con presupuestos limitados que buscan mejorar su conectividad.
Qué significa para el turismo regional
Si el proyecto se concreta, podría abrir una nueva etapa para el turismo sostenible de corta y media distancia:
- Conexión directa entre ciudades pequeñas y zonas rurales
- Reducción del ruido y de las emisiones locales
- Acceso aéreo a destinos naturales y regiones montañosas o lacustres
La aviación eléctrica regional permitiría viajar más limpio sin renunciar a la accesibilidad, un punto clave para destinos emergentes.








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