Redescubren en Tailandia un gato salvaje que se creía extinto desde hace 30 años

Un gato de cabeza plana, una de las especies de felinos salvajes más raras del mundo, fue observado nuevamente en Tailandia después de casi tres décadas sin registros confirmados. El hallazgo se produjo en un santuario de fauna silvestre del sur del país y fue posible gracias a un estudio ecológico iniciado en 2024 con cámaras trampa.

Las autoridades tailandesas y organizaciones dedicadas a la conservación confirmaron que se realizaron 29 observaciones de este felino, considerado hasta ahora como “probablemente extinto” a nivel nacional. El descubrimiento reabre expectativas, pero también plantea nuevos desafíos para su preservación.

Un hallazgo clave en un santuario protegido

Las imágenes fueron captadas en el Santuario de la Fauna Silvestre de la Princesa Sirindhorn, un área protegida del sur de Tailandia. El monitoreo fue llevado adelante por el Departamento de Parques Nacionales, Vida Silvestre y Conservación de Plantas de Tailandia junto con Panthera, una organización internacional especializada en la preservación de felinos salvajes.

Según los investigadores, no fue posible determinar cuántos individuos distintos aparecen en los registros, ya que el gato de cabeza plana no presenta marcas físicas que permitan diferenciar fácilmente a cada ejemplar.

Una especie extremadamente rara y amenazada

El gato de cabeza plana es un felino de tamaño similar al de un gato doméstico y habita exclusivamente en el sudeste asiático. Vive en ecosistemas húmedos, como manglares, turberas y bosques pantanosos, ambientes de difícil acceso que complican su estudio.

De hábitos nocturnos y comportamiento muy discreto, esta especie está catalogada como en peligro debido principalmente a la pérdida y fragmentación de su hábitat natural. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza estima que quedan alrededor de 2.500 ejemplares en todo el mundo.

En Tailandia, la intensa conversión de bosques pantanosos para uso agrícola llevó a que la especie fuera considerada prácticamente desaparecida del país.

Señales alentadoras, pero con cautela

Entre las imágenes obtenidas se registró una hembra con su cría, un dato poco frecuente y especialmente significativo, ya que el gato de cabeza plana suele tener una sola cría por parto. Para los especialistas, este indicio sugiere que podría existir una población reproductiva activa en la zona.

Sin embargo, los expertos advierten que la redescubierta no garantiza la supervivencia de la especie. Además de la degradación del hábitat, estos felinos enfrentan amenazas adicionales, como enfermedades transmitidas por animales domésticos y el aislamiento de sus poblaciones.

Un punto de partida para la conservación

Investigadores locales subrayan que el hallazgo debe entenderse como un primer paso. El desafío ahora será desarrollar estrategias que permitan la coexistencia entre la fauna silvestre y las comunidades humanas, reduciendo riesgos y garantizando la protección a largo plazo del entorno natural.

La reaparición del gato de cabeza plana en Tailandia aporta una señal de esperanza en un contexto global de pérdida de biodiversidad, pero también refuerza la urgencia de profundizar las políticas de conservación en los ecosistemas más frágiles.