Antes sí, ahora no. Va a ser cada vez más difícil acceder a las salas VIP de los aeropuertos

La masificación del turismo y el auge de las tarjetas premium están generando un fenómeno que ya impacta en los principales aeropuertos del mundo: acceder a una sala VIP será mucho más difícil y más caro en 2026. Las aerolíneas y las emisoras de tarjetas de crédito están modificando sus políticas para frenar la saturación y recuperar la experiencia exclusiva que prometen estos espacios.

Las salas VIP enfrentan un punto de inflexión. Mientras las compañías buscan atraer clientes con beneficios premium, la elevada demanda obliga a ajustar el acceso para evitar la saturación.

En 2026, la competencia por entrar a un lounge será mayor que nunca. Y todo indica que esta tendencia continuará a medida que crezca el tráfico aéreo y aumente la cantidad de viajeros con tarjetas de alta gama.

Por qué las salas VIP están más llenas que nunca

En los últimos años, las salas VIP se convirtieron en uno de los beneficios más deseados para los viajeros frecuentes. Sin embargo, el crecimiento del turismo internacional y la expansión de los programas de tarjetas premium provocaron una saturación constante.

Las salas VIP son víctimas de su propio éxito”, explicó Henry Harteveldt, analista de Atmosphere Research Group. Las largas filas de espera y los espacios colapsados se volvieron frecuentes en los aeropuertos más transitados del mundo.

Para evitarlo, las compañías endurecieron políticas y elevaron precios. Las aerolíneas no se quedaron atrás:

  • Delta Air Lines eliminó las visitas ilimitadas, impuso cupos y abrió lounges exclusivos para pasajeros Delta One.
  • American Airlines y United Airlines ampliaron sus redes e inauguraron espacios premium para clientes de larga distancia.
  • Chase aplicó nuevas restricciones en sus Sapphire Lounges.

Qué significa para los viajeros en 2026

Acceder a una sala VIP será cada vez más exclusivo. Aunque los pasajes aéreos muestran cierta baja en sus valores, el acceso a lounges se vuelve un beneficio más restrictivo y con mayores costos.

Para los viajeros frecuentes, esto implica:

  • Comparar qué tarjeta ofrece el acceso más conveniente.
  • Considerar los nuevos umbrales de gasto anual.
  • Anticipar que los invitados pagarán tarifas elevadas.
  • Evaluar si la diferencia de precio justifica la experiencia VIP.