Llamas y alpacas en terminales aéreas, programas de asistencia emocional y nuevas estrategias para mejorar la experiencia del pasajero: algunos aeropuertos incorporan animales de terapia como respuesta al estrés asociado a los viajes, en una tendencia que gana visibilidad y podría expandirse en la industria turística.
En un contexto donde viajar puede generar ansiedad, aeropuertos de distintas partes del mundo incorporan nuevas estrategias para mejorar la experiencia del pasajero. Una de las más llamativas es la inclusión de animales de terapia, una tendencia que gana visibilidad por su impacto emocional y su capacidad para reducir el estrés.
El caso más reciente ocurre en el Aeropuerto Internacional de Portland (PDX), donde llamas y alpacas participan en un programa de asistencia emocional que ya se volvió viral en redes sociales .

Cómo funciona el programa con llamas y alpacas
Desde 2023, un grupo de animales pertenecientes a la organización sin fines de lucro Mountain Peaks Therapy Llamas and Alpacas visita el aeropuerto aproximadamente una vez al mes.
Durante estas jornadas, los pasajeros pueden interactuar directamente con los animales:
- Acariciarlos y abrazarlos
- Tomarse fotos
- Alimentarlos bajo supervisión
- Compartir momentos de distensión antes del vuelo
Las sesiones duran alrededor de una hora y media y se desarrollan en las áreas principales de la terminal, donde los animales —que pueden medir hasta 1,80 metros y pesar más de 200 kilos— se convierten en el centro de atención .
Por qué funcionan: el rol de la terapia asistida con animales
El objetivo principal del programa es reducir la ansiedad asociada al viaje. Según los responsables de la iniciativa, muchos pasajeros atraviesan situaciones emocionalmente complejas —como viajes por motivos familiares delicados— y encuentran en estos encuentros un espacio de contención.
La terapia asistida con animales no es nueva en aeropuertos: los perros han sido tradicionalmente utilizados con este fin. Sin embargo, la incorporación de llamas y alpacas introduce un componente diferencial:
- Generan sorpresa y curiosidad
- Rompen con la rutina del entorno aeroportuario
- Facilitan la interacción social entre pasajeros
Este efecto contribuye a crear una experiencia más amigable y menos estresante.

De lo inusual a lo viral: el impacto en la experiencia del pasajero
El programa se volvió rápidamente popular, con filas de viajeros esperando para interactuar con los animales. La iniciativa también refuerza la identidad del aeropuerto, que busca diferenciarse a través de propuestas innovadoras.
Las llamas y alpacas suelen presentarse con disfraces temáticos —como piratas o vaqueros—, lo que potencia su atractivo y su circulación en redes sociales.
Además, cada animal cuenta con su propia “tarjeta coleccionable”, un detalle que suma valor a la experiencia del pasajero frecuente .
Una tendencia que puede expandirse
El uso de animales en entornos de transporte forma parte de una tendencia más amplia en la industria del turismo y la aviación, que apunta a mejorar el bienestar del usuario.
En un contexto de viajes cada vez más demandantes —por demoras, controles de seguridad o estrés logístico—, este tipo de iniciativas se posiciona como una herramienta complementaria para:
- Humanizar la experiencia aeroportuaria
- Reducir la ansiedad previa al vuelo
- Mejorar la percepción del servicio

El origen del proyecto
El programa tiene su origen en la historia de una familia que descubrió el potencial terapéutico de las llamas a partir de experiencias en ferias y eventos comunitarios.
Uno de los primeros animales, llamado Rojo, fue pionero en certificarse como animal de terapia y demostró una notable capacidad para interactuar con personas en situaciones vulnerables. Ese antecedente impulsó el desarrollo de la organización y su expansión hacia espacios públicos como aeropuertos.

El futuro del bienestar en los viajes
La incorporación de llamas y alpacas en aeropuertos refleja un cambio en la forma en que la industria aborda la experiencia del pasajero. Más allá de la eficiencia operativa, crece la atención sobre el bienestar emocional.
Este tipo de iniciativas podría replicarse en otros aeropuertos, en línea con una tendencia que combina turismo, innovación y cuidado del usuario.
En un entorno donde viajar implica cada vez más desafíos, propuestas como estas buscan ofrecer algo distinto: una pausa, una sonrisa y un momento de calma antes de despegar.








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