ETA y autorizaciones electrónicas de viaje: el nuevo filtro global que redefine el turismo internacional

En 2025-2026 viajar sin visa ya no significa viajar sin trámites. Las ETA (Electronic Travel Authorization), eTA, ESTA, e-Visas o sistemas equivalentes se han convertido en la nueva norma para millones de pasajeros que antes solo necesitaban un pasaporte vigente para cruzar fronteras. Bajo el argumento de reforzar la seguridad y agilizar los controles migratorios, los gobiernos multiplican las autorizaciones electrónicas previas, consolidando un modelo digital que redefine el concepto tradicional de exención de visa.

El sistema nació en Australia. En 1996 comenzó a probarse una autorización electrónica que se generalizó a partir de 2001. El modelo permitía solicitar online un permiso previo al viaje, vinculado electrónicamente al pasaporte, sin necesidad de estampar un visado físico.

El esquema fue replicado progresivamente por otros países:

  • Estados Unidos implementó el sistema ESTA tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.
  • Canadá introdujo la eTA obligatoria para viajeros que llegan por vía aérea.
  • Nueva Zelanda adoptó la NZeTA.
  • Singapur, Corea del Sur (K-ETA), Sri Lanka (ETA) y Malasia también aplican autorizaciones electrónicas.
  • En África, Kenya reemplazó el visado tradicional por un sistema electrónico.
  • Países como Camboya, Tanzania, Arabia Saudita, Bahrein y Omán operan con e-Visa o sistemas híbridos.

Lo que comenzó como una alternativa digital al visado clásico se transformó en una condición obligatoria incluso para viajeros exentos de visa.

Reino Unido: el giro post-Brexit

El Reino Unido universalizó su UK-ETA desde febrero de 2026. Todos los visitantes no británicos ni irlandeses deben tramitarla antes del viaje, incluidos los ciudadanos de la Unión Europea. La autorización es paga, válida por dos años y vinculada al pasaporte. Cualquier renovación del documento obliga a repetir el trámite.

El mensaje es claro: incluso entre países históricamente abiertos al turismo europeo, el ingreso automático ya no existe.

Lista de países que exigen ETA o autorizaciones electrónicas

Entre los principales destinos que actualmente requieren una autorización electrónica previa para viajeros exentos de visa se encuentran:

  • Estados Unidos (ESTA)
  • Canadá (eTA)
  • Australia (eVisitor / eTA)
  • Nueva Zelanda (NZeTA)
  • Reino Unido (UK-ETA)
  • Corea del Sur (K-ETA)
  • Sri Lanka (ETA)
  • Kenya (eTA)
  • Tanzania (e-Visa)
  • Camboya (e-Arrival / e-Visa)
  • Malasia (registro electrónico)
  • Israel (ETA-IL, implementada en 2025)
  • Singapur
  • Seychelles
  • Arabia Saudita (e-Visa)
  • Bahrein (e-Visa)
  • Omán (e-Visa)
  • Mauricio (sistema electrónico previo en ciertos casos)

La lista se expande año tras año y muchos países evalúan adoptar modelos similares. En la práctica, el concepto de “viajar sin visa” se vacía de contenido: la formalidad cambió de formato, pero no desapareció.

ETIAS: la próxima frontera digital europea

La Unión Europea prepara su propio sistema: el ETIAS (European Travel Information and Authorisation System), cuya implementación está prevista para fines de 2026 tras varios retrasos técnicos.

El ETIAS será obligatorio para ciudadanos de países que hoy ingresan al espacio Schengen sin visa. Tendrá un costo estimado de 20 euros, validez de tres años y estará vinculado electrónicamente al pasaporte. Se complementará con el sistema EES (Entry/Exit System), que registrará digitalmente las entradas y salidas, reemplazando el tradicional sello en el pasaporte.

Oficialmente, el objetivo es reforzar la seguridad y gestionar mejor los flujos migratorios. En la práctica, implicará un paso adicional para millones de viajeros que hasta ahora podían ingresar a Europa sin trámite previo.

Digitalización, control y nuevas barreras

Las ETA prometen rapidez y eficiencia: formularios online, aprobación en horas o días, QR automático. Sin embargo, el sistema presenta riesgos:

  • Dependencia tecnológica y posibles fallas (como ya ocurrió con el sistema estadounidense ESTA).
  • Proliferación de sitios fraudulentos que cobran tarifas excesivas.
  • Costos acumulativos para familias o viajeros frecuentes.
  • Mayor poder discrecional para rechazar solicitudes antes del embarque.

Además, muchos sistemas funcionan como filtros preventivos que permiten negar el viaje incluso antes de abordar un avión, desplazando el control migratorio hacia la fase digital previa.

Un mundo ¿más seguro o más cerrado?

La expansión de las autorizaciones electrónicas de viaje marca una transformación estructural del turismo internacional. Lo que comenzó como una simplificación administrativa se consolidó como una herramienta de preselección migratoria global.

En un contexto de tensiones geopolíticas, control de fronteras y debates sobre seguridad, el movimiento de personas se vuelve cada vez más condicionado por bases de datos, algoritmos y validaciones previas.

El pasaporte ya no es suficiente. La movilidad internacional —uno de los símbolos más visibles de la globalización— enfrenta una etapa de creciente regulación digital. Las ETA pueden agilizar el paso por migraciones, pero también reflejan un mundo menos espontáneo, más vigilado y progresivamente más restrictivo para quienes desean simplemente viajar.