Magdalena, una escapada rural a solo 100 km de Buenos Aires

A poco más de una hora y media de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Magdalena se consolida como uno de los destinos de turismo rural y de cercanía más atractivos de la provincia. Con playas tranquilas sobre el Río de la Plata, pueblos con identidad propia y un ritmo pausado, el partido ofrece una alternativa concreta para quienes buscan naturaleza, historia y tradición sin recorrer largas distancias.

En un contexto donde las escapadas cortas ganan protagonismo, Magdalena combina campo, río y patrimonio histórico, lejos de las multitudes de otros destinos bonaerenses más masivos.

Dónde queda Magdalena y cómo llegar

Magdalena se ubica en el sudeste de la provincia de Buenos Aires, a unos 100 kilómetros de CABA, dentro de una región de fuerte impronta ganadera y agrícola, bordeada por el Río de la Plata.

Cómo llegar en auto

  • Opción 1: Autopista Buenos Aires–La Plata + Ruta Provincial 11 hacia el sur.
  • Opción 2: Ruta Provincial 36, ideal para quienes parten desde el sur del conurbano.

El viaje demora entre 1 hora y 30 minutos y 1 hora y 45 minutos, según el tránsito. Las rutas están asfaltadas y bien señalizadas, lo que facilita una escapada de fin de semana o incluso por el día.

Qué hacer en Magdalena: experiencias para el visitante

Balneario Magdalena: playa sin multitudes

El Balneario Magdalena es uno de los grandes atractivos del partido. Con arena, sectores arbolados y vista abierta al río, ofrece un entorno ideal para pasar el día en verano. Cuenta con:

  • Paradores gastronómicos
  • Espacios verdes para picnic
  • Áreas de descanso y caminatas

Es una opción muy valorada por quienes buscan playa y tranquilidad, sin el movimiento intenso de otros balnearios del Río de la Plata.

Casco histórico y paseo urbano

La ciudad de Magdalena conserva un centro ordenado y caminable. Algunos puntos destacados:

  • Plaza San Martín, eje del casco urbano y punto de encuentro local.
  • Iglesia parroquial, con orígenes que se remontan al siglo XVIII.
  • Palacio Municipal, de arquitectura ecléctica.
  • Teatro Español, con programación cultural y una sala restaurada que forma parte del patrimonio local.

Recorrer el centro permite conocer la historia del partido y su vínculo con el desarrollo rural bonaerense.

Atalaya: naturaleza y costa

La localidad de Atalaya es otro punto clave para el turismo de naturaleza. Sus senderos costeros invitan a caminatas y paseos en bicicleta con vistas al río, rodeados de vegetación autóctona y un ambiente sereno. Es una zona ideal para:

  • Fotografía de paisajes
  • Observación de aves
  • Actividades al aire libre sin apuro
Bartolomé Bavio: espíritu rural intacto

El pueblo de Bartolomé Bavio conserva una identidad rural marcada. Plazas arboladas, ritmo tranquilo y propuestas gastronómicas caseras lo convierten en una parada recomendable para quienes buscan una experiencia auténtica, lejos del turismo convencional.

Turismo rural y estancias

En los alrededores de Magdalena se desarrollan estancias y emprendimientos rurales que ofrecen:

  • Almuerzos criollos
  • Actividades vinculadas al campo
  • Eventos tradicionales y ferias locales

Estas propuestas refuerzan el perfil del destino como punto fuerte del turismo rural bonaerense.

Dónde comer y servicios

Magdalena cuenta con restaurantes, parrillas y comercios de cercanía, con una oferta centrada en cocina tradicional argentina, carnes, pastas y platos caseros. La infraestructura es adecuada para escapadas cortas, con hospedajes pequeños, casas de alquiler y servicios básicos para el visitante.

Por qué elegir Magdalena para una escapada

  • Cercanía con Buenos Aires
  • Playas tranquilas sobre el Río de la Plata
  • Naturaleza y turismo rural
  • Historia, pueblos y tradiciones
  • Menor afluencia turística que otros destinos cercanos

Magdalena se presenta como una opción concreta para quienes buscan bajar el ritmo, reconectar con el entorno y disfrutar de una escapada simple pero completa, a pocos kilómetros de la ciudad. Ideal para fines de semana largos, viajes en pareja o salidas familiares sin apuro.