Cómo prevenir la inseguridad en los hoteles

Durante la temporada alta, los principales destinos turísticos de Argentina no solo reciben un fuerte incremento de visitantes, sino que también enfrentan un desafío creciente: la seguridad hotelera. Distintos relevamientos coinciden en que, en períodos de alta afluencia, los delitos contra la propiedad pueden aumentar entre un 10 % y un 20 %, con especial impacto en la Costa Atlántica y en zonas cercanas a playas y corredores turísticos.

Este escenario plantea un doble reto para el sector: proteger a huéspedes y colaboradores sin afectar la experiencia de descanso y ocio que buscan quienes viajan. En los últimos cinco años, la Costa Atlántica registró incrementos delictivos de entre 10 % y 15 %, que en plena temporada alta pueden acercarse al 20 % en delitos contra la propiedad privada. A esto se suma que los hechos de inseguridad en el espacio público, especialmente en horarios nocturnos, crecieron cerca de 18%, un dato que incide directamente en la percepción de seguridad de los destinos y en la reputación de los establecimientos hoteleros.

Hoteles: cuáles son las brechas de seguridad

Uno de los datos más relevantes es que el 40 % de los hoteles no cuenta con medidas de seguridad modernas, como cámaras en pasillos, áreas comunes o estacionamientos. Además, más del 50 % carece de personal capacitado para prevenir incidentes o actuar ante situaciones de emergencia en contextos de alta ocupación.

Entre las principales vulnerabilidades se destacan:

  • Falta de control efectivo en accesos.
  • Ausencia de monitoreo continuo en áreas comunes.
  • Dificultad para detectar comportamientos inusuales en entornos con alta circulación.
  • Protocolos poco claros frente a incidentes o emergencias.

Estas falencias no solo incrementan el riesgo operativo, sino que también pueden afectar la confianza de los viajeros y la imagen del destino.

Seguridad hotelera: un factor clave de la experiencia turística

En este contexto, la seguridad dejó de ser un aspecto secundario para convertirse en un elemento central de la experiencia del huésped. El sector hotelero avanza hacia modelos integrales e híbridos, que combinan vigilancia profesional, tecnología y monitoreo remoto.

Las soluciones más utilizadas incluyen:

  • Vigilancia física especializada, con personal entrenado en protocolos hoteleros y observación preventiva.
  • Sistemas de control de accesos en ingresos, lobby y sectores sensibles.
  • Monitoreo remoto permanente desde centros de operaciones de seguridad, que integran cámaras, alarmas y datos operativos en tiempo real.
  • Plataformas digitales que conectan al personal en campo con los centros de monitoreo, garantizando trazabilidad, reportes y respuestas rápidas ante incidentes.

Este enfoque permite anticiparse a situaciones de riesgo y actuar de manera preventiva, sin interferir en la experiencia del visitante.

Consejos de seguridad útiles para los viajeros

Además de las medidas adoptadas por los hoteles, los turistas también pueden reducir riesgos con acciones simples durante su estadía:

  • Utilizar la caja fuerte para guardar objetos de valor.
  • Evitar divulgar públicamente el número de habitación o el itinerario.
  • Cerrar puertas y ventanas al salir de la habitación.
  • Vigilar pertenencias en áreas comunes.
  • Reportar comportamientos sospechosos al personal del hotel.
  • No dejar objetos visibles dentro del vehículo, especialmente en estacionamientos públicos.