Japón, el destino rey de las tasas e impuestos turísticos en 2026

Viajar a Japón será más costoso a partir de 2026. El país asiático avanza con una batería de medidas que impactarán directamente en el bolsillo de los turistas internacionales, con el objetivo de reforzar la recaudación estatal, mejorar la gestión del turismo y hacer frente al crecimiento sostenido de visitantes. El aumento de tasas, visados más caros y la futura autorización electrónica obligatoria posicionan a Japón como uno de los destinos con mayor carga turística para los viajeros extranjeros.

Japón descubrió que el turismo puede aportar importantes sumas a sus arcas. Desde julio de 2026, ese país triplicará la tasa de salida del país, que pasará de 1.000 a 3.000 yenes por persona (alrededor de US$ 19). El cargo se aplicará tanto a pasajeros de vuelos internacionales como a quienes salgan por vía marítima, y alcanzará a casi todos los viajeros, salvo los pasajeros en tránsito que abandonen el país dentro de las 24 horas posteriores a su llegada.

De acuerdo con estimaciones oficiales difundidas por la agencia Kyodo News, esta medida permitirá recaudar cerca de US$ 860 millones en el ejercicio fiscal 2026, casi tres veces más que en el período anterior. El gobierno japonés justificó la suba señalando que los fondos se destinarán a mejorar la infraestructura turística, reforzar la gestión de residuos, aliviar los efectos del sobreturismo en destinos saturados y promover regiones menos visitadas del país.

Visados más caros y nuevos controles

A la suba de la tasa de salida se suma también un incremento en los costos de los visados, aunque el impacto será menor para los viajeros de países que actualmente cuentan con exención, como varios mercados europeos y regionales. Sin embargo, el cambio estructural más importante llegará en los próximos años.

Autorización electrónica obligatoria desde 2028

Japón confirmó que a partir de 2028 implementará una autorización electrónica de viaje obligatoria, incluso para ciudadanos de países que hoy no necesitan visa. El nuevo sistema, denominado JESTA (Japan Electronic System for Travel Authorization), funcionará de manera similar al ESTA de Estados Unidos.

Los viajeros deberán completar un formulario online con datos personales y obtener una aprobación previa antes de ingresar al país. El objetivo oficial es reforzar la seguridad, mejorar el control migratorio y combatir el trabajo ilegal.

Aunque el arancel definitivo aún no fue confirmado, se estima que la autorización tendrá un costo de entre 2.000 y 3.000 yenes (entre 11 y 16 euros) por persona.

Japón y una tendencia global

Con estas medidas, Japón se suma a una tendencia global en la que los destinos más demandados trasladan parte de los costos del turismo al visitante extranjero. El récord de llegadas internacionales, el impacto en los servicios públicos y la presión sobre las ciudades más visitadas empujan a los gobiernos a reforzar impuestos y controles.

Para quienes planean viajar a Japón en 2026 y los años siguientes, el país seguirá ofreciendo una experiencia única, pero con más trámites y un presupuesto más elevado, consolidándose como uno de los destinos con mayor carga fiscal turística del mundo.