Ruta 66: a 100 años de la carretera que dio forma al sueño americano

La Ruta 66 cumple cien años como uno de los grandes mitos fundacionales de Estados Unidos. Nacida como vía de progreso, convertida en ruta de migración, luego en camino de vacaciones y finalmente en patrimonio cultural, la histórica carretera que une Chicago con California atraviesa hoy un nuevo aniversario entre celebraciones, memoria y desafíos de preservación.

Conocida como la Main Street of America y bautizada por John Steinbeck como la Mother Road, la Ruta 66 llega a su centenario con una vigencia que trasciende el asfalto. A lo largo de casi 4.000 kilómetros y ocho estados, esta carretera sigue siendo un símbolo del viaje, la libertad y la identidad estadounidense, al tiempo que se reinventa como destino turístico, archivo histórico y experiencia cultural para nuevas generaciones.

El origen: del proyecto federal al nacimiento de la Ruta 66

La historia de la Ruta 66 comienza antes de su denominación oficial. En 1857, el teniente Edward Beale encabezó una expedición hacia el oeste siguiendo el paralelo 35, con el objetivo de trazar una ruta que conectara territorios aún poco explorados. Aquella misión sentó las bases de lo que, décadas más tarde, sería una de las carreteras más famosas del mundo.

La ruta fue formalmente creada en 1916, durante la presidencia de Woodrow Wilson, en el marco del desarrollo del sistema vial moderno de Estados Unidos. En un principio, el trayecto entre Chicago y Los Ángeles iba a llamarse U.S. 60, pero en noviembre de 1926 adoptó el número que la haría legendaria: Route 66.

Una carretera clave durante la Gran Depresión

El verdadero punto de inflexión llegó en 1927, con la creación de la U.S. Highway 66 Association, impulsada por el empresario y promotor Cyrus Avery. Su objetivo era doble: pavimentar la ruta de punta a punta y convertirla en un motor del turismo y la economía local.

Durante la Gran Depresión, las obras de pavimentación —que se completaron recién en 1938— generaron empleo y consolidaron a la Ruta 66 como un corredor vital. Fue también la vía de escape de miles de familias afectadas por el Dust Bowl, las tormentas de polvo que arrasaron tierras agrícolas del centro-sur del país. Para ellos, la Ruta 66 representó la esperanza de una vida mejor en el oeste.

La “Mother Road” de Steinbeck y la ruta de los migrantes

En Las uvas de la ira (1939), John Steinbeck inmortalizó a la Ruta 66 como la Mother Road. La describió como un largo cordón de cemento que serpentea desde el Medio Oeste hasta California, atravesando montañas, desiertos y valles fértiles. Su mirada literaria terminó de consolidar el lugar de la carretera en el imaginario colectivo estadounidense.

De carretera estratégica a ruta de vacaciones

Durante la Segunda Guerra Mundial, la Ruta 66 fue clave para el traslado de tropas y equipamiento militar. Pero el período de posguerra la transformó en algo muy distinto: la gran ruta de las vacaciones familiares.

A partir de los años 40 y 50, florecieron a su vera diners, estaciones de servicio, carteles de neón, atracciones extravagantes y alojamientos pensados para el viajero motorizado. Fue en ese contexto cuando nació el término motel, contracción de motorist hotel. La canción Get Your Kicks on Route 66, popularizada por Nat King Cole, selló definitivamente su estatus cultural.

“Bloody 66” y el inicio del declive

El éxito también trajo problemas. Con solo dos carriles y un tráfico cada vez más intenso, la Ruta 66 se ganó otro apodo: Bloody 66, en referencia a los embotellamientos y a la alta tasa de accidentes.

En 1956, el gobierno federal lanzó el Interstate Highway System, una red de autopistas modernas que buscaba mayor velocidad y seguridad. La nueva Interstate 40 reemplazó gran parte del trazado original, y poco a poco la Ruta 66 quedó relegada. En 1985, fue oficialmente retirada del sistema de carreteras federales.

De carretera abandonada a patrimonio cultural

Lejos de desaparecer, la Ruta 66 resurgió como objeto de culto. Comunidades locales, historiadores y viajeros comenzaron a preservar tramos originales, carteles históricos y negocios emblemáticos. Hoy, la carretera atraviesa ocho estados —Illinois, Missouri, Kansas, Oklahoma, Texas, Nuevo México, Arizona y California— y conecta hitos como Chicago, Flagstaff, Albuquerque y Santa Mónica.

En el marco de su centenario, iniciativas digitales como Route 66 Rewind, desarrollada por Google Arts & Culture, permiten explorar archivos, mapas, testimonios y paisajes históricos de manera interactiva, combinando tecnología y memoria.

La Ruta 66 a los 100 años: entre la nostalgia y el futuro

A un siglo de su creación, la Ruta 66 sigue dialogando con el presente. El turismo cultural, los viajes en auto, la restauración de tramos históricos y los proyectos de sostenibilidad conviven con la necesidad de proteger un patrimonio que no siempre cuenta con estatus oficial uniforme.

Más que una carretera, la Ruta 66 es hoy un relato en movimiento: el de la migración, el progreso, el ocio, la decadencia y la reinvención. Un símbolo que, cien años después, continúa ofreciendo —como dice la canción— motivos para “get your kicks”.