El fin de los sellos europeos en el pasaporte: la UE dejará de estamparlos a partir de este año

A partir de abril de 2026, los países de la Unión Europea dejarán de sellar los pasaportes de viajeros extracomunitarios. La medida forma parte de un proceso de digitalización y automatización de los controles fronterizos que ya se está implementando en otras regiones del mundo y que cambiará una práctica con siglos de historia.

Durante décadas, el sello en el pasaporte fue una prueba tangible del cruce de fronteras y, para muchos viajeros, un recuerdo asociado a cada destino visitado. Sin embargo, esta tradición está próxima a desaparecer en Europa.

Un sistema histórico que llega a su fin

El uso de sellos en documentos de viaje se remonta a la Edad Media y al Renacimiento, cuando los soberanos europeos utilizaban sellos de cera en los salvoconductos. Tras la Primera Guerra Mundial, la Sociedad de Naciones impulsó la creación del pasaporte moderno y estandarizó los controles fronterizos. Con la expansión del transporte aéreo comercial a partir de los años 50, el sellado de pasaportes se convirtió en una práctica habitual y, con el tiempo, en un símbolo emocional para quienes viajan con frecuencia.

Controles fronterizos digitales y datos biométricos

El cambio está directamente vinculado a la implementación del Sistema de Entrada/Salida (EES) de la Unión Europea. Este nuevo mecanismo comenzó a desplegarse en octubre de 2025 y permitirá, a partir de abril de 2026, registrar de forma automática los datos biométricos de todas las personas no europeas que entren o salgan del espacio Schengen.

Con este sistema, ya no será necesario estampar sellos manualmente en los pasaportes, lo que reducirá tiempos de espera y simplificará los procedimientos en aeropuertos y pasos fronterizos.

Una tendencia global en expansión

Europa no es un caso aislado. Países como Australia, Japón y Canadá ya utilizan controles biométricos para gestionar el ingreso y la salida de viajeros. Estados Unidos, por su parte, anunció su intención de avanzar en la misma dirección en los próximos años. La automatización de los controles migratorios se perfila como un estándar global a corto plazo.

Reacciones de los viajeros

Las opiniones entre los viajeros son diversas. Quienes viajan con frecuencia valoran la agilización de los controles y la reducción de trámites. Otros expresan nostalgia por la pérdida de los sellos como recuerdo físico de sus viajes. Para muchos, estos sellos representaban algo más que una verificación administrativa: eran una memoria visual de los países recorridos.

Con la desaparición de esta práctica, los viajeros deberán recurrir a otras formas de conservar recuerdos de sus desplazamientos, en un contexto donde la tecnología redefine la experiencia de cruzar fronteras.