Cambios en el consumo. Ahora los viajeros demoran más tiempo en reservar sus vuelos.

Los hábitos de planificación de los viajeros siguen evolucionando y Google acaba de confirmar una tendencia relevante para el turismo global: los usuarios esperan cada vez más tiempo antes de reservar un vuelo. Según datos presentados por la compañía, el plazo promedio de reserva aérea creció un 23% en apenas dos años, una señal clara de que la toma de decisiones se volvió más reflexiva y prolongada.

De acuerdo con el análisis realizado por Google, el plazo promedio para reservar vuelos pasó de 66 días en 2023 a 81 días en 2025, lo que representa 15 días adicionales de espera. Esta tendencia fue expuesta por Kamil Tavas, Agency Lead de Google, durante una conferencia realizada en París junto a la agencia Red Online Marketing.

“El público se toma cada año más tiempo antes de reservar”, explicó el ejecutivo, destacando que el proceso de búsqueda, comparación y evaluación de opciones se extiende de manera sostenida.

También crece la anticipación en la reserva de alojamientos

El fenómeno no se limita al transporte aéreo. En el caso de los alojamientos turísticos, la ventana de reserva también se amplió de forma progresiva:

  • 53 días en 2023
  • 57 días en 2024
  • 61 días en 2025

Este alargamiento del período previo a la compra plantea nuevos desafíos para el sector turístico, especialmente en términos de cómo influir en el viajero durante una fase de decisión más extensa.

Qué explica este cambio de comportamiento

Si bien el informe no atribuye una causa única, los especialistas coinciden en que influyen varios factores: mayor comparación de precios, uso intensivo de buscadores y plataformas digitales, planificación financiera más cuidadosa y una oferta cada vez más amplia de destinos y experiencias.

Para las marcas turísticas, esto implica que la presencia digital debe sostenerse durante más tiempo, acompañando al usuario desde la inspiración inicial hasta la conversión final.

SEO, IA y el nuevo escenario digital del turismo

Durante el encuentro, Rémi Follet, Team Leader en Francia de Red Online Marketing, abordó el impacto de la inteligencia artificial aplicada al viaje, en un contexto donde Google despliega herramientas como IA Overviews y el modo IA.

Según Follet, por ahora solo alrededor del 2% del tráfico de los sitios turísticos proviene de entornos de IA generativa, aunque la participación crece de forma gradual. “No es un motivo de alarma”, señaló, y subrayó que el trabajo de posicionamiento tradicional sigue siendo clave.

GEO y SEO: estrategias complementarias

El especialista destacó la importancia de no abandonar el SEO tradicional, aun cuando las marcas comienzan a explorar el GEO (Generative Engine Optimization), es decir, la optimización para motores de búsqueda basados en inteligencia artificial como ChatGPT o Gemini.

“El GEO genera menos tráfico, pero más calificado”, explicó, en línea con la visión de otros actores del sector, entre ellos grandes marcas del viaje como Kayak. La clave, coinciden, está en combinar ambas estrategias, entendiendo que responden a formas de búsqueda diferentes.

Una señal a tener en cuenta para 2026

El hecho de que los viajeros tarden más en reservar vuelos y alojamientos confirma que el proceso de decisión turística se volvió más largo y complejo. Para destinos, aerolíneas y hoteles, el mensaje es claro: estar presentes desde mucho antes en la mente del viajero será cada vez más determinante para captar la reserva final.