Avistaje de toninas overas en Camarones: la temporada se extiende hasta abril en la puerta del Parque Patagonia Azul

La costa de Camarones, en el sur de la provincia de Chubut, continúa posicionándose como uno de los destinos más auténticos para el avistaje de fauna marina en la Patagonia. Con una temporada que se extiende desde la primavera hasta marzo o abril, el área ofrece propuestas náuticas que van desde recorridos breves por la bahía hasta expediciones de jornada completa hacia el histórico Faro Leones, en pleno Parque Patagonia Azul.

Lejos de los circuitos masivos, Camarones propone una experiencia marcada por la naturaleza intacta y un ecosistema marino de gran riqueza biológica, donde conviven toninas, lobos marinos, aves oceánicas y, en determinados momentos del año, ballenas. La actividad se desarrolla en función de las mareas, los vientos y la presencia de fauna, en un entorno donde el paisaje y la historia se entrelazan.

Con propuestas que se adaptan a distintos perfiles de viajeros y una temporada extendida hasta el otoño, Camarones se afirma como uno de los puntos de acceso más genuinos al Parque Patagonia Azul. La combinación de fauna marina, navegación responsable y relatos del pasado convierte a este tramo del litoral patagónico en una alternativa cada vez más buscada para quienes desean descubrir la Patagonia desde el mar, en contacto directo con uno de los ecosistemas costeros mejor conservados de la Argentina.

Una temporada definida por el clima y la fauna

Viviana López, guía local de la empresa Viento Azul, explica que la ventana operativa está claramente delimitada: “Consideramos temporada alta desde septiembre hasta marzo o abril aproximadamente, que es el período en el que realizamos las navegaciones”. Dentro de ese lapso, las excursiones se organizan en dos grandes experiencias: el avistaje de toninas en la bahía de Camarones y las salidas extensas hacia Isla Leones.

Avistaje de tonina overa en Islas Blancas

La propuesta más accesible es una navegación de aproximadamente dos horas que parte desde el puerto de Camarones y tiene como destino el archipiélago de Islas Blancas. El principal atractivo es el encuentro con la tonina overa, también conocida como delfín patagónico, una de las especies más representativas del litoral chubutense.

A diferencia de otros cetáceos de comportamiento migratorio, la tonina overa se caracteriza por su residencia permanente en la zona, lo que garantiza una alta probabilidad de avistaje. “Podemos confirmar su presencia en un 90%. Es una especie no migratoria que está durante todo el año”, señala López. Esta previsibilidad convierte a la excursión en una opción ideal para familias, observadores de fauna y fotógrafos de naturaleza.

Biodiversidad marina e historia en un mismo recorrido

Además de los delfines, la navegación permite observar una variada avifauna marina, con especies como petreles gigantes del sur, gaviotas, gaviotines y cormoranes, así como colonias de lobos marinos de un pelo. El recorrido suma, además, un componente histórico singular: se transita cerca del sitio donde se encuentran los restos del Vapor Villarino, el buque que en 1899 repatrió al país los restos del General José de San Martín.

Este cruce entre patrimonio natural e historia nacional refuerza el valor cultural de la experiencia y distingue a Camarones como un destino donde el paisaje no solo se observa, sino que también se interpreta.